Raúl Feroglio : Estación Quilmes Estación Quilmes:   Raúl Feroglio

  Raúl Feroglio

31 de diciembre de 2011



FINDEAÑO


Este año en que las pastafrolas
se mezclaron con los vástagos
y los perejiles engendraron peluqueros
día tras día, inesperadas rondas ardieron en mitad de la vereda
y el floripón cantó donde no se debía ni se podía fragmentar la astucia
Acá y allá los hormigueros blandieron sus verdades
Empantanados, submarinos, etéreos de la misma clorofila
nos vegetamos, tanta sangre en el verde
tanto corazón expuesto a la pringosidad del luto
La pelota rodó como roldana
cruzó la calle y detrás el niño
corriendo y las frenadas
y aquel asomarse a los abismos, las montañas
las fraudulentas esperas del amor cantado
lo gladiador que toda hora prepotencia
Este año, las palabras se cambiaron
de sitio, de sillón, de hoja, de órgano extirpado
se llega a fin de año como en bote
que surcara la luna pegajosa de los cazadores
Ya pasó la catarata
se amojonó la luz y los sabores se kiwi tanto tanto
que la naranja y el equidna sollozaron juntos
Este año
no pidan la palabra blanca y soberana
ni quieran que les explique las razones del duodeno
Todo es tan confusamente mesa
En extremo los cactus suavizan cuando quieren
y las dalias se encaraman a la luz del agua
Yo no puedo
No quiero
No debo documentar la burocracia de saliva y sangre
Todo cuesta
Y la palabra, que damos gratuitamente zángana
entre las piedras y los comensales
se sale de la vaina
Vean, vean, vean…
Pasen la uña afilada por el ojo del perro
inyéctense el humor de los árboles y enternecidos
rasguen la cal con una margarita
Palabras, ay! Palabras donde el capilar se unía con las nalgas
está el otro, con su cefalorraquídea angustia
y aquel, con su muertito colgándole del hombro
y aquella triste con su arteria encaramada
cada cual con su delfín, cada quien con su argamasa
Al pensar los meses y sus artesanías
el tiempo se me ha hecho mboyeré y no acaba
de maltratar las sábanas
Entonces, este fin de año
en esta hora de frescura peligrosa
No quiero, no puedo, no debo, la palabra armada
sulfatada en el corazón del himenóptero
Así nomás, porque Pedro, Pablo, Ana, Antonio
Hernán, David, y Claudia y María Rosa,
Ricardo, Manuel, Lucía, Estela, Julia y Hugo
Quique, Stella, Gustavo, Nelle, María Emilia,
Nicolás y Pablo y tantos tantos fuegos de roja astronomía
No quiero copas, ni brindis, ni regalos
Mucho menos palabras.



Raúl Feroglio
Nació en Las Parejas, Santa Fe, en 1960.



Obra: Attencio Luis Andrés


2 comentarios :

Estación Quilmes dijo...

en este día, estamos muy agradecidos
por la belleza de esta poesía.

Gracias Raúl, buen año
Valeria y Fernando

poesiadelinterior dijo...

Agradecido amigos Vale y Fernando. Honrado por participar en este magnífico blog, entre gente prestigiosa y valiosa. Abrazo y a vernos pronto.