Estación Quilmes: 03-feb-2011

  Jorge Teillier

3 de febrero de 2011




Paisaje clínica

A Rolando Cárdenas


Ha llegado el tiempo
En que los poetas residentes
Escriban acrósticos
A las hermanas de los maníaco-depresivos
Y a las telefonistas.
Los alcohólicos en receso
Miran el primer volantín
Elevado por el joven psicópata.
Sólo un loco rematado
Descendiente de alemanes
Tiene permiso para ir a comprar "El Mercurio".
Tratemos de descifrar
Los mensajes clandestinos
Que una bandada de tordos
Viene a transmitir a los almendros
Que traspasan los alambres de púa.
William Gray, marino escocés,
Pasado su quinto delirium
Nos dice que fue peor el que sufrió en el Golfo Pérsico
Y recita a Robert Burns
Mientras el "Clanmore", su barco, ya está en Tocopilla.
Ha llegado el tiempo
En que de nuevo se obedece a las campanas
Y es bueno comprar coca-cola
A los Hermanos Hospitalarios.
El Pintor no cree
En los tréboles de cuatro hojas
Y planea su próximo suicidio
Heborizando entre yuyos donde espera hallar cannabis
Para enviarla como tarjeta de Pascua
A los parientes que lo encerraron.
Los caballos aran preparando el barbecho.
En labor-terapia
Los mongólicos comen envases de clorpromazina.
Saludo a los amigos muertos de cirrosis
Que me alargan la punta florida de las yemas
De la avenida de los ciruelos.
La Virgen del Carmen
Con su sonrisa de yeso azul
Contempla a su ahijado
Que con los nudillos rotos
Dormita al sol atiborrado de Valium 10.
(En el Reino de los Cielos
Todos los médicos serán dados de baja).
Aquí por fin puedes tener
Un calendario con todos los días
Marcados de rojo
O de blanco.
Es la hora de dormir -oh abandonado-
Que junto al inevitable crucifijo de la cabecera
Velen por nosotros
Nuestra Señora la Apomorfina
Nuestro Señor el Antabus
El Mogadón, el Pentotal, el Electroshock.


Jorge Teillier
Chile (1935 – 1996)
De: “Para un pueblo fantasma” 1978

Estudió Pedagogía en Historia y Geografía en la Universidad de Chile, ejerció la docencia en el Liceo de Lautaro y fue director de las revistas Orfeo y Boletín de la Universidad de Chile. Recibió una serie de premios, entre los que destacan el concurso de poesía "Gabriela Mistral" (1962), el Premio Estímulo CRAV (1963) y el Premio Eduardo Anguita (1993), concedido por la Editorial Universitaria al poeta vivo más importante de Chile que no hubiese conseguido el Premio Nacional.
Libros de poesía: “Para ángeles y gorriones” (Ediciones Puelche, 1956; reeditado: 1995); “El cielo cae con las hojas” (Ediciones Alerce, 1958); “El árbol de la memoria” (Impreso por Arancibia Hermanos, 1961);
“Los trenes de la noche y otros poemas” (Revista Mapocho, 1961); “Poemas del País de Nunca Jamás” (Colección El Viento en la Llama, dirigida por Armando Menedín, 1963); “Poemas secretos” (Ediciones de los Anales de la Universidad de Chile, separata, 1965); “Crónica del forastero” (Impreso por Arancibia Hermanos, 1968); “Muertes y maravillas” (Antología, Editorial Universitaria, 1971; reeditado: 2005); “Para un pueblo fantasma” (Ediciones de la Universidad Católica de Valparaíso,1978; reeditado: 2005); “La Isla del Tesoro” (con Juan Cristóbal, poeta peruano, Lima: 1982; reeditado: Editorial Dolmen, 1996); “Cartas para reinas de otras primaveras” (Ediciones Manieristas, 1983); “El molino y la higuera” (Ediciones Azafrán, 1994); “Hotel Nube” (póstumo, Ediciones LAR, 1996); “En el mudo corazón del bosque” (póstumo, Editorial Fondo de Cultura Económica, 1997)