Estación Quilmes: Javier Villafañe
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  Javier Villafañe

19 de septiembre de 2014




De puerta en puerta



De repente nos entra
un amor desmedido por el prójimo,
una ternura incontenible.
Nos sentimos de golpe
como el canalla moribundo
que pide perdón a manotones.
Y vamos de puerta en puerta,
queremos dar nuestro plato de sopa,
el cigarrillo que nos queda,
arrancarnos un ojo y decirle
a ese alguien, al prójimo:
-Mira con él la lluvia o el otoño,
apenas si lo he usado,
es el izquierdo.



Javier Villafañe
Argentino (1909 – 1996)


De: “Los Villafañe” Poesía familiar
Ed. Colihue – 2012

Foto extraída de: www.puestaenescena.com.ar

  Javier Villafañe

8 de junio de 2012















Salmo


Un día
voy a estar tan adentro de tus ojos
que no voy a verte.
Hay que llegar más hondo
y no tocar el frío;
pasar el aire
abajo
sin que el pozo se cierre.
Golpeando las paredes
afinando el hombro
va el amante
sorbido por la hondura.
Sabe
que el amor es una copa de agua
y la pasión un charco donde todos te escupen
Y baja.
Hay rostros, días
que lo llaman;
manos que le tienden brazos,
puentes.
Y el amante
recuerda
a un leño en el fuego
que iba como un barco
y dice:
- Su olor,
esa piel que respiro.
Y desciende,
y el pie no llega al fondo.
¿Quién toma ese racimo,
esas uvas,
esa raíz de luz
que es música
y nos habla?
¿Quién regresa
y mira
poniéndose los labios
en las manos?




Javier Villafañe
Argentino (1909 – 1996)









De: “El amor en la poesía argentina”
Compilador: Eduardo Romano
Ed. del Club – 2003

Obra: El cuadro feliz – Ernesto Rancaño (Cuba)

  Javier Villafañe

5 de marzo de 2011



Domingo en el zoológico

- Un globo, un globo, quiero un globo
- pidió un niño.
La madre le compró un globo.
El niño soltó el globo y lo vio volar.
- Un globo, un globo, quiero un globo
- volvió a pedir el niño.
El padre le compró un globo.
El niño soltó el globo y lo vio volar.
- Un globo, un globo, quiero un globo
- pidió otro niño.
La madre dijo:
- No.
El padre dijo:
- No.
Y el niño voló
se fue de los brazos de la madre
de los brazos del padre
volando con los globos.
Esto pasó en el Jardín Zoológico
la tarde de un domingo.
Son testigos: un elefante
dos leones
un águila
y un vendedor de globos.




Javier Villafañe
Argentino (1909 – 1996)

De: Javier Villafañe – Antología Personal
Ed. desde la Gente – 1993

  Javier Villafañe

19 de junio de 2010



El día y la noche

Hay que tener mucho cuidado
cuando se cierran los ojos
y sobre todo de noche
El día es la luz
el apogeo que despierta el gallo
La noche el primer miedo del hombre
la que borró el espejo de las rocas
donde el bisonte iba a caer atrapado
la que inventó el radar de los murciélagos
el rocío que envuelve las uvas
esas gotas de vino
que bebe la tierra
Todas las noches no sabemos
si será el día siguiente.

Javier Villafañe
Argentino (1909)
Historiacuentopoema
Ed. Colihue 1992

  Javier Villafañe

22 de marzo de 2010




Cada cual atienda su juego

Un trece de mayo atentaron contra el papa y desde ese día -13- se hizo supersticioso. Ocurrió cuando su Santidad, en Roma, trabajando dignamente en su oficio, bendecía a millares de fieles. Sonreía su bello cuerpo atlético, campeón de natación de nube en nube, levantador de pesas de pecados veniales y mortales. Mientras tanto, en Madrid, en el Parque del Retiro, un titiritero trabajaba dignamente en su oficio y pasaba la gorra recogiendo pesetas para el vino nuestro de cada día, y Dios trabajando dignamente en su oficio, aplaudía con las enormes manos que inventaron montañas, mares, abismos y frágiles costillas para deleite y angustia del hombre. La dicha, la alegría de Dios pintiparado en la puerta del Cielo, mirando una función de títeres, fue en un santiamén desbaratada por el Diablo, que también trabajaba dignamente en su oficio y aprovechó el divertimento, el distraído encanto de Dios y poner un revólver en la diestra y decirle dulcemente al oído: "Remátalo al papa". Y ¡Pum! ¡Pun! ¡Pum! Y Juan Pablo II cayó de rodillas, sangrando, con los brazos en cruz sobre el pecho. Una ambulancia lo llevó al hospital. Dios iba rezando de urgencia. No pudo ver el final de la función. Se lo contó un Ángel, pero no es lo mismo.



Javier Villafañe
El 24 de junio de 1909, nace en la Ciudad de Buenos Aires, quien fuera el más prestigioso titiritero de habla hispana.

Junto a sus dos hermanos, Clotilde y Oscar, desde muy pequeño concurría al Jardín Zoológico de la ciudad para disfrutar del Teatro de marionetas que allí funcionaba. Terminada la función, una nueva obra se representaba en casa de la familia Villafañe. Javier y sus hermanos improvisaban con medias en las manos una obrita de su creación “La historia de los descabezados”.
En su juventud conoció a Juan Pedro Ramos, amigo y compañero de aventuras, con el que visitó el teatro de títeres del barrio de la Boca. Juntos entablaron amistad con los titiriteros italianos y juntos se atrevieron a soñar con la compra de un carro, un caballo y un teatro de títeres itinerante que recorriera distintos pueblos: Así surgió La Andariega.
Pero como aun no tenían ningún títere, el 26 de junio de 1933, Javier fabricó a Maese Trotamundos quien lo acompañaría a lo largo de toda su vida. “¡Público! ¡Respetable público! fue la frase con que este simpático personaje dio comienzo a cada una de las funciones desde 1935 visitando pueblo tras pueblo.
Con el correr de los años, sus caballos fueron cambiando, primero fue Guincha y le siguieron Miserias, Firme, Conde y más tarde fue la yegua Mariposa quien tiró de este carro que le servía de vivienda, escritorio y por supuesto, de teatro de títeres, en pos de recorrer nuevos caminos, el tablado se arma en una canoa. Los espectáculos se desarrollan en embarcaderos y en puertos argentinos y uruguayos. Pero como el camino se hace al andar, le llega el turno a una casa rodante que le permite recorrer América, Europa y Asia. Maese Trotamundos incluso llegó hasta China.

Su actividad de titiritero, se vio acompañada por una prolífica producción literaria que incluye poesía, narración y teatro.



Obra: "Cada cual atiende su juego" - acrílico sobre tela - Laura Delgado