Estación Quilmes: María Elena Walsh
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  María Elena Walsh

16 de julio de 2014




De mis tiempos


En mis tiempos había tiempo.
Recuerdo bien que por ejemplo
la higuera derramaba esparcimiento
y una rosa nos duraba
mucho más que cualquier empleo.
Por otra parte las siestas
se pedían prestadas a la muerte.

Quizás el tiempo era como las frutas,
se regalaba a los vecinos
después de verlo madurar.
Se compartía en las veredas
entre abanicos y señores
de sosegada camiseta,
mientras parsimoniosamente
iban escobas y venían
amontonándolo como importantes.

Y la eternidad sentadita
en su silla de paja, porque sí.

Es que era siempre tan temprano
ya tan segura la abundancia,
la inundación de treguas oportunas
que se guardaba el tiempo en los sombreros
y un día se lo derrochaba todo
en un solo saludo, saludando.

Uno viajaba en libros a todas partes
y visitaba diferentes ocios:
el de al lado, el de enfrente, el de las tías.
No se había inventado
el maleficio de la prisa, no.
De ninguna manera. Los espejos
esperaban de sobra
que uno peinara su pausado pelo
que uno se terminara de encontrar.

El tiempo era un perfume y no venía
nadie a medirlo ni guardarlo en cajas.
Los trenes, todo lo que hacían
era aludirlo en los horarios.

Se podía llorar a gusto
porque eran lentos los rincones
o quizás porque había aún macetas
donde depositar una lágrima
sin que las flores se opusieran.
O porque la llovizna hablaba
en un idioma sin resentimiento.

Todos usaban tiempo y lo perdíamos
cómplices de su lujosa permanencia
y hasta el hastío
era un modo de ser de los balcones
que enternecía delicadamente.

Creo que todavía queda un poco
de tiempo verdadero, pero lejos.
Pero muy lejos, en algunos patios
refugiado en aljibes.
Se queda todavía en niños solos
que reinan sobre umbrales
y en la lustrada majestad del gato.
Supongo, ya no sé, nada sabemos.

Tiempo sin ser castigo.
Yo llegué a conocerlo: está encerrado
en lo más vivo de mi corazón.

Después vinieron los relojes.



María Elena Walsh
De "Hecho a mano" (1965)



Nació en Buenos Aires. (1930-2011)
Poeta, escritora, dramaturga, música y compositora.

Pintura: Tiempo - Alvaro Muñoz

  María Elena Walsh

13 de diciembre de 2012




Oración de la Justicia



Señora de ojos vendados
que estás en los tribunales
sin ver a los abogados,
baja de tus pedestales.
Quítate la venda y mira
cuánta mentira.

Actualiza la balanza
y arremete con la espada,
que sin tus buenos oficios
no somos nada.

Lávanos de sangre y tinta,
resucita al inocente
y haz que los muertos entierren
el expediente.

Espanta a las aves negras,
aniquila a los gusanos
y que a tus plantas los hombres
se den la mano.

Ilumina al juez dormido,
apacigua toda guerra
y hazte reina para siempre
de nuestra tierra.

Señora de ojos vendados,
con la espada y la balanza
a los justos humillados
no les robes la esperanza.
Dales la razón y llora
porque ya es hora.



María Elena Walsh
Argentina (1930 – 2011)



  María Elena Walsh

28 de febrero de 2012





El señor Juan Sebastián


No son los ángeles que cantan,
no son los pájaros ni el mar,
es un señor lleno de cielo:
el señor Juan Sebastián.

Hace muchísimos inviernos
que, lloriqueando en alemán,
nació entre fusas y corcheas
el señor Juan Sebastián.

Era chiquito y las canciones
que le enseñaba su papá
las repetía para siempre
el señor Juan Sebastián.

Era gordito y con peluca,
indispensable como el pan
y cascarrabias a menudo,
el señor Juan Sebastián.

Soñando en órgano y en clave,
a su país angelical
llevaba a príncipes y a pobres
el señor Juan Sebastián.

Está contándonos un cuento
que no terminará jamás.
Dios le dictaba el argumento
al señor Juan Sebastián.




María Elena Walsh
Argentina (1930 – 2011)


Intérprete: Cuarteto Zupay

  María Elena Walsh

12 de enero de 2011



Gilito de Barrio Norte

Gilito de Barrio Norte,
Que la vas de guerrillero,
y andas todo empapelando con el Che,
anunciándole a Magoya
que salió la nueva ley.

Hablas mucho del obrero,
pero el único que viste
es un peón de una cuadrilla
en la calle Santa Fe.

Vos la única guerrilla
que peleás de coronel
es la que te dan las minas
en las whiskerías finas
donde sentaste cuartel.

Si cambiar el mundo
vos también querés,
laburá, cazá los libros,
o rajá para el caribe
donde está Papá Noel.
Que mientras te sigas rifando
como un Balbín de zurda en los cafés
El cuento de la rebeldía...
contaselo a tu tía...
que te lo va a creer!

Gilito de Barrio Norte
Que la vas de inconformista
y te conformas con ser
un flor de burgués
sacristán de la violencia
mientras vos no la ligués.

La pasas haciendo escombros
con cambiar las estructuras
y no arrimas un ladrillo
si se cae la pared
Por los piolas que prometen
como vos, yo me avivé.
Que con redentores rojos
nos comerían los piojos
mañana peor que ayer.

Si cambiar el mundo
vos también querés,
laburá, cazá los libros,
o rajá para el caribe
donde está Papá Noel.
Que mientras te sigas rifando
como un Balbín de zurda en los cafés
El cuento de la rebeldía...
contaselo a tu tía...
que te lo va a creer!



María Elena Walsh


Nació en Ramos Mejía, provincia de Buenos Aires, Argentina, en 1930.

Con apenas diecisiete años, antes de finalizar sus estudios en la Escuela Nacional de Bellas Artes, escribió "Otoño imperdonable", libro de poemas con el que obtuvo el Premio Municipal de Poesía.

Invitada por Juan Ramón Jiménez, en 1948 viajó a Nueva York. En 1952, se radicó en París y junto a Leda Valladares, formó un dúo que difundía la música folklórica argentina. En esa época comienza a su relación con la Literatura Infantil a través de la poesía.

Desde 1959 escribe obras de teatro, guiones para TV, canciones para niños. Muchas de sus poesías luego se han hecho canción y viceversa. Es célebre en Argentina la poesía y canción de Manuelita, La Tortuga, tanto que incluso tiene un monumento en la entrada a la ciudad de Pehuajó (Pcia. de Buenos Aires).

Falleció el 10 de enero de 2011 - C.A.B.A