Estación Quilmes: Giuseppe Ungaretti
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  Giuseppe Ungaretti

19 de marzo de 2015




Los recuerdos


Los recuerdos, un infinito inútil,
Pero solos y unidos contra el mar,
Intacto entre estertores infinitos...

El mar, la voz de una grandeza libre,
Pero inocencia cruel en los recuerdos,
Veloz para borrar las dulces huellas
De un pensamiento fiel...

El mar, y sus caricias indolentes,
Tan feroces y tan, tan esperadas,
Y en su agonía,
Presente siempre, renovada siempre,
En la mente, que veía, la agonía...

Los recuerdos, el renovarse vano
De arena que se mueve
Leve sobre la arena,
Ecos breves que aún vibran,
Ecos sin voz de los adioses
A minutos que creíamos felices...


Giuseppe Ungaretti

De "El Dolor" - Alción Editora 2009
Nació el 8 de febrero de 1888 en Alejandría (Egipto). Murió en Milán el 2 de junio de 1970.

Obra: Desnudo y torso  - Juan Carlos Boveri

  Giuseppe Ungaretti

20 de junio de 2012




















No griten más


Dejen de matar a los muertos,
No griten más, no griten
Si aún los quieren oír
Si esperan no morir.

Son un susurro silencioso,
No hacen más rumor
Que el crecer de la hierba,
Feliz donde no pasa el hombre.





Giuseppe Ungaretti
Egipto / Italia  (1888 – 1970)

De: El Dolor
Ed.- Alción – 2009
Trad. Esteban Anadón y Pablo Anadón.

Imagen extraída de: corraldelocos.blogspot.com
s/d de autor.

  Giuseppe Ungaretti

15 de mayo de 2010



En memoria
Locvizza, 30 de setiembre de 1916

Se llamaba
Mojamed Shab

Descendiente
de emires de nómadas
suicida
porque ya no tenía
Patria

Amó la Francia
y cambió de nombre

Fue Marcel
pero no era francés
y no sabía ya
vivir
en la tienda de los suyos
donde se escucha la cantinela
del Corán
saboreando un café

Y no sabía
soltar
el canto
de su abandono

Lo he acompañado
junto con la patrona de la pensión
donde vivíamos
en París
en el número 5 de la rue des Carmes
marchito callejón en declive

Reposa
en el camposanto d' Ivry
suburbio que parece
siempre
en un día
de una
descompuesta feria

Y quizá sólo yo
sé todavía
que vivió



In memoria
Locvizza il 30 settembre 1910

Si chiamava/ Moamedad Sceab// Discendente/ di emiri di nomadi/ suicida/ perché non aveva piú/ Patria// Amó la Francia/ en mutó nome //Fu Marcel/ ma non era Francese/ e non sapeva piú/ vivere/ nella tenda dei suoi/ dove si ascolta la cantinela/ del Corano/ gustando un caffè// E non sapeva/ sciogliere/ il canto/ del suo abbandono// L'ho accompagnato/insieme alla padrona dell'albergo/ dove abitavamo/ a Parigi/ dal numero 5 della rue des Carmes/appassito vicolo in discesa// Riposa/ nel camposanto d'Ivry/ sobborgo che pare/ sempre/ in una giornata/ di una/ decomposta fiera//E forse io solo/ so ancora/che visse
en La poesia non è morta


Giuseppe Ungaretti

Trad. Jorge Aulicino

  Giuseppe Ungaretti

14 de mayo de 2010



San Martino del Carso
Valloncello dell' Albero Isolato, 27 de agosto de 1916

De estas casas
no ha quedado
más que algún
fragmento de muro

De tantos
que me querían
no ha quedado
ni siquiera eso

Pero en el corazón
ninguna cruz falta

Es mi corazón
la región más devastada



San Martino del Carso
Valoncello dell' Arbero Isolato, il 27 agosto 1916

Di queste case/ non è rimasto/ che qualche/ brandello di muro// Di tanti/ che mi correspondevano/ non è rimasto/ neppure tanto// Ma nel cuore/ nessuna croce manca// E il mio cuore/ il paese piú straziato



Giuseppe Ungaretti
De padres italianos, nació el 8 de febrero de 1888 en Alejandría (Egipto), a donde su familia se había trasladado. En 1914 volvió a Italia y al estallar la Primera Guerra Mundial se enroló voluntario por compartir el destino de sus contemporáneos.
Junto a Eugenio Montale y Salvatore Quasimodo es uno de los fundadores y miembro destacado de la escuela hermética italiana.
La evolución artística de Ungaretti sigue un itinerario que va del paisaje a la humanidad, a la revelación religiosa, al impacto del contacto con la poderosa naturaleza brasileña, al dolor por la muerte de su hijo y al retorno a Roma en el momento en que estalla la Segunda Guerra Mundial.
Murió en Milán el 2 de junio de 1970.
Obras: “El puerto sepultado” (1916); Alegría de náufragos (1919); Sentimiento del tiempo (1933); El dolor (1947); La tierra prometida (1939); La vida de un hombre. (1977, donde se recoge toda su poesía).

en La poesia non è morta
Trad. Jorge Aulicino