Estación Quilmes: Susana Villalba
Mostrando entradas con la etiqueta Susana Villalba. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Susana Villalba. Mostrar todas las entradas

  Susana Villalba

8 de noviembre de 2011




Kagemusha


Guerrero de la sombra
o viceversa.
Esa mujer
no se arrodilla
simplemente
no puede estar de pie.
Sería una geisha
en el país de la nieve.
Acaso tejedora
de cáñamo.
Una monja de cabeza
rapada.
Sería una mujer
si las palabras
no tuvieran ese filo
de espada.
¿Reconoce el nombre
de una mujer
según como suena
el samisén?
Sería un guerrero
si no fuera por la belleza
de la sombra.
Acción es verbo,
ir o venir.
¿Ser?
o no ser
más que una cabeza
en manos de un actor.
Sería un músico
si el ruido
no fuera imprescindible.
Descansa el samisén
a sus pies,
no sabe si él escucha,
no detiene el mundo
sino otro
que sería sin él.
si está es
porque no está en otro
sitio.
Una pregunta que busca
tomar cuerpo.
Responde por sus actos
lo que diga
será usado en su contra.
Pulsa el samisén
y dice
no soy como las otras.
Él cree en su pureza
cuando dice deseo
ser la geisha:
el cuerpo sólo existe
para el otro
que existe para el cuerpo
solamente.
Cae la nieve,
no hay palabra o espada
que pueda detenerla.
En el frío
se pregunta el corazón
y piensa el cuerpo
no pregunta, es
el mundo.




Susana Villalba
Argentina – 1956


De Caminatas (1999)
En: Otro río que pasa
Un siglo de poesía argentina contemporánea.
Ed. Bajo la luna – 2010


Imagen Internet: Geisha playing a Samisen in old Japan

  Susana Villalba

27 de octubre de 2010




Se que mi petición es precipitada

yo
yo y mi
yo y mi cuerpo fuimos a esa fiesta
yo bailé
hermoso rico y poderoso rozaba mi cuerpo
mi betty boop mi reina descalza
mi nombre es yonimeri yo también
fuego furia ¿fumás? fuimos a su casa
estás mojada no sé no hemos sido presentados
sumergidos suma de noche estera estambres estaba aterrorizada
profeta centinela sentí un automóvil rojo rubio el tabaco
su espalda fuerte trepaba mi caída ínfimos funestos café
piedras para dormir me acompañaba a casa y olvidé decírselo
las palabras son monedas clavadas a la tierra
historias de susy siempre lo he sabido
cómo explicarte hubiese cupido calendario
perdida en los andenes al día siguiente mi sombra caía del piso 29
olvidé decirle que siempre nadie y yo nunca los amores cobardes
lloraba no llegan porque los hombres etcétera
él era despiadado todo un hombre quemado de belleza
mi cuerpo gemía como un gato y lo envidié pero yo nunca
me meto en sus asuntos
dijo tu piel mi nena dame no sé qué cosa qué llave del infierno
yo hubiera declarado desplegado y estrenado un novio
hubiese dicho a mis amigas entrado en cualquier bar
hubiese hubiese vino que me matara
habráse visto tan chiquita y calentando bancos en la plaza
ay corazón si te fueras de madre
siempre la pena entra la pena y la nada
mi cuerpo roto pegado a lo sumido curioso rito de cucharas en la mesa
sobre la mesa en la ducha él era el agua y me frotaba belladona
dame en el centro de lo que siempre habla el espejo la sombra
del deseo era lacan en mi escritorio
ah para su estudio de análisis oh para sus análisis acabar era ver
mi cuerpo demasiado tarde dónde estuviste le decía
ay corazón si supieras ser látigo y dormir


Susana Villalba
Argentina – 1956

De: “Poetas. Autores argentinos de fin de siglo”
Selección de Juano Villafañe-
Ed. Desde la Gente – 1995

Nació en Buenos Aires en 1956. Como poeta ha publicado: Oficiante de sombras (Ed. Último Reino - 1982), Clínica de muñecas (Ed. Último Reino - 1986), Susy, secretos del corazón (Ed. Último reino - 1989), Matar un animal (Caracas, 1995; Bs As, 1997), Caminatas (1999) y Plegarias (2004). Creó y dirigió la Casa de la Poesía del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y el Festival Internacional de Buenos Aires en 1999, y en 2000 la Casa Nacional y el Festival Internacional de Poesía del Gobierno de la Nación. Pertenece al Consejo de Redacción de la revista y editorial Ultimo Reino. Tiene seis libros de poesía publicados. Dio talleres literarios en la Facultad de Letras de la Universidad de Buenos Aires. Es también periodista y dramaturga.

Pintura: Leopoldo Presas