Estación Quilmes: 02-ene-2014

  Marcelo Marcolin

2 de enero de 2014



Un huracán está llegando


hay sequía loco,             
va para largo que no cae
una gota de merca         
Marcos Silber

Aquella sonrisa rota dibujada en el bar
o aquellas piernas saladas desde el atlas,
tal vez el héroe en un caballo blanco circulando por los laberintos
o las brisas de mayo temblando en un bulevar de Rosario;
todo eso mujer en mis persecuciones de espera
todo eso con un trago fuerte bajo el farol
sin un ómnibus para viajar al otro lado.
Por favor basta de golpearme la puerta
ya comprendí al che, marx
y también las putas concesiones democráticas.
Hoy me pondré las medias y los pantalones,
leeré le monde y beberé ese amargo silencio.

Necesito tu lengua sobre los poemas
necesito mi cuerpo sobre tu lengua
y también necesito demasiadas revoluciones para esta noche.
Alguien está agitando el teléfono
alguien agita su sexo:
que se inunde de sexo este milenio
que lluevan orgasmos sobre las cabezas momificadas
que el viento revuelva la sangre y los corazones.

Has llamado a mi amigo?
Has preguntado en que lugar se quiebran las esquinas?
Voy hacia aquellas rutas
las del no sé donde debo partir
las rutas donde la noche traza su enigma
y la respiración sacrificada aprieta las venas.
El poeta no ha nacido y todos lo deben saber
el verdadero poema no ha sido escrito
y la tormenta se ha llevado la inspiración.

Toma aquella carretera hacia el sur
bebe otra mujer al borde de la locura
hazle el tajo más perfecto y respira su miel sin hormigas
acaricia su centro hacia el este
para descifrar sus transparencias a través de los espejos
ponle un lazo a su estima
y provócale sexo mucho más allá de su cuota sentimentalista.

Oh mis amigos no pudimos con las estrellas y los setenta
regresamos vomitando freud y cuba libre,
por favor no preguntes esta noche
sobre los cometas que se han perdido
yo me duermo entre botellas naufragas
y mi padre está muy lejos para abrir las ventanas
y aún no he encontrado la habitación de los sueños.

¿Saben los dioses de esta cena?
¿Saben bien ellos de aquellos desvelos en la ruta 8?
¿Saben las mujeres del pasado lo bien que está este futuro?

Retomaré urgente hacia tus costas,
hundiré mi karma en tu cielo en llamas:
ya no habrá calma para tus abismos,
ya no habrá sangre en las copas de los traidores.
Es un final nocturno de febrero
sin condenas ni perros blancos en la delicia
vamos por el azul a despeinar ciudades y diamantes.
Urgente vístete de zonda sobre las sabanas marcadas
y escribe tu lágrima en las horas que regresan.

Ya lo gritan los quemeros de los vientos
ya lo hemos proclamado en esta noche alucinada;
lo dijo el rusito vladimir, lo afirma el marica federico
lo agitan las putas baratas y viejas de villa tranquila,
lo gritan los hombres desde las casillas ocultas,
lo piden los pibes del barrio:
todo el poder a la doce / todo el poder a la doce /
todo el poder a la doce.



Marcelo Marcolin
De "Otros elefantes de regreso a la constelación de Orión" - El ojo de la ballena  (2009)

Argentino (1957-2011) Poeta y editor. Miembro de la Generación Subterránea.
Nació en Buenos Aires.