Estación Quilmes Estación Quilmes

  Susana Szwarc

19 de enero de 2017





Detrás del tiempo



Ahí no hay nada: ni lluvia ni moneda ni yo ¿ni alguien como yo?, que lo detenga: va y va.
Sabe, como las hojas copiosas de mi árbol (hojas que entran a los cuartos, a la mesa, y hacen volar las sombras mías con su viento). Cada estación la misma severa insistencia. Ese árbol me acaricia con el ímpetu colosal del hombre que estrecha cuerpos sin memoria.
Pero cuando ese hombre y yo ¿o alguien como yo?, nos miramos a través de la historia, y arden las voces sin descanso y no es tan fácil hallar del árbol su frescor y el desprecio de los ojos hace algún recuerdo y el camino se vuelve piedra y él me agradece la compañía, ¿la mía o la de alguien como yo? –pedacitos vagan, se fatigan bajo un cielo que salpica nuestras cabezas, “dan en hueso las almas”-, seguiremos sin saber dónde ponernos y, encima de todo, ¿dónde poner lo más perdido?





Susana Szwarc
Argentina – 1954



De: Bárbara dice: Ed. Alción – 2005


Foto extraída de: tatuajes.com - s/dato de autor.


  Melba Guariglia Zás

11 de enero de 2017




Casa invadida


I

Abrieron los umbrales con los dientes
las baldosas resistían botas certeras
en desigual batalla
temblaba el hogar
cuello apretado por dedos deformes
cimientos doloridos de pesados pasos
invernales
en tanto los libros apilados
clamaban páginas enteras
lo demás era estupor
rabia
asombro dividido entre miedo
y silencio


II

Con las uñas extendidas esperan
parapetados en los pretiles
hora tras hora aguardan signos de cansancio
confundiéndose con los espíritus
escudriñan alfombras en busca de pasos
besos detenidos en cartas
huellas de un amor universal
sin cerrojos.


III

Toda la casa estremeció ladrillos
cuando las ratas invadieron la tarde
en multitudinaria afrenta
pocos sabían de la siniestra ronda
los destrozos
el odio pertrechado en las cobijas
del puñetazo oculto tras la trampa.




Melba Guariglia Zás
Uruguay – 1943

De: La casa que me habita  -  Ed. de la Banda Oriental – 1986


Foto extraída: https://plus.google.com/108130343322404249276


  Roberto Juarroz

5 de enero de 2017




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Es más difícil despertar del sueño de los ojos abiertos
que del sueño de los ojos cerrados,
despertar sin volver a cerrar los ojos
ante la amenaza o la nitidez excesiva del paisaje,
despertar sin volver a caer en otro sueño.

El mal está en los ojos, no en las cosas.
El hombre es una fúnebre mirada
que cae de sueño en sueño
porque no sabe cuándo debe
cerrar o abrir los ojos.

Por eso, equivocadamente,
los abre cuando nace
y los cierra cuando muere.




Roberto Juarroz
Argentino (1925 – 1995)



De: Fragmentos verticales - En: Poesía vertical I - Ed. Emecé – 2005


Obra: nu assis sur un divan (la belle romaine) (Detalle) de Amedeo Modigliani
Extraído de invertirenarte.es


  César Cantoni

29 de diciembre de 2016




Mi perro me habla


Mi perro me habla y yo lo escucho.
Es ordinario y callejero,
como los perros de Diógenes.
De ahí, tal vez, proceda su sabiduría.
No fue a la escuela,
no tuvo guías que lo guiaran
ni consejeros que lo aconsejaran.
Ergo, puede pensar libremente
(éste es su mérito más grande)
y, además, con alegría
(algo poco habitual en el que piensa).
En su filosofía, no cabe el platonismo;
tampoco hay margen para ídolos
ni mitos traídos de los pelos.
Como no recibió bendiciones,
nadie lo tiene en cuenta en el debate:
“No es más que un perro indigno”, aseguran,
y le arrojan un hueso con desprecio.
Sí, mi perro me habla y yo lo escucho.
A veces, yo también le hablo a mi perro,
pero, ¿qué puedo explicarle?
Él ve claramente el horizonte
donde mis ojos sólo ven la bruma
del discurrir civilizado.




César Cantoni 
Argentino – 1951



De: Un arte invisible
Ed. Libros de la talita dorada – 2016


Obra: Diógenes sentado en su tinaja – Jean León Gèrôme (Francia – 1824 - 1904)


  Carlos Patiño

17 de diciembre de 2016




Los bondadosos


"Solamente un ser humano con tu bondad puede escribir algo tan hermoso"

Cumplido de una amiga algo exagerada



Bella y querida amiga
bondadoso es algo que se dice cuando
el hombre no es potable en la cama
porque en tu cama
y en casi la de ninguna mujer
caben los seres bondadosos
porque, entre otras cosas, acostumbran ser muy aburridos
y te dejan sin tema de conversación
con tus amigas.

Caben los oportunistas
los violentos
los mentirosos
los que aprendieron a disfrazarse
los que te brindan cualquier otra cosa que no sea bondad.

Luego vendrán los desengaños los llantos los nunca más
lo estúpida que fuí/ pero
el próximo costado de tu cama
lo ocupará alguien que sea cualquier cosa menos
bondadoso. la bondad queda para los santos
para quienes respetan al otro ser humano
para quienes entienden más de vos que de ellos
y hasta puede haber algún bondadoso
tomado prisionero por error en alguna refriega nocturna/
pero estos duran poco entre tus sábanas
y volverán aquellos que te hacen sufrir/

hasta que los años magullen tu cuerpo
y te hagan clamar por un hombre bondadoso a tu costado.



Carlos Patiño

Argentino – (1934-2013) Integrante del Grupo Barrilete

De: “Scalam” - Ediciones. El ojo de la ballena – 2006


Pintura: Mujer acompañada - Sandra Llanas (España)


  María Eloy García

7 de diciembre de 2016



Termodinámica


La gota /
el motor chorreando agotado salvado
abrasado de funcionar mantiene caliente su alrededor
a punto de hervir /
la brisa respirada no logra mitigarlo (el hervor)
iniciando la cadena de dispositivos lamentándose
en un ritmo tronador arriba-abajo
                                                                        émbolos tristemente
ensalzados / llevando la presión al mismo lugar
agotados de abrasarse de quemarse
explotan en un respiro el fragor consumido
se evaden por los aires dispersando la fiereza
por los puntos atmosféricos y se alían al efecto
                                                                                     invernadero
de constante parsimonia parados aglutinados
intoxicados se introducen en la cavidad primera
de un transeúnte que piensa en flores
y lo sobrecargan de aceites fragosos refinados destruidos
hasta que la víctima antes de poder hablar toma un
                                                                                            segundo
inhalado y se remonta como un globo por la pared
hasta alcanzar un infinito próximo a la muerte
y da tres pasos / no más / le sobreviene un paro muscular
                                                                                       masculino
y se ve con la acera tercamente horizontal /
se arrastra / arrastra la polución de su cadáver y se mezcla
con la floresta de un parquecillo artificial /
escatimado por alcaldes / donde va a morir ya sin gota alguna.



María Eloy García
España – 1972



Nació en Málaga. Es Licenciada en Geografía e Historia.
En 1998 recibió el Premio Ateneo-Universidad de Málaga y en 2001 el I Premio de poesía Carmen Conde de Madrid.
Ha publicado el libro de poesía Metafísica del trapo (2001) y ha sido incluida en las recopilaciones Hablando en plata (2005); Todo a cien (2005); 33 de Radio 3 (2004), Ilimitada voz (2003); Del paraíso a la palabra. Poetas malagueños del último medio siglo (1952-2002); etc.

Imagen extraída de: heurema.com

  César Cantoni

3 de diciembre de 2016