Estación Quilmes Estación Quilmes

  Tim Rice

9 de agosto de 2019



No llores por mí Argentina


Será difícil de comprender
Que a pesar de estar hoy aquí
Soy del pueblo, jamás lo podré olvidar
Debéis creerme
Mis lujos son solamente un disfraz
Un juego burgués, nada más
Las reglas del ceremonial

Tenía que aceptar, debí cambiar
Y dejar de vivir en lo gris
Siempre tras la ventana sin lugar bajo el sol
Busqué ser libre pero jamás dejaré de soñar
Y sólo podré conseguir la fe que queráis compartir

No llores por mí, Argentina
Mi alma está contigo
Mi vida entera te la dedico
Mas no te alejes, te necesito

Jamás podréis ambicionar
Mentiras dijeron de mí
Mi lugar vuestro es, por vosotros luché
Yo sólo quiero sentiros muy cerca
Poder intentar abrir mi ventana
Y saber que nunca me vais a olvidar

No llores por mí, Argentina

No llores por mí, Argentina
Mi alma está contigo
Mi vida entera te la dedico
Mas no te alejes, te necesito

¿Qué más podré decir
Para convenceros de mi verdad?
Si aún queréis dudar mirad mis ojos
Ved como lloran de amor





Tim Rice
Su nombre completo es Timothy Miles Bindon Rice (n. 10 de noviembre de 1944) es un autor inglés de letras para musicales,

Música: Andrew Lloyd Weber

Interpretación: Music video by Elena Roger performing No Llores Por Mi Argentina (Don't Cry for Me Argentina). (C) 2012 The Really Useful Group Ltd.

  Luis Eduardo Aute

6 de agosto de 2019




Sin tu latido


Hay algunos que dicen
que todos los caminos conducen a Roma
y es verdad porque el mío
me lleva cada noche al hueco que te nombra
y le hablo y le suelto
una sonrisa, una blasfemia y dos derrotas;
luego apago tus ojos
y duermo con tu nombre besando mi boca.

Ay, amor mío,
qué terriblemente absurdo
es estar vivo
sin el alma de tu cuerpo,
sin tu latido.

Que el final de esta historia,
enésima autobiografía de un fracaso,
no te sirva de ejemplo,
hay quien afirma que el amor es un milagro
que no hay mal que no cure
pero tampoco bien que le dure cien años;
eso casi lo salva,
lo malo son las noches que mojan mi mano.

Aunque todo ya es nada,
no sé por qué te escondes y huyes de mi encuentro.
Por saber de tu vida
no creo que vulnere ningún mandamiento;
tan terrible es el odio
que ni te atreves a mostrarme tu desprecio,
pero no me hagas caso,
lo que me pasa es que este mundo no lo entiendo.




Luis Eduardo Aute

Nació en Manila, la capital de Filipinas, el 13 de septiembre de 1943. Su padre, catalán, llevaba trabajando en aquel país desde 1919, en una compañía tabaquera y había contraído matrimonio con una filipina de la burguesía de ascendencia española.


Es un músico, director de cine, pintor y poeta.

  Roberto Fernández Retamar

22 de julio de 2019





El otro


Nosotros, los sobrevivientes,
¿A quiénes debemos la sobrevida?
¿Quién se murió por mí en la ergástula,
Quién recibió la bala mía,
La para mí, en su corazón?
¿Sobre qué muerto estoy yo vivo,
Sus huesos quedando en los míos,
Los ojos que le arrancaron, viendo
Por la mirada de mi cara,
Y la mano que no es su mano,
Que no es ya tampoco la mía,
Escribiendo palabras rotas
Donde él no está, en la sobrevida?


1 de Enero de 1959





Una salva de porvenir


A Jacqueline y Claude Julien.
A Fina y Cintio.


No hay pruebas.
Las pruebas son que no hay pruebas.
No estaban, no están, no estarán dadas las condiciones.
Creer porque es absurdo,
Y creemos.
Más absurdo que creer es ser,
Y somos.
Nada garantiza que fuera menos absurdo
No ser ni creer.
Las llamadas pruebas yacen por tierra,
Húmedas reliquias de la nave.
Se derrumbaron las estatuas mientras dormíamos.
Eran de piedra, de mármol, de bronce.
Eran de ceniza,
Y un grito de ánades las hizo huir en bandadas.

No guardar tesoros donde
La humedad, los bichitos los mordisqueen.
No guardar tesoros.

El tesoro es no guardarlos.
El tesoro es creer.
El tesoro es ser.

No existen las hazañas ni los horrores del pasado.
El presente es más veloz que la lectura de estas mismas
palabras.
El poeta saluda las cosas por venir
Con una salva en la noche oscura.
Sólo lo difícil.
Sólo lo oscuro.
Y contra él, en él, el fuego levantando
Su columna viva, dorada, real.

El amor es
Quien ve.



París-La Habana, 1992-1994 



Roberto Fernández Retamar
(1930-2019)

Poeta e intelectual cubano, nacido en La Habana.

Fotografía extraída: http://www.uneac.org.cu/noticias/roberto-fernandez-retamar-en-voces-de-la-ciudad

  Franco Rivero

8 de julio de 2019




petỹ (Tabaco en guaraní)


a mí el campo me entró con el tabaco
por la nariz
después por las manos
la vista
hojas con venas
nunca había visto
las tocaba
como quien no ve
o no cree
en lo que ve
es tabaco
me dijo mamá
era la primera vez
que recuerdo llegar
a casa de la abuela
cuando la vi
ella tenía un cigarro
en la boca
y ese olor
fue como saludar a una planta
como si una planta
me saludara
años después
aún niño
toqué hojas de tabaco secas
el color era oscuro
las venas
estaban intactas
cuando fuimos a vivir
a casa de la abuela
ella me enseñó
a armar cigarros
la hoja más chica
son para hacer chripa
me decía
las colocábamos después
en una hoja más grande
tené que enliarle parejo
me repetía a cada rato
después me mostraba
cómo se pegaba con engrudo
el borde de la hoja
para que el cigarro
no se desarme
también me enseñó a fumar
me gustaba recorrer el campo
a pie
vicheando
buscando nidos
y una vez
encontré un murciélago
en el tronco de un árbol
había un hueco
y él estaba ahí
como escondido
metí la mano
lo toqué
lo alcé
acaricié sus alas
fue como acariciar tabaco
alas como hojas con venas
hojas que son casi tela
hasta en el color
se parecían
me enamoré del murciélago
lo visitaba a diario
y a veces se lo llevaba a la abuela
para mostrarle sus alas
el parecido que había
qué cosa no
decía
no se animaba a tocarlo
anoche en caa cati
alguien sacó unos cigarros
como los de la abuela
después de cenar
el olor el color las venas
volvían a mí
la laguna era como un espíritu
de fondo
hubo guitarra
acordeón
y cajón peruano
para variar
mi chamígo fabián fumaba
con nosotros
lo miraba y pensaba
no le falta nada para ser
de acá
allá volví a ver
manos morochas que
se parecen a esas hojas
de tela casi
con venas como caminos
me enamoro
de esas manos
el día que ame
él las tendrá así




Franco Rivero
Argentino - 1981

De: "Disminuya la velocidad" -  Ed. deacá

Publicó: Situación desbridamiento (Ananga Ranga, 2010); Vos ahora voz (Deacá, 2014); la plaqueta Nudo de agua en el viento (Madre Agua, 2016) y ud no viaja asegurado (2° Premio en el género Poesía del Concurso del Fondo Nacional de las Artes) editado por Editorial Deacá, 2016. Su poemario Disminuya velocidad obtuvo el Primer Premio del Concurso de Letras 2017 del Fondo Nacional de las Artes.

  Jamila Medina Ríos

29 de junio de 2019


EMIGRO.


Hay algo ahí con la desposesión:
raíces sin tener dónde agarrar.
Mi padre vuelve a La Vana.
La sometía a los 19 sobre un jeep
(la lid de los rebeldes frente a los inadaptados
los soldados contra el francotirador).
Mi madre viene después
como saliendo de un túnel de ventanas:
a su espalda veo Holguín luminosa
a sus espaldas, más allá, Baguaní abandonado
alzado en casas de pilotes
madera americana bien cortada
para dejar correr el aire.

Mi padre y mi madre.
Vienen descoronados.
Por ver si pongo un huevo
apretujo mis raíces en un hueco de araña y
asegurándolas con caca y con saliva
les prometo crecer.
Padre maneja lentamente recordando los semáforos
de noche no porque no tiene luz el carro
de noche no porque no veo bien
(sólo me preocupa el destello de La Vana 60
la de noche en todavía mediodía
en su ojo azul
el todavía poderoso).
Madre pregunta si en el Habana Libre vive alguien
todo el tiempo
puntualiza
mientras mi padre    sin paciencia    asiente:   que sí  que una    propiedad lineal.

En el Ministerio del Trabajo ofrecen plaza al emigrante
en las enormes oficinas del Ministerio de Vivienda
los empleados mueven rítmicamente la cabeza
diciendo NO
política de desarrollo de ciudad
política de desarrollo de un país.

Padres
hasta aquí hemos venido...... prométanme que sólo a pernoctar:
Irak aniquilada, las ondulandes avenidas de la noche de Egipto
Canadá escurriéndoseme como nieve entre las manos
Madrid, Checoslovaquia, Rusias de mi cabeza
no pueden haber sido sólo puertas ilusorias
que conducían hastaquí.

De parque en parque vagamos                   al comprar algo
buscando dónde sentárnoslo a comer
como las personas                              dice mi padre con seguridad.

Báguanos parpadea
parpadean Las Villas
el club de béisbol las fiestas de disfraces
donde ganaban invariablemente mis abuelos
la mata de cerezas y el aljibe del patio
el columpio debajo de la guayaba y de las uvas
mi cara com(o) un lirio asomada a un ventanal
parpadea El Infierno
mi padre nació desnudo y en el infierno          por variar

las chimeneas
del central
relumbran
(las dos               no este muñón)
juntando                el bagacillo
para la ropa blanca del sábado

relumbra al sol la casa de mi abuelo Luis
levantada frente a un árbol del que nadie puede recordar el nombre
y al cruzar:
la vacada calmosa
parpadea Sancti Spíritus;
tras la casa de mi abuela Victoria
–mi padre dobla con un giro suave–
anidan el cine y el parque municipal de Baguaní
con el invariable monumento a la madre         cívico/pulcro homenaje de la masonería
veo las casas de pilotes alzándose de nuevo
derruidas
para dejar correr mejor el aire
por la avenida viene llegando viene subiendo el carnaval
yo vuelvo
a huir del bambolear del muñecón
y dejo de mirar a los ojos de mi madre
cuando comienza a desfilar Holguín
(la escalinata y el valle respirando tranquilo, ajedrezado
fiestas de mayo y de noviembre y de enero
el barro frío del piso del Parque San José
y la distinta sombra de las plazas a las distintas horas).

Padres
los he traído a la Vana
traigo también la cabeza descubierta
la postal de esta ciudad
pegada con caca y con saliva
no se va a sostener dentro de mí
allá está el oro de mis pies
recuerdos nítidos que puedo sin equivocarme repasar
como al collar de caracoles de un día en el lago de Fayoum
(IrakEgiptoBaguaníSanctispíritusCanadáMadridChecoslovaquiaHolguín    Rusias de mi cabeza).
Parpadeo
cierro los ojos       enrollada      en mis raíces como     en un velo denso
para dormir y regresar.



del libro Primaveras cortadas, 2012




LANGUSTIA


Textos textos textos
tejeduras
lanzaderas
te (a)saltan sus gritos sobre la cabeza
te brotan de ella como pétalos
y de pronto: tienes toda la testa coronada
espinada de palabras

no es saludable (pare)ser un girasol
–dios no amanece
y húrtante el sitio de mirar
camino
desolado–
no es saludable la cabeza laureada
se deshoja después
como rama segada desde el invernadero
y los cristales que habían crecido en ella
quiébranse callados
apáganse: de velas
chisporrotean hacia dentro oh llama
demasiado arrimada al ventanal
abrupto
abierto

dejarse crecer la cabeza hacia dentro
–anahidrópica–
cierra todas las bocas que te hablan al oído
las venas muerdan(te)
huye de las compuertas los poros el encaje
cuida retrato de ti

si continuas dejando que te bailen
esos textos textos sobre la cabeza
que no te acabas de cortar
de hacer una sangría para extraer lo otro
si dejas se te prendan
ataduras al cuello
hilos que te indican pasadizos afuera (out of out of)
carne haciafuera de ti
si dejas que se aten cada uno a tu mano al pie
la mejilla (ofrecida):
repicarás en cien pedazos disgregado
–carnero
partícipe–
ojos colgando carafuera

es lasfixia lo que debes construir
hacia ti has de inclinar tu frente tuya
desdoblarte hacia ese espejo que has dejado empañar
enlutado (harto de barro)
la boca abierta la mirada
como lapa al cristal
–observante del otro–

ta(r)jas ta(r)jas ta(r)jas
taxidermia de ti
sembrarse un sitio y zambúllete en tu boca:
gargantabajo para siempre.

no quiero ver(te) burbujas
barbotear borbotear desde tu labio
desesperado hálito
nostálgico del otro
palabras sueltas que pretendan (ll)amar
–aludan–
referente
reflejo

respiradentro
tala tala tala
ten el pulcro civismo de presentar al aire:
una cabeza (por fin) descoronada.



del libro Huecos de araña, 2010



Jamila Medina Ríos
(Holguín, 1981 - Cuba)

Poeta, narradora y ensayista.

  Hakushu Kitahara

5 de junio de 2019




Sen Rikyu *


Sen Rikyu amaba el té
porque le complacía el espíritu del té.
Alma tranquila y noble del amanecer y del atardecer.
El humo era más amado aún que el té.
Mantener la sutileza en la apariencia
equivale a purificar el alma con sutileza.
Por eso Rikyu permanecía sentado
y le sonreía al sol tenue bajo el pabellón de té.




Palma de la mano


En la palma de mi mano reluciente
está un Buda de Oro.
De mi alma reluciente
desapareció el Buda en un parpadeo.
Volteando la palma de mi mano reluciente
busqué al Buda todo el día.




Impresión del crepúsculo


Delicia de los besos... murmullos...
Mas la sangre invisible gotea en el cielo
como el rugido de una bestia herida y agonizante.
¿Por qué duele tanto?



* Sen Rikyu: Fundador de la escuela Urasen-ke de la ceremonia del té.



Hakushu Kitahara
(1885-1942)

Nació en una familia tradicional de vinicultores de la Provincia Fukuoka,
al sur del Japón. Empezó a escribir poemas al estilo japonés (tanka) a los
dieciocho años. Cuando tenía veinte años se traslada a la capital, Tokio,
donde entra al departamento de letras inglesas de la Universidad de
Waseda, pero abandona los estudios. Poco después se hace miembro del
grupo literario Shin-shi-sha (Grupo de la poesía nueva), colaborando
para su revista Myodyo (El Lucero). Es uno de los primeros poetas japoneses
que escribieron bajo la influencia baudelairiana. En 1909 publica
su primer libro de poesía, Dyashumon (La herejía), en el que expresa su
marcada inclinación hacia el erotismo decadente y exotismo simbolistas.

  Coetus

22 de mayo de 2019






De los centros de la luna


Imposible que la luna le quite
al sol su carrera.
Más imposible será
quitarme de que te quiera.
Quitarme de que te quiera
no me lo quito ninguna.
Ay porque los suspiros nacen
del centro de la luna.
De los centros de la luna
de lo que no tiene fin.
Más cuando no te veo
es tan grande mi sentir.


Popular chilena



No voy solo


Los primeros amores
no sé qué tienen.
Se metan en el alma
salir no pueden.
Rondadora, rondadora de mi corazón
no voy solo, no voy solo, no voy solo no,
no voy solo que voy con mi amor.
El bailar tiene gracia y el cantar brío.
El tocar el pandero mucho sentío.


Popular galega




Coetus
Orquesta de Percusión Ibérica

Aleix Tobías es el creador y director de la orquesta.

Voces: Juan Quintero, Luna Monti, Eliseo Parra, Ana Rossi, Carola Ortiz

Percuciones: Aleix Tobias, Dídac Ruiz, Martí Hosta, Bernat Torras, Marc Vila, Angelo Manhenzane, Fran Lucas, Anna Tobias, Alberto Carreño, Antonio Sanchéz, Mariona del Carmen y Acari Bertran

 Bajo: Guillem Aguilar
Vientos: Xavi Lozano
Saxos: Martí Serra

Eliseo Parra es cantante, percusionista, guitarrista, bailarín, una voz única dentro del folklore español. Gran conocedor de los ritmos y los bailes del folklore de toda la Península.

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