Estación Quilmes Estación Quilmes

  Fito Páez

12 de octubre de 2017





Yo vengo a ofrecer mi corazón


Quién dijo que todo está perdido
Yo vengo a ofrecer mi corazón
Tanta sangre que se llevo el río
Yo vengo a ofrecer mi corazón
No será tan fácil ya sé qué pasa
No será tan útil como pensaba
Como abrir el pecho, y sacar el alma
Una cuchillada de amor
Luna de los pobres siempre abierta
Yo vengo a ofrecer mi corazón
Como un documento inalterable
Yo vengo a ofrecer mi corazón
Y uniré las puntas de un mismo lazo
Y me iré tranquilo, me iré despacio
Y te daré todo, y me darás algo
Algo que me alivie un poco más
Cuando no haya nadie cerca o lejos
Yo vengo a ofrecer mi corazón
Cuando los satélites no alcancen
Yo vengo a ofrecer mi corazón
Y hablo de países y de esperanzas
Y hablo por la vida, hablo por la nada
Y hablo de cambiar esta nuestra casa
De cambiarla por cambiar nomás
Quién dijo que todo está perdido
Yo vengo a ofrecer mi corazón




Fito Páez
Nació en Rosario, 1963. Compositor, cantautor, y pianista argentino, integrante de la llamada Trova rosarina.


Interpretación: Mercedes Sosa y Francis Cabrel




  Charles Bukowski

2 de octubre de 2017




todo


los muertos no necesitan
aspirina o
tristeza
supongo, pero quizás necesitan
lluvia,
zapatos no
pero un lugar donde
caminar,
cigarrillos no,
nos dicen,
pero un lugar donde
arder.
o nos dicen:
espacio y un lugar para
volar,
da
igual.
los muertos no me
necesitan.
ni los
vivos.
pero quizás los muertos se necesitan
unos a
otros.
en realidad, quizás necesitan
todo lo que nosotros
necesitamos
y
necesitamos tanto
si sólo supiéramos
qué
es.
probablemente
es
todo
y probablemente
todos nosotros moriremos
tratando de
conseguirlo
o moriremos
porque no
lo
conseguimos.
espero que
cuando yo este muerto
comprendáis
que conseguí
tanto
como
pude.



(de the roominghouse madrigals: early selected poems -1946-1966-)




los mejores de la raza


no hay nada que
discutir
no hay nada que
recordar
no hay nada que
olvidar
es triste
y
no es
triste
parece que la
cosa más
sensata
que una persona puede
hacer
es
estar sentada
con una copa en la
mano
mientras las paredes
blanden
sonrisas de
despedida
uno pasa a través de
todo
ello
con una cierta
cantidad de
eficiencia y valentía
entonces
se va
algunos aceptan
la posibilidad de
dios
para ayudarles
en su
paso
otros
lo aceptan
como es
y por estos
bebo
esta noche.


de "you get so alone at times that it just makes sense (1984)."




Charles Bukowski
Nacido con el nombre de Heinrich Karl Bukowski en Alemania el 16 de agosto de 1920 fue un escritor y poeta estadounidense.

  Horacio Salas

17 de septiembre de 2017





Los amantes


I

Uno puede verlos quererse alegremente,
la sonrisa en los ojos, la piel muy junta,
mirando caer la tarde como si fuese última,
diciéndose palabras que uno imagina iguales, reiteradas,
y que seguramente en sus oídos sonarán inéditas.
Pero un día advierten que la tarde no les pertenece,
y como si interpretaran un rol bien aprendido,
casi sin despedirse,
comprenden que el silencio es la mejor especie del adiós.
A partir de ese instante los recuerdos atraparán sus manos
cuando las calles establezcan una enorme distancia
que el tiempo se encargará de corroer,
como un castillo de arena abandonado.


II

Lo difícil no es tanto pronunciar las palabras finales,
o mirarse por última vez en otros ojos,
sino la dura obligación que empieza luego
cuando se inicia el largo aprendizaje del silencio,
el hábito de percibir la voz querida desdibujándose en el aire.
Entonces, cuando sabemos lo absurdo de comenzar el día,
de evocar los fantasmas y estar solos,
despiadadamente invocamos al olvido
pretendiendo que abarque todos nuestros actos.

Rara vez lo logramos.



Las casas


La destrucción comienza en esas casas
que van dejando al aire sus ladrillos,
restos de papel floreado sobre la medianera
y escaleras que no llevarán ya a ninguna parte.
A veces los balcones permanecen como si se resistieran
a dejar los últimos rastros de vida de la casa,
como si pretendieran cubrir la decadencia de las puertas
arrumbadas sobre el desnivel de los baldíos,
donde la oxidación se ensaña con las viejas persianas.
Siempre hay una flor que brota como una sombra más entre las sombras
que aún recorren el olvido de las habitaciones derruídas.
Los impúdicos restos, los dibujos de hollín en las molduras,
un número de teléfono escondido en un retazo de papel
que burla la intemperie, subsisten todavía,
pero nada podrá salvar las casas.
Las balaustradas que perduran en compactos jarrones
acaso no lleguen a presentir la muerte
que anda rondando las enredaderas,
los últimos jazmines empujados hacia el sur,
las descascaradas flores de manpostería
que atestiguan las transformaciones como una manera del olvido.
Cada día estrujamos un nuevo fragmento del pasado;
una tarde los rostros de la antigua ciudad
habrán cambiado su voz,
y comenzarán a hundirse en el silencio de las fotografías.
Los muertos también se habrán llevado su recuerdo.





Horacio Salas
"Antología consultada de la JOVEN POESIA argentina", año 1968
Compañía General Fabril Editora.



Nació en Buenos Aires en 1938. Poeta y ensayista.


Pintura Los amantes de:René Magritte

  Víctor Manuel Cárdenas

5 de septiembre de 2017





Leí en el mar


Leí en el mar toda la noche:
Calma. Relájate. No desperdicies
pólvora en infiernitos. La vida es
apenas, una posibilidad. Observa
a los cangrejos; medita en la devastación
de las aguas. Si la claridad se impone,
los vientos te llevarán; si una mujer,
la luna. Todo comienza aquí. Tumulto
y oscuridad son páginas diarias
en los noticieros. El presente nada rige.
Voltea. Estar aquí es inventarlo todo.
Tú eres el mar.




Víctor Manuel Cárdenas
México (1952 – 2017)

Poeta e historiador. Destacado con el Premio Nacional de Poesía Tuchtlán en 1980, el Premio de Poesía Joven en 1981, y el Premio Nacional de Poesía Ramón López Velarde en 2007. Autor de, entre otros,: “Primer libro de crónicas”, “Peces y otras cicatrices”, “Poemas para no dejar el cigarro”  y “Micaela”.


Extraído de: Círculo de Poesía. Revista digital de Poesía – www.circulodepoesia.com
Imagen extraída de: youtube.com


  María Fernanda Espinosa

16 de agosto de 2017





En Agua Prieta, desierto de Arizona
vive el pez dorado.
Tiene una memoria que dura tres segundos.
Vive solo en el presente.
Nada sin parar.
Reinventa todo a cada instante,
pero no llega a ninguna parte,
porque su camino es siempre otro.

El pez dorado olvida su nombre,
olvida el amor,
olvida su propósito,
sus hijos, sus padres.
Es como la historia escrita por los poderosos:
está hecha con una memoria de apenas tres segundos,
para que nadie recuerde la guerra o la noche.

La historia que guarda el pez dorado
es como la nuestra, dura apenas tres segundos.
Nuestros dolores se repiten
y aparecen nuevos cada vez.

 



María Fernanda Espinosa



Poetisa, socióloga, lingüista, geógrafa y profesora universitaria ecuatoriana, nacida en Salamanca (España) en 1964.


(Fuente: http://www.mcnbiografias.com/app-bio/do/show?key=espinosa-garces-maria-fernanda)

Pintura: Ronald Companoca (Perú)

  Mariel Monente

8 de agosto de 2017





en verano ella
baldea los mares de miga
las bocas beben
la fragua de su amor
con sonido de campana
crímenes vestidos de pudor
candados abiertos
y espigas

en verano
esta llena de brotes
olor a menta
ciruelas rojas
y naranjas agrias sobre los bancos
y las bocas
las bocas siempre dicientes de sed
sueñan con sangrías
y ella
la que baldea los mares de miga
perdió los relojes en el vendaval
menos uno
siempre es hora de mesa tendida
y de voces silenciadas
para el dolor





Mariel Monente
De: "casa ciega"  - Ed: El Mono Armado – 2016



Publicó libros de poesía, cuento y teatro. Poesía: “Donde Anido” (2011); “Cordel” (2014); “Sombra de cóndor” (2014); “Lo que precipita” (2014); “Sutura” (2014); “acaso lo fugaz” (2015); “Sutura” selección de poemas.


Foto extraída de: Pinterest


  Rolando Revagliatti

29 de julio de 2017





Finó


Soy la mujercita
que se iba a casar

Finó mi prometido

y de momento
dicha circunstancia
me empobrece.




Usualmente


Él me dice usualmente esas cosas extrañas
y me abraza

Termino casi siempre sabiendo qué soy

Después
      huye.




Reconocida y desleal


Reconocida y desleal
aún segrego tus efectos personales

Bien sé que no todo es quedarse
ni acomodarse
en las fronteras

Trémula
como mi madre cuando dio conmigo
cavándote mis rictus de presa
morí cómica

Yo con vos no tengo
ni un soberbio fracaso.





Sentí


Sentí algo:

he sido atropellada
por un recuerdo

allí.




Yo soy la buena mujer


Yo soy la buena mujer
que se consiguió el Alberto
por consejo de su madre
la mejor amiga de la mía

Dócil, apacible, soy buena
Resignada, soy buena
Insignificante, soy lo que también
el médico le recomendó
al Alberto.




Rolando Revagliatti
De "Ardua"  -  Ediciones Recitador Argentino, 2017.



Nació el 14 de abril de 1945 en Buenos Aires.


www.revagliatti.com