Estación Quilmes: 05-nov-2018

  Anónimo (Negro Spiritual)

5 de noviembre de 2018




Swing low, sweet chariot


Balancéate suávemente, dulce carruaje,
viniendo para llevarme a casa.
Balancéate suávemente, dulce carruaje,
viniendo para llevarme a casa.

Miré al río Jordan, y ¿qué es lo que vi
viniedo para llevarme a casa?
Un grupo de ángeles venían tras de mi,
para llevarme a casa.

Balancéate suávemente, dulce carruaje,
viniendo para llevarme a casa.
Balancéate suávemente, dulce carruaje,
viniendo para llevarme a casa.

A veces estoy animado, otras deprimido
(Viniendo para llevarme a casa)
Pero aún así mi alma se siente maravillosamente unida.
(Viniendo para llevarme a casa)

Balancéate suávemente, dulce carruaje,
viniendo para llevarme a casa.
Balancéate suávemente, dulce carruaje,
viniendo para llevarme a casa.

El día más iluminado que puedo contar
(Viniendo para llevarme a casa)
cuando Jesús lavó mis pecados
(Viniendo para llevarme a casa)

Balancéate suávemente, dulce carruaje,
viniendo para llevarme a casa.
Balancéate suávemente, dulce carruaje,
viniendo para llevarme a casa.

Si llegó allí antes que tu
(Viniendo para llevarme a casa)
abriré un agujero y tiraré de ti a través de él.
(Viniendo para llevarme a casa)

Balancéate suávemente, dulce carruaje,
viniendo para llevarme a casa.
Balancéate suávemente, dulce carruaje,
viniendo para llevarme a casa.

Si llegas tú primero que yo
(Viniendo para llevarme a casa)
dile a todos mis amigos que yo también llegaré.
(Viniendo para llevarme a casa)

Balancéate suávemente, dulce carruaje,
viniendo para llevarme a casa.
Balancéate suávemente, dulce carruaje,
viniendo para llevarme a casa.



Traducción: Juan Peribáñez

Nota: Existen muchas versiones sobre quién fué el autor de este cántico tradiccional de música góspel. Se habla de él como una melodía que los esclavos de la América de principios del siglo XX entonaban cuando escapaban de su cautiverio. Eran los tiempos de los afroamericanos poblando los campos de algodón del sur de EEUU. Pero hay una versión que cuenta que la letra fué obra de un tal Wallis Willis, del año 1862. Un indiano que se inspiró en el Red River, relacionándolo con el río Jordan y el profeta Elías, el cual llegó al cielo en un carruaje.


Interpretación: Ensayo Coral de Avellaneda
Arreglo y dirección: Esteban Tozzi

Encuentro coral: 14 de octubre de 2018. - Catedral de Morón