Estación Quilmes

  Leonel Rugama

24 de octubre de 2010




La tierra es un satélite de la luna

El Apolo 2 costó más que el Apolo 1
el Apolo 1 costó bastante.

El Apolo 3 costó más que el Apolo 2
el Apolo 2 costó más que el Apolo 1
el Apolo 1 costó bastante.

El Apolo 4 costó más que el Apolo 3
el Apolo 3 costó más que el Apolo 2
el Apolo 2 costó más que el Apolo 1
el Apolo 1 costó bastante.

El Apolo costó un montón, pero no se sintió
porque los astronautas eran protestantes
y desde la luna leyeron la Biblia,
maravillando y alegrando a todos los cristianos
y a la venida el papa Paulo VI les dio la bendición.

El Apolo 9 costó más que todos juntos
junto con el Apolo 1 que costó bastante.
Los bisabuelos de la gente de Acahualinca tenían menos
hambre que los abuelos.

Los bisabuelos se murieron de hambre.
Los abuelos de la gente de Acahualinca tenían menos
hambre que los padres.
Los abuelos murieron de hambre.
Los padres de la gente de Acahualinca tenían menos
hambre que los hijos de la gente de allí.
Los padres se murieron de hambre.
La gente de Acahualinca tiene menos hambre que
los hijos de la gente de allí.
Los hijos de la gente de Acahualinca no nacen por
hambre,
y tienen hambre de nacer, para morirse de hambre.
Bienaventurados los pobres porque de ellos será la luna.



Leonel Rugama
Nicaragua (1949 – 1970)
De: “Anillo de silencio” Centroamérica en la poesía Selección de Jorge Boccanera
Ed. Desde la Gente - 2009
Nació el 27 de marzo de 1949 en el Valle de Matapalos, Estela y murió el 15 de enero de 1970 combatiendo contra la guardia somocista.
Sus poemas dispersos en diversas publicaciones integran el libro “La tierra es un satélite de la luna” (1978 y 1987).

  Nicolás Olivari

23 de octubre de 2010




El musicante rengo

Tendrá treinta años el musicante rengo,
y acaso un principio de ataxia locomotriz,
a oír sus rapsodias a este café vengo
arrastrando mi pena como a una lombriz.

La mujer es aquella, la blanca, la loca
mujer que en todos remira
la pobre ya siente que toca
la inmortalidad de “Yira – Yira”.

El hombre para olvidar bebe,
y yo bebo para olvidar:
la mujer esa debe
cocainizarse para terminar.

Entre los tres sumaremos doce lustros,
¡y estamos tan cansados ya!
tengamos un gesto de decadencia augusto:
hagamos un “menage a trois”.

La ronda tan linda de los desgraciados:
un poeta enfermizo y desconocido,
un rengo con cuerda que se le ha terminado,
y la mujer borrosa que de todos ha sido.
El rengo me mira con piadosa mofa,
la mujer me sonríe con un gesto opaco,
yo bostezo y me río de mi perruna estofa,
mientras azul se arrepiente el tabaco.



Nicolás Olivari
Argentino (1900 – 1966)

De: “El gato escaldado”
Ed. CEAL - 1966

Obra: Desnudo de Carlos Alonso

  Osvaldo Guevara

22 de octubre de 2010




Sin pena en la palabra

Aunque me curve el desaliento
como un alud de piedras negras
no se lo cuento a mis palabras.
Escribir triste
es seguir derramando un vino amargo
sobre el mantel del mundo
ya mortalmente percudido.
Pero tal vez
ciertas almas piadosas que me leen
vengan a investigar mis lagrimales
y acaben demostrándome que mis palabras
no sobrevuelan tan livianamente
las aguas del naufragio
como quiero creer.


Osvaldo Guevara
Argentino
De: “Sin Pena en la palabra” (2008)
Extraído del Blog: grupotardesdelabibliotecasarmiento.blogspot.com
Villa Dolores, Capital de la Poesía, Traslasierra, Argentina.

  Osvaldo Guevara

21 de octubre de 2010




Niña Carmen

Niña Carmen: anoche he comido unas uvas
dulces
como sus ojos.
Yo regresaba solo a pieza de hotel.
Iba subiendo, solo, esa escalera
queme pone en los pies lejanías de barco.
Y me salieron al paso los racimos
de un parral numeroso
que lo rodea todo como una sombra verde.
Mi mano deshabitada
que venía de no tocar tu pelo
fue tocando las uvas.
Mi boca desierta
que volvía de hablarle a usted
con la cautela con que una llovizna
se acerca a una paloma
fue comiendo las uvas
lentamente
sintiéndolas
perderse en mi garganta como imposibles besos
oyéndolas
penetrar en mi cuerpo y en mi vida
convertírseme en sangre
una sangre de miel y fuego suave
que cantará en mis venas para siempre.
Minuto tras minuto
uva
tras
uva
seguí yo en la escalera del hotel silencioso
a esa hora en que los huéspedes duermen
pesadamente
o se dejan estar
en un sopor insomne
recordando
olvidando
distintos
ni educados vulgares o feroces
con la brasa indolente del verano
en las respiraciones y las sábanas.
Una sensación honda
delgada
casi como una pena pero sin sufrimiento
entraba en mi memoria
mis manos
mi destino
(una sensación que iría conmigo hasta la pieza
y allí se quedaría
como un agazapado amanecer
hasta este día
este poema).
Y las hojas aún tibias del parral
era una frescura de canción olvidada
de aire envolviéndome el corazón
como un agua
una luz
como una cabellera de mujer.
Inmóvil
subía por las uvas
hasta empujar los racimos del azul con la frente.
Y ya no estuve solo. No me pesaban
enero
los zapatos
la escalera
los años y perjuicios
las habitaciones sordamente entreabiertas
el roce de la noche despierta como un pulso
el amor que no llovió en mi sed
las estrellas cansadas y espesas del verano.
Esas uvas
tan lentamente dulces
tenían el aroma
el color
el sabor de sus ojos
Niña Carmen.


Osvaldo Guevara
Argentino
De: “Niña Carmen” - 1988
Nacido en Río Cuarto, (Córdoba) es uno de los mayores poetas hispanoamericanos de la segunda mitad del siglo XX. Su suerte es común a la de otros grandes creadores del interior del país que, por el carácter hegemónico de la metrópolis o quizás por el legítimo empeño en no traspasar los umbrales del territorio familiar, su obra no ha alcanzado la difusión y la valoración que se merece.
Con la gratitud del amigo, pero sobre todo con el reconocimiento de su genio, he seleccionado algunos de sus poemas sin más criterio que el gusto personal y, tal vez por ello, no sean los más representativos de su magnífica obra. De todos modos, reflejan su dominio de la lengua, de la metáfora y de las técnicas de versificación -probablemente sea uno mayores sonetistas vivos-, así como su compromiso social y sensibilidad no exenta de un romanticismo panteísta.
Antonio Tello
Extraído de www.eldigoras.com

Publicaciones:
“Oda al sapo y cuatro sonetos” (1960), “La sangre en armas” (1962), “Garganta en verde claro” (1964), “Los zapatos de asfalto” (1967), “Niña Carmen” (1988), “Diario de invierno” (1975), “Primera persona” (1998), “Poemas en verso y prosa” (1998). “Sin Pena en la palabra” (2008); “Siempre deseando verte” (2010)


Obra: Uvas de Fernando Galarza Navarro

  Pablo Queralt

20 de octubre de 2010




De su juego

Las setentonas con sus panzas
Toman el sol
En sus bikinis
Y toman mate
Sin importarle nada

Más que ver
Los cuerpos de los pibes
Tostados brillantes atléticos
Jugando
El fulbito
En la arena
Del borde del mar

En la alegría natural
De la belleza
Del amor sin amor
Del vaho en su piel
Como un filete, vino
Del placer
Esa luz.


De: “89 golpes y un whisky”
Ed. El surí porfiado – 2010



31

Allí en ese comedero
También leen las titas
Las maria Aurelia Bisuttis
De tu barrio
Les trois petits cochons
Esos mediodías de pan
Y salmos
En el disco así
Nos acercamos a la sangre
De nuestros antepasados

De: “escribí mi nombre”
Ed. Mate Pastor – 2010


Pablo Queralt
Argentino

Obra: Navegaciones de Adolfo Nigro

  Pablo Queralt

19 de octubre de 2010




8


Es un grosso
Le tirás un limón
Y te devuelve un limón
Y dos naranjas
Escuelita
De un cielo perdido
En otro cielo

En el sonido del saxofonista
Solitario de la calle

Le caen monedas
En la gorra azul

Los jubilados van a ver
Los partidos
Y después juegan
Unos pesos
A las cartas

Un vinito
Y me convence
Esa forma de felicidad
De autoayuda
Que ejerce
Y no está en los manuales


De: “89 golpes y un whisky”
Ed: el surí porfiado – 2010



30

Comemos nuestras vísceras
Hígados de pollo
Bebemos agua hervida colada
La mosca sobrevuela
La sangre bajo mi piel
No dejes que las putas asesinas
Se suban a tus piernas, a tu mesa
Pagá tu precio.


De: “escribí mi nombre”
Ed. Mate Pastor – 2010


Pablo Queralt
Argentino


Obra: “Pájaro con móvil” de Mónica Álvarez Carreño

  Adrienne Rich

18 de octubre de 2010




He aquí un mapa de nuestro país:
aquí está el Mar de la Indiferencia, barnizado de sal
Aquí el río encantado que fluye del ceño a la ingle
no nos atrevemos a probar sus aguas
Éste es el desierto donde plantan misiles como bulbos
Éste es el granero de las granjas en bancarrota
Ésta es la tierra natal del héroe del rocanrol
Vemos aquí el cementerio de los pobres
que dieron la vida por la democracia        Éste es un campo de batalla
de una guerra del siglo XIX            el santuario es famoso
Ésta es la ciudad del mito y el relato            cuando la flota pesquera
se fundió            aquí es donde estaban los trabajos            sobre el muelle
procesadoras de pescado congelado            paga por hora y sin bonos
Aquí hay otros campos de batalla                        Centralia Detroit
aquí están los bosques vírgenes            el cobre            las minas de plata
aquí los suburbios del conformismo            el silencio sube como humo
desde las calles
Esta es la capital del dinero y del dolor cuyas torres
arden en el aire invertido cuyos puentes se derrumban
cuyos niños andan a la deriva en callejones confinados
entre espirales de alambres de púas
Prometí mostrarte un mapa dices pero esto es un mural
bueno pongamos que lo sea            son distinciones nimias
desde dónde lo miramos es la cuestión


Adrienne Rich
EEUU – 1929

De: “La pasión del exilio”
Diez poetas norteamericanas del Siglo XX
Ed. Bajo la luna
Trad. María Negroni.

Nació el 16 de Mayo de 1929 en Baltimore, Maryland. En 1951 publicó entre muchísimos otros: “A Change of World”, libro que W.H. Auden seleccionó para el Premio Yale de poesía Joven, premio que ganó. Otros libros editadosThe Diamond Cutres and Other Poems (1955); “Snapshots of a Daughter –in- law: Poems, 1954-1962 (1963); “Necessities of Life” (1966); “The Will to Change: Poems 1968 – 1970 (1971); “An Atlas of the Difficult World: Poems, 1988 – 1991 (1991) al cual pertenece el poema seleccionado aquí, etc.