Estación Quilmes

  Thomas Hardy

4 de enero de 2020







LOS BUEYES


Nochebuena. Las doce en el reloj.
"Ahora se arrodillan", decía un viejo
cuando estábamos todos sentados, apiñados
al amor de la lumbre.
E imaginábamos
a las mansas criaturas apacibles
en su cuadra de paja
y a nadie le pasaba por la mente dudar
que entonces se pusieran de rodillas.

Pocos podrían urdir tan bella fantasía
en estos años. Sin embargo, siento
que si alguien nos dijera en Nochebuena: "Ven
a ver cómo los bueyes se arrodillan
en el corral a solas, junto a aquel
valle que nuestra infancia frecuentaba",
yo me iría con él en la penumbra
con la esperanza de poderlos ver.



Thomas Hardy
Higher Bockhampton, (1840) - Dorchester, (1928). Novelista y poeta inglés.

Traducción: Miguel d'Ors, en "Poesía inglesa del siglo XX" (Colección Universos, 1993)

Música: Jonathan Rathbone

Intérprete: Voces8  

  María Wérnicke

15 de diciembre de 2019



  La avenida de los tilos


    Ayer he caminado más que sola,
    ayer he caminado sin vos,
    y estaba la avenida de los tilos
    tan largamente triste, que pensé:
    ¿en qué país estoy? Si estoy sin vos,
    ¿en qué país, hecho de desamor?

    Ayer he caminado más que sola,
    ayer he caminado sin vos,
    y estaba la avenida como un río
    de otro país tan pobremente frío,
    tan largamente triste, que pensé
    que el otoño es igual que el desamor.

                Ayer he caminado sin vos,
                y todo lo que he visto no lo he visto;
                apenas he mirado, porque tuve
                mucho miedo aquí en el corazón.

    Ayer he caminado más que sola,
    ayer he caminado sin vos,
    y estaba la avenida de los tilos
    tan largamente triste, que pensé:
    ¿en que país estoy, de este color,
    de este color de caminar sin vos?


María Wérnicke

(1930-2013) Fue una poetisa y escritora argentina. También escribió canciones (algunas de ellas de gran popularidad, como Avenida de los Tilos) y obras teatrales. Fue conductora de programas radiales de gran audiencia. En 1954 se radicó en Mar del Plata, donde falleció a los 83 años.




1970: Los poemas del último año. Buenos Aires: Fundación Argentina para la Poesía.
1972: Figuras. Buenos Aires: Alberto Burnichon.
1987: Antología de poesía contemporánea (tomo 1). Bs As. Fundación Argentina para la Poesía.
1987: Estoy pensando en uvas. Buenos Aires: Rafael de Armas.
1997: La torre del homenaje. Mar del Plata: Universidad Nacional de Mar del Plata.
1999: Canciones de ida y vuelta, con la cantante Inés Rinaldi.
2004: Relicario latino. Mar del Plata: Funalfa.
2006: La palabra desnuda (audiolibro). Mar del Plata: Alsina.

El poema, convertido en canción por Marquitos Montoya (Carlos Rodriguez) e interpretado por la cantante Luciana fue un éxito en Argentina y latinoamerica. Pero en 1976 la dictadura prohibió su difusión en Argentina, al considerar que ofrecía una imagen negativa del país y deslizaba embozadas referencias sobre desaparecidos.

En realidad, el poema fue motivado por la tristeza de María ante la ida de su hija a España. La poetisa lo dijo en varios reportajes cuando retornó el tiempo de poder hablar.

La censura no pudo, sin embargo, impedir que aquella canción siga resonando en la memoria de los jóvenes de entonces. Ni que algunos sigamos llamando «Avenida de los Tilos» a la Diagonal Pueyrredon.-

Nota extraía del facebook de Gustavo Visciarelli


  Fernando Delgado

10 de diciembre de 2019




Estamos

Estamos aquí cantando para salvar la alegría
Estamos aquí soñando cómo será el nuevo día
Para abrigar la esperanza, llevaremos una flor
Iremos sembrando estrellas donde se acuna la luz del sol

Estamos aquí cantando debajo del mismo cielo
Estamos aquí soñando, son nuestros mismos desvelos
Haremos que nuestras manos, unidas con otras más,
señalen nuestro camino, destino donde encontrar la paz
                         
Descubramos hoy el día
y esta ilusión
Que el viento no se detenga, tendremos siempre una canción
Que el viento no nos detenga, tendremos siempre esta pasión

Desde esta tierra al Sur
puedo comenzar
Ir, es volver a empezar. Y
por eso estoy aquí, cantando, cantando, cantando…

Estamos aquí cantando para salvar la alegría
Estamos aquí soñando cómo será el nuevo día
Para abrigar la esperanza, llevaremos una flor
Iremos sembrando estrellas donde se acuna la luz del sol



Fernando Delgado
(1954) Nacido en Wilde, Avellaneda. Poeta y letrista



Ensayo Coral de Avellaneda
Dir. Esteban Tozzi

Música y arreglo: Esteban Tozzi

Olavarría - 7/ 12 / 2019



  Rodolfo Alonso

1 de diciembre de 2019




Libres libres


yo los invito
a pasear el amor entre los indiferentes
su color sin moral su altar en armas
su identidad feroz que inauguran los niños

en asamblea previenen esta cena
ellos los esperados




Octubre 4


sueles morir de amor de noche al ver la noche
para vivir hay que saber
y es a pesar de todo el gran milagro

de juventud de rabia de bisiesto
hasta cubrir la muerte con tu fiebre

vestido desarraigas la capital del eco
el rigor de tu infancia que te bebe las palmas

has aprendido a ganar el día sin paciencia
dejas al fin tus viejas manos tu reloj
y te sientas en el barco al lado de los jóvenes

hoy manejas tu apéndice ilusorio
en el límite
jugándote el cerebro a sólo un as y con todas tus trampas
y descubres la vida al pie de tu percance




La cintura del mundo


la muerte ha de morir
sabemos lo que amamos
sobre qué piedra sobre que raíz
habrán que aventurarse

resiste su virtud
lo que nos queda en pago
la condición el ojo triste la palabra
que habrán de compartirse con los hombres

tú confirmas la vida con tu voz
dejas caer tu aroma y te desvistes
en todos los que parten




Rodolfo Alonso
De: "Salud o nada", en Antología consultada de la Joven Poesía argentina - Compañía general Fabril Editora S. A.

Argentino, nació en Buenos Aires en 1934. Poeta, traductor y ensayista.


Fotografía extraída: http://www.prensachica.com.ar/

  León Gieco

11 de noviembre de 2019




Cinco siglos igual


Soledad sobre ruinas, sangre en el trigo rojo y amarillo,
manantial del veneno, escudo heridas,
cinco siglos igual.
Libertad sin galope, banderas rotas, soberbia y mentiras,
medallas de oro y plata contra esperanza,
cinco siglos igual.
En esta parte la tierra la historia se cayó,
como se caen las piedras
aun las que tocan el cielo
o están cerca del sol,
o están cerca del sol.

Desamor, desencuentro, perdón y olvido,
cuerpo con mineral, pueblos trabajadores, infancias pobres,
cinco siglos igual.
Lealtad sobre tumbas, piedra sagrada,
Dios no alcanzó a llorar, sueño largo del mal,
hijos de nadie,
cinco siglos Igual.

Muerte contra la vida, gloria de un pueblo desaparecido.
Es comienzo, es final, leyenda perdida cinco siglos igual.
En esta parte de la tierra la historia se cayo,
como se caen las piedras aun las que tocan el cielo
o están cerca del sol,
o están cerca del sol.
Es tinieblas con flores, revoluciones
y aunque muchos no están nunca
nadie pensó besarte los pies.
Cinco siglos igual.



León Gieco
Músico y compositor argentino.



Nació el 20 de noviembre de 1950 en una chacra cercana a la localidad de Cañada Rosquín, en el centro de la provincia de Santa Fe. Empezó a trabajar a la temprana edad de 7 años.


  Marcos Silber

31 de octubre de 2019




Nova Troya


Es un caballo. Eso es un caballo.
Eso que cubre el cielo es un caballo.
Que desciende al aquí.
Que se adelantó en la ilusión de todos
porque no cabía en la de sólo uno.
Se lo ve grande caballo se lo huele.
Llena el aire el sudor de su bruta carne.
Sí, es un caballo. Que viene todo
ocupado con humillados y mordidos.
Baja el caballo, regresa
a la historia que lo devoró
y apresado fue entre las páginas
71 y 74 de la leyenda.
Salvaje alegría lo espera. Al grande caballo
que aparece y es toda la escena
de uno a otro lado del paisaje del día.
Y canta. Himnos de gloria canta
gran caballo que llega cantando.
Y abre las piernas la bestia
para que una dos cien meadas de fuego
le aneguen la boca
al color de la miseria;
abre las piernas la bestia
para que una dos cien meadas de fuego
le azoten los ojos al abandono;
abre las piernas
para que una dos cien meadas de fuego
le arranquen la lengua al desamor.
Y canta. Himnos de gloria canta
gran caballo que llega cantando.
Es un caballo. Eso es un caballo
grande como el sueño de Dios cuando era niño.




Marcos Silber
De: Convocados – Selección poética 1968- 2010



Argentino – 1934  -  Ed. Monte Ávila

Imagen de portada, extraída: https://www.cartamaior.com.br/?/Editoria/Cartas-do-Mundo/Carta-de-Nova-Iorque-Entre-el-caballo-de-Troya-humanitario-y-una-eventual-guerra-en-la-Cuenca-del-Caribe/45/43257

  Máximo Simpson

23 de octubre de 2019




Gimnasia

A Horacio Clemente

Jamás ,señor ministro de salud,
fue la salud más mortal.
César Vallejo

Me puse a respirar, hacer gimnasia:
deliraban los aires por adentro,
circulaba el relente alborozado,
la mañana y su escarcha;
era un olor a mundo,
un viento de memorias,
pedregullos remotos que dejaron al aire
la sustancia del tiempo y su comarca,
y respiré lugares, vagabundas aldeas,
pueblos que caminaban,
sitios que se hallan lejos.


Las vértebras en alto,
me puse a respirar, hacer gimnasia:
el juego de los músculos y goznes,
resortes y compuertas,
arcos que se dilatan,
curvaturas,
los intrépidos brazos,
pantorrillas audaces,
el indómito ritmo de una música tensa,
de un compás dominante y volandero,
el corazón motriz,
brindis de regocijo,
aleluya la tráquea, reina del panorama,
épicos vaticinios, profecías del aire,
las atrevidas pausas y enérgicas flexiones,
movimiento hacia el centro y hacia afuera,
tendones hacia arriba y hacia abajo,
los omóplatos llenos de huracanes,
trombas que me recorren,
me ventilo la médula,
me alimento de rachas y corrientes,
tremolinas que inhalo,
transparencia de todo lo que existe.
Aspiro pleno el mundo,
con fe ciega en el aire y sus olores:
soy el dueño del clima,
lo contengo en mi pecho.


Esto dije y entonces
murciélagos atroces cabalgaron el aire,
nebulosas de monstruos me inundaron la lengua,
me buscaron el hueso y las arterias;
amenazas de aire, taimadas ventolinas
penetraron a saco:
bocanadas de muerte,
dije muerte y la muerte se vistió de gimnasia.




Aniversario


Quiero hacerme un regalo, un agasajo,
pues pronto, una vez más, cumpliré años.
Es hora de cambiar, de pensar mucho,
y en esta coyuntura haré un esfuerzo,
realizaré por fin algo sensato.
Me he de comprar un trozo de seriedad profunda,
una solapa grave,
una mirada nueva que trasunte confianza.
Y andaré por las calles olvidado del tiempo,
sin apuro.
¡Qué envidia me tendrán si lo consigo!:
“¡Ahí va el hombre dichoso, nada espera,
nada puede turbarse paso calmo!”




Mensaje


Acabo de enterrar un manuscrito,
y así tal vez me salve.
Qué resplandor, qué asombro,
cuando el arqueólogo remoto,
especialista en huesos,
en casas de pensión del siglo XX,
en dolores de estómago y en cartas
de apasionado amor,
tropiece con mi esquela, mi pobre testimonio.


Allí dejé mi nombre con una indicación:
“Hoy ha llovido,
y olvidé mi impermeable allá en la percha.”
Y agregué que no entiendo
Y agregué que no entiendo
por qué razón el tiempo,
por qué esta distracción,
este ir al empleo
sin saber si estoy muerto o estoy vivo.


Enterré el pergamino en el jardín:
hice un pozo muy hondo
cuando nadie miraba,
y así tal vez me salve.


Sabrán que yo he sufrido,
conocerán mi nombre,
quizás me hagan justicia.


Ahora no me importa lo que digan,
que soy esto, lo otro, soy aquello,
camino en veinte patas y no entiendo
el origen y el cómo y el porqué.

Ahora estoy tranquilo,
y limpiaré mi traje:
ya no me importa Dios.


Bueno, Laura, hasta luego, tengo dudas,
iré a tomar un té porque hace frío,
porque el aire me duele, porque es tarde,
porque no sé si han de encontrar el papelito.



Máximo Simpson
De "Poemas del hotel melancólico"   3ra. Edición  -  Ediciones Botella al Mar

(1920-2017) Nació en Buenos Aires. Recorrió América Latina y residió largos años en México y Brasil. Ha sido periodista.


Fotografía extraída: www.excentrica.com.ar