Estación Quilmes

  Dana Gelinas

2 de abril de 2011



La Doncella de Hierro


Desde niña,
antes de ser elegida Primera Ministra de Inglaterra,
Margaret se peinó a la usanza de un Supremo Juez
(usó infinita laca sobre su cabello
hasta que terminó con la bienaventuranza
de nuestra gran capa de ozono).

Esta Doncella de Hierro,
ella misma un sillón de tortura con puñales en asiento y espalda,
se transformó en la Dama de Hierro Más Gélida del Planeta.

Con ella se abatieron los sindicatos de hombres duros
del acero y de las minas
del duro Gales, de la digna Escocia
y del resto de Inglaterra.
Con ella tories y comunes pálidos
enmudecieron en su fe.

Bajo su ira, el hielo fue transfigurado en nitrógeno líquido
sobre las Islas Malvinas,
cuando Margaret disparó contra un buque-lancha
con un cargamento de niños
reclutados de las escuelas
de la noche a la mañana.

Con ella, un extremo del planeta se congeló aún más
cuando otros grupos de estudiantes,
en suelas de goma,
fueron a defender el honor de la República Argentina.
Una Alaska del Sur para la Dama.

Una estatua de hielo se apoderó de mi alma
cuando leí que Margaret desembarcó mercenarios kurdos
inyectados de droga
para degollar
batallones de niños
con las suelas de goma de sus tenis
fusionadas al hielo de la Antártida.



Dana Gelinas



De “Los trajes nuevos del emperador” (en proceso de edición - 2011)
(Coahuila, México, 1962).
Premio Nacional de Poesía Tijuana, 2004), Altos Hornos (Editorial Praxis, 2006) y Boxers (Premio Nacional de Poesía Aguascalientes, Joaquín Mortiz, 2006).

Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas

  Federico Mehrbald

1 de abril de 2011




Océanos

I

La resaca de whisky en los ojos
Dentro
La melancolía lejana
De nubes al viento.


IV

Turistas en mejillones
Calurosos
Dispuestos a prenderse fuego
Batallando la inmensidad del canto rodado.

Presos en un barco hundido
Con reptiles en barcitos
Al amarillento sol
Que no deja huellas.


VI

Vi cómo a paso aligerado
Tambaleaste el piso roñoso
En una lluvia interna
Que amarillentó el momento.

Perderse fuego

La embriaguez del sol
Que quema mórbidos corazones
En los cuerpos infectados

Podría acordarme de respirar
En el chapuceo caliente
Del cráter giratorio

Rebotan las capas de la vida
Sonríen en colores divertidos

La mar me vino a la casa
Flotaré en una isla oscura
En una preciosa mazmorra
De vista a los brillos.



Federico Mehrbald

Nació el 6 de Abril de 1983 en la ciudad de Lanús, Buenos Aires. Vivió en Puerto Madryn, Chubut y actualmente sigue residiendo en la Patagonia Sur Argentina, en la fría Comodoro Rivadavia. Estudió Licenciatura en Comunicación Social.
Colaboró con diferentes medios gráficos, radiales y audiovisuales de la región.

Obra: Mural - El niño de las pinturas (Granada-España)

  Liliana Ancalao

30 de marzo de 2011




Lluvia – Mawün
las mujeres y la lluvia


cuando niñas vamos sueltas por el patio
y el sol nos persigue de a caballo
pero la luna implacable nos va dejando sus mareas
hasta que nos desvela
y esa noche encontramos
un cántaro
en lugar de la cintura

aprendices de machi las mujeres
nacemos así al rocío
listas para mirar los barcos que se pierden
descalzas a la neblina antes de que amanezca
nervaduras de lluvia nuestras manos
levantadas al cielo

te salpicará el amor
parirás sin amarras
y recibirás con ojos arrasados
la visita intermitente de la risa
permanecerá la llovizna en tu vientre
porque no te atreverás a ser la madre
de todos los desamparos
que andan por la calle

caudal desubicado te desarmará
en pájaros que no saben hablar
a borbotones no podrás decir
lo que quisieras
mejor dejarlo que se derrame despacio
decir
permiso tengo lluvia y alejarse
a una altura al mar al cielo
hasta que vuelvan a apretarse los musgos
en las profundidades

yo conozco mujeres que nunca se alejan

le abren la compuerta a sus gorriones
y lloran
enjuagan el trapo mojado lo estrujan
limpian con él la tabla
pican cebollas
igual hacen las camas
barren la casa peinan a los chicos
igual lavan
dónde aprendieron
hay otras que se pasan la vida domesticando
a sus pájaros
porque no quieren que irrumpan sin aviso
y los beba el enemigo
guardan su sangre su ausencia quietos en el fondo
y apuntan con palabras nítidas de cuarzo
que van a dar al blanco

yo a las palabras las pienso
y las rescato del moho que me enturbia
cada vez puedo salvar menos
y las protejo
son la leña prendida de Atahualpa
que quisiera entregar a esas mujeres
las derramadas las que atan sus pájaros
una vez en febrero yo estaba ahí
en el campo
y se llovía todo
parecía la furia de cai cai sobre nosotros
el agua estaba helada
las ancianas prosiguieron el ritual
y tuve que quedarme
hasta cuándo aguantaremos
pará la lluvia dios es demasiada
no la bebe la tierra se atraganta
y somos casi nada
trazos de tiza borrados por el agua

después de unos siglos el sol abrió las nubes
la voz gastada de meridiana epulef
levantó el taill del cauelo

pensé que dios podía ser ese arco iris
o los caballos en fila
moro zaino pangaré tostado bayo
saludando al horizonte despejado

huele tan bien la tierra después del aguacero



Liliana Ancalao
Argentina – 1961

De "mamihlapinatapai" Poesía de mujeres mapuche, selknam y yámana -
Compilador: Cristian Aliaga
Ed. Desde la gente - 2010

Poeta, escritora y educadora nacida en Comodoro Rivadavia, provincia de Chubut. Profesora de Letras, integra el grupo universitario de investigación de mapuzungun -idioma originario mapuche- y da talleres de enseñanza del mismo. Integra la comunidad mapuche-tehuelche Ñankulawen. Coordinadora de talleres literarios, también es organizadora de recitales de música y poesía con el grupo Arte Popular en los Barrios. Su poética, de un profundo conocimiento del alma mapuche, es una voz reinvidicativa de la lucha de los pueblos originarios.
Es autora del poemario: "Tejido con lana cruda" (2001) e “Inchiú” (2006, Campaña Nacional de Lectura). Su obra ha sido incluida en las antologías: “Taller de escritores: lenguas indígenas de América” (1997, Temuco, Chile) y “La memoria iluminada. Poesía mapuche contemporánea” (2007, Málaga, España)

  Carlos Patiño

28 de marzo de 2011




Breve teoría sobre suicidios básicos

"Hechas de piedra que se desmorona
y de pluma que se desparrama
hechas de espinas hechas de lino
de alcohol de
espumas de risas de llantos de tormentos ridículos
hechas de carne y ojos sin duda verdaderas"

Paul Eluard


Cuando el viejo Ernest Hemingway apretó la escopeta
contra su vida
hubo mucha gente que no sabía por qué/
yo no supe por qué/
pensé mucho en el dedo reseco
de Ernest Hemingway/ en ese gesto/ el último/
aferrado al gatillo que volaría campanas/ monasterios/
mares/ montañas/ cóleras/ burladeros/
pero ahora sospecho que ese dedo tremante y decidido
sólo quería salvar trozos de dignidad
sacrificados
en altares que ya no admitían sus ofrendas

Hemingway seguramente amaba
ese gesto dulce de la mujer dispuesta
ese girar la cabeza de una manera eterna
o ese cruzar las piernas de modo que se diría las abre
como si dejara encendidas las luces del pasillo
que lleva hasta su cama.

Pienso que el viejo Hemingway
entreveía/ con sus ojos eternos de ron y latitudes/
mujeres cruzando piernas delante suyo
simplemente cruzándolas
sin encender sus luces de pasillo/
por eso
en el dedo asumido sobre el percutor de la escopeta
con que Ernest Hemingway dijo hasta aquí
sospecho
habría no sólo ruinas de su propio cuerpo sino
un enjambre de mujeres hermosas
con sus piernas cruzadas/ sus luces encendidas/
invitándolo llamándolo desde ayeres perdidos
y por eso el viejo Hemingway
acostumbrado a poner en acciones sus
sentimientos
ordenó a su dedo hiciera.

En la bala viajera hasta el
fastidio del viejo Hemingway
montarían millones de mujeres que ya/ para él/
jamás ladearían la cabeza con su gesto eterno/ mujeres
que apenas rozarían su barba con labios secos
y cuyas manos tan sólo servirían para decir “hola”
o mejor “adiós”/
manos que ya no esconderían números de teléfonos
o de habitaciones.

Creo que fue allí cuando el dedo rugoso de
Ernest Hemingway
se deslizó hacia atrás


Carlos Patiño
Argentino – 1934

De: “Scalam”
Ed. El ojo de la ballena – 2006

Miembro del Grupo Barrilete. Debió radicarse en México en 1976 donde realizó una amplia tarea en el periodismo y en la cultura.
Dirigió talleres literarios de donde surgieron docenas de escritores de la mejor madera.
Premio Casa de las Américas, Cuba 1990.
Obras publicadas: Buenos Aires por la cabeza, Hombres de doce menos cuarto, Retratos, Jaque a la dama, Ceremonias (y otros desórdenes), Esquinas silenciosas, Murciélagos, Manuales del sobreviviente, Alrededores del enigma, Manantial en llamas, Selección poética 1975-2002, Buscados (pero no hay recompensa), Scalam.
En el 2004 fue publicada su novela La Pallamay (la indescifrable estrella de los indios Quilmes)

  Blanca Varela

26 de marzo de 2011




curriculum vitae

digamos que ganaste la carrera
y que el premio
era otra carrera
que no bebiste el vino de la victoria
sino tu propia sal
que jamás escuchaste vítores
sino ladridos de perros
y que tu sombra
tu propia sombra
fue tu única
y desleal competidora.



canto villano

y de pronto la vida
en mi plato de pobre
un magro trozo de celeste cerdo
aquí en mi plato

observarme
observarte
o matar una mosca sin malicia
aniquilar la luz
o hacerla

hacerla
como quien abre los ojos y elige
un cielo rebosante
en el plato vacío

rubens cebollas lágrimas
más rubens más cebollas
más lágrimas

tantas historias
negros indigeribles milagros
y la estrella de oriente

emparedada
y el hueso del amor
tan roído y tan duro
brillando en otro plato

este hambre propio
existe
es la gana del alma
que es el cuerpo

es la rosa de grasa
que envejece
en su cielo de carne

mea culpa ojo turbio
mea culpa negro bocado
mea culpa divina náusea

no hay otro aquí
en este plato vacío
sino yo
devorando mis ojos
y los tuyos



Blanca Varela
Perú (1926 – 2009)

Blanca Leonor Varela Gonzáles es considerada como una de las voces poéticas más importantes en América Latina. Se inició en la poesía en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos de la capital peruana, donde ingresó en 1943 para estudiar Letras y Educación.
Obtuvo el Premio Octavio Paz de Poesía y Ensayo en el año 2001.
En octubre de 2006 se convirtió en la primera mujer que gana el Premio Internacional de Poesía Ciudad de Granada Federico García Lorca.
Durante la ceremonia de entrega del premio antes mencionado, el 10 de mayo de 2007, en el palacete del Ayuntamiento de Granada, se anuncia que Blanca Varela gana la XVI edición del Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, convocado conjuntamente por el Patrimonio Nacional de España y la Universidad de Salamanca.
Obra publicada: “Ese puerto existe”. 1959; “Luz de día” (poemario) 1963; “Valses y otras falsas confesiones”. 1971; “Ejercicios materiales”; “El libro de barro”. 1993; “Concierto animal”; “Canto Villano”. (Su primera recopilación fundamental) 1978
“Como Dios en la nada”. Antología de 1949 a 1988; “Donde todo termina abre las alas”. (Poesía reunida) 1949 - 2000; “El falso teclado”. 2001

  José Martí

24 de marzo de 2011




El arte de pelear


Se pelea cuando se dice la verdad. Se pelea cuando se fuerza al enemigo, por el miedo del poder que ve venirse encima, a los extremos y desembolsos que han de precipitar la acción que deseamos. Se pelea cuando se organizan las fuerzas para la victoria. Se pelea cuando se demora el pelear hasta que los ejércitos estén en condición de aspirar a vencer. Se pelea cuando se atrae los ánimos hostiles por la demostración de la unidad donde sospechan el desorden, de la cordura donde sospechan la impaciencia, de la cordialidad donde sospechan la enemistad, de la virtud donde se propalaba que no había más que vicio y crimen. Se pelea, sobre todo, cuando los que han estado limpiando las armas y aprendiendo el paso en los ejercicios parciales e invisibles, en organización aisladas y calladas, se ponen, a la vez, en pie, con un solo ánimo y un solo fin, cada uno con su estandarte y con su emblema, y todos, a la luz en marcha que se sienta y que se vea, detrás de la bandera de la patria.
Se pierde una batalla con cada día que pasa en la inacción. Se pierde una batalla cuando no se guía inmediatamente al ataque la fe que cuesta tanto levantar. Se pierde una batalla cuando los ejércitos, a la hora de concentrarse, se entretienen en el camino, y llegan tarde, y con las fuerzas desmayadas, al punto de concentración. Se pierde una batalla cuando en el momento que exige mano rápida y grandiosa en los jefes, y mucho brazo y mucho corazón para la arremetida, tarda en vérsele a los jefes la mano rápida, y se da tiempo a que se desordenen los corazones. Se pierde una batalla cuando, a la hora del genio, y de la centella, se monta a caballo en el taburete de cuero y se abre la ocasión al enemigo.




José Martí
Cuba (1853 – 1895)

De: “La literatura de ideas en América Latina”
Ed. Colihue – 2004

Artículo publicado el 19 de Marzo de 1892 mientras estaba exiliado en Nueva York. Funda el Partido Revolucionario Cubano y edita la revista “Patria”, su órgano de difusión, desde donde convoca a los cubanos a la lucha a través de artículos de diversa índole. Este texto pertenece a esa publicación.

  Carlos Drummond de Andrade

23 de marzo de 2011




Busca de la poesía


No hagas versos sobre acontecimientos.
No hay creación ni muerte ante la poesía.
Frente a ella la vida es un solo estático,
no calienta ni ilumina.
Las afinidades, los aniversarios, los incidentes personales no cuentan.
No hagas poesía con el cuerpo,
ese excelente, completo y confortable cuerpo, tan enemigo de la efusión lírica.
Tu gota de bilis, tu máscara de gozo o de dolor en lo oscuro son indiferentes.
Ni me reveles tus sentimientos,
que se prevalecen del equívoco y tientan el largo viaje.
Lo que piensas o sientes, eso aún no es poesía.

No cantes a tu ciudad, déjala en paz.
El canto no es el movimiento de las máquinas ni el secreto de las casas.
No es la música oída de paso; rumor del mar en las calles junto a la línea de espuma.
El canto no es la naturaleza
ni los hombres en sociedad.
Para él, lluvia y noche, fatiga y esperanza, nada significan.
La poesía (no extraigas poesía de las cosas)
elude sujeto y objeto.

No dramatices, no invoques,
no indagues. No pierdas tiempo en mentir.
No te aborrezcas.
Tu yate de marfil, tu zapato de diamante,
vuestras mazurcas y supersticiones, vuestros esqueletos de familia,
desaparecen en la curva del tiempo, son inservibles.

No recompongas
tu sepultada y melancólica infancia.
No osciles entre el espejo y la
memoria en disipación.
Que se disipó, no era poesía.
Que se partió, cristal no era.

Penetra sordamente en el reino de las palabras.
Allá están los poemas que esperan ser escritos.
Están paralizados, mas no hay desesperación,
hay calma y frescura en la superficie intacta.
Helos allí solos y mudos, en estado de diccionario.
Convive con tus poemas, antes de escribirlos.
Ten paciencia, si oscuros. Calma, si te provocan.

Espera que cada uno se realice y consuma
con su poder de palabra
y su poder de silencio.
No fuerces al poema a desprenderse del limbo.
No recojas en el suelo el poema que se perdió.
No adules al poema. Acéptalo
como él aceptará su forma definitiva y concretada
en el espacio.

Acércate y contempla las palabras.
Cada una
tiene mil fases secretas sobre la neutra faz
y te pregunta, sin interés por la respuesta,
pobre o terrible, que le des:
¿Trajiste la llave?

Repara:
yermas de melodía y de concepto,
ellas se refugian en la noche, las palabras.
Aún húmedas e impregnadas de sueño
rolan en un río difícil y se transforman en desprecio.



Carlos Drummond de Andrade
Brasil (1902 – 1987)

Fue poeta, periodista y político brasileño. A los 23 años edita junto a otros escritores La Revista, cuyo objeto era dar difusión a las expresiones del "modernismo brasileño", movimiento que tiene su inicio durante la Semana de Arte Moderna realizada en São Paulo durante 1922.
En 1925 Andrade ingresó en la Facultad de Farmacia, se graduó aunque nunca llegó a ejercer su profesión.
Ejerció en su país primero y luego en el mundo la representación de los altos valores del modernismo de Brasil (nacionalismo no dogmático, empatía con el pueblo, creatividad no académica y libertad total a la palabra). En su momento no tembló su conciencia al renunciar a un importantísimo premio nacional que iba acompañado de una gran cantidad de dinero ya que éste era otorgado por el entonces gobierno militar de su país.
Publicó en 1930 su primer trabajo poético bajo el nombre de "Alguma poesia", seguido entre otros de "Sentimento do Mundo" en 1940, "Dopo A rosa do povo" en 1945, y "Viola de Bolso" en 1955. Posteriormente exploró el verso experimental y la sátira con "Boitempo" en 1968, y su propia biografía en 1985.