Estación Quilmes

  Juan Gelman

3 de octubre de 2019




Cambios


“no olviden los orgullosos/ que cuando a la tumba vayan/ allí
lo mismo se rayan/ humildes y poderosos”
pero nosotros no solamente queremos la igualdad en la muerte
también queremos la igualdad en la vida
queremos la justicia en vida

¿por qué estaba triste ese peón del ferrocarril en la mañana
apoyado contra la verja de la estación?
¿por qué se le perdía la mirada sin ver a nadie de los que
pasaban junto a él?
¿por qué estaba triste ese hombre?

¿por qué hay tantos hombres y tantas mujeres tristes en el
país?
¿por qué a cierta hora del día parece que un oleaje de tristeza
fuera a arrasar la ciudad?
¿por qué tanta gente sale por sus ojos así o saca por sus ojos
tristeza?
¿por qué esa tristeza golpea de noche las ventanas?

estas reflexiones suben en mí
metido en la litera alta de la celda 4 en el pabellón de castigo
de la cárcel de Villa Devoto
eugenio abajo oye su radio a transistores
un rayo de sol pasea lento por la celda

¿por qué se pasea ese rayo de sol por acá?
eugenio quedó encorvado
por las torturas pero no sacaron
una sola palabra de él
eugenio es un obrero tierno delicado
no le sacaron una sola palabra
la mujer de eugenio a veces llora sin saber por qué
interminablemente sin saber por qué llora y deja la casa una
semana o dos
lo deja a eugenio una semana o dos
un rayo de sol pasea por la celda ahora.

¿y yo? ¿por qué estoy oyendo crepitar la tristeza de eugenio
si se que hay pocos tan puros como él?
¿entonces su pureza no lo defiende del dolor?
¿a veces se le pierde la mirada sin ver a nadir
de los que
pasan junto a él?

en las celdas de enfrente
los comunes
no tienen litera ni colchón
a medianoche les dan un colchón para dormir
tienen que ir a buscarlo desnudos

los guardiacárceles obligan a los comunes desnudos a correr
tirarse al suelo arrastrarse para buscar el colchón
el invierno no puede calentar las baldosas heladas del
pabellón de castigo
eugenio se encorva más todavía cuando el jadeo de los
comunes choca contra la puerta de la celda 4

¿esos ruidos tan las crepitaciones de la tristeza de Eugenio?
¿eugenio crepita de furor ahora?
¿la tristeza se congela en pajaritos que arden de furor?
¿en furor va a dar la tristeza de los pobres del mundo?

¿la tristeza de ese peón del ferrocarril dará en furor?
¿un oleaje de furor arrasará la ciudad?
¿arrasará las literas del pabellón de castigo de la cárcel de
Villa Devoto?
¿arderán las baldosas heladas del pabellón y los comunes y
nosotros?

nosotros no solamente queremos la igualdad en la muerte
también queremos la igualdad en la vida
queremos la justicia en vida
aunque sea corta y larga la muerte



Juan Gelman
Argentino (1930 – 2014)



En: Interrupciones 1 - Ed. Seix Barral – 1997



  Raúl Artola

7 de septiembre de 2019




Eros pedagógico


¿Para qué usar palabras
donde caben brazos,
muslos, vientre?
¿Por qué cantar un himno
si dispongo del gesto
patriótico del sexo?

Pasan los siglos,
querido Marqués,
y siguen ensañando
mal en las escuelas.


De Antes que nada



***


Entre lo dicho y lo callado
asoma una luz negra
intensísima.
La orquesta arranca con un tango
pero tus ojos me distraen
aletean en mi memoria
más negros y más grandes.

El escenario estaba vacío
y ahora esta música
y esos ojos
Dios
esos ojos.


De Aguas de socorro



***


A saber:
yo comía pomelos
ella comparaba
reproducciones de Magritte
sonaba el piano de Keith Jarrett
en una grabación
el fuego hacía su trabajo
el rosa pálido salmón del pomelo
me miraba
¿Quién era el artista?


Inédito



***


La mujer golpea la puerta
saluda en tonos del violeta
se descubre
y me ofrece el prodigio negro
de su torso.
¿Se puede aceptar el homenaje?
Su ambición de gloria
en esos pechos
¿resignarán mis manos
para siempre?

Materia de poesía
en busca de su forma.


De Aguas de socorro


Raúl Artola
En Abrazo Austral (Ediciones Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos C. L.


Nació en 1947 en Las Flores, provincia de Buenos Aires, en 1947, y está radicado en Viedma, provincia de Río Negro, Patagonia argentina.


Fotografía extraída: http://www.surysur.net/raul-artolallevo-viviendo-en-la-patagonia-mas-de-40-anos/

  Rubén Lena

22 de agosto de 2019




Cuando empieza a amanecer


Ni rengo ni manco…
La mirada franca,
una pinta blanca,
bien lustroso el anca,
tranco, tranco, tranco.

Cuando empieza a amanecer
y a aclarar el horizonte,
se comienza a divisar
el negro perfil del monte.

Y allí está el Cebollatí,
como un espejo de lindo
y el lucero está temblando
sobre las aguas del río.

Mañanita no te apures,
que el silencio está quietito
y en las puntas de los pastos
está dormido el rocío.

El verde oscuro del junco
se hace negro en el bañado
y el Juan Grande anda en lo suyo
pensativo y cabizbajo.

La noche se hizo la ciega
pero ha sentido remando
y el río como un gran padre,
las soledades velando…

Mañanita no te apures,
que el silencio está quietito
y en las puntas de los pastos
está dormido el rocío.





Rubén Lena



Nació en el barrio España de la ciudad de Treinta y Tres en 1925 (Uruguay) - Falleció en 1995. Fue un escritor, compositor y docente uruguayo.


Intérpretes: Larbanois & Carrero con Pepe Guerra

  Tim Rice

9 de agosto de 2019



No llores por mí Argentina


Será difícil de comprender
Que a pesar de estar hoy aquí
Soy del pueblo, jamás lo podré olvidar
Debéis creerme
Mis lujos son solamente un disfraz
Un juego burgués, nada más
Las reglas del ceremonial

Tenía que aceptar, debí cambiar
Y dejar de vivir en lo gris
Siempre tras la ventana sin lugar bajo el sol
Busqué ser libre pero jamás dejaré de soñar
Y sólo podré conseguir la fe que queráis compartir

No llores por mí, Argentina
Mi alma está contigo
Mi vida entera te la dedico
Mas no te alejes, te necesito

Jamás podréis ambicionar
Mentiras dijeron de mí
Mi lugar vuestro es, por vosotros luché
Yo sólo quiero sentiros muy cerca
Poder intentar abrir mi ventana
Y saber que nunca me vais a olvidar

No llores por mí, Argentina

No llores por mí, Argentina
Mi alma está contigo
Mi vida entera te la dedico
Mas no te alejes, te necesito

¿Qué más podré decir
Para convenceros de mi verdad?
Si aún queréis dudar mirad mis ojos
Ved como lloran de amor





Tim Rice
Su nombre completo es Timothy Miles Bindon Rice (n. 10 de noviembre de 1944) es un autor inglés de letras para musicales,

Música: Andrew Lloyd Weber

Interpretación: Music video by Elena Roger performing No Llores Por Mi Argentina (Don't Cry for Me Argentina). (C) 2012 The Really Useful Group Ltd.

  Luis Eduardo Aute

6 de agosto de 2019




Sin tu latido


Hay algunos que dicen
que todos los caminos conducen a Roma
y es verdad porque el mío
me lleva cada noche al hueco que te nombra
y le hablo y le suelto
una sonrisa, una blasfemia y dos derrotas;
luego apago tus ojos
y duermo con tu nombre besando mi boca.

Ay, amor mío,
qué terriblemente absurdo
es estar vivo
sin el alma de tu cuerpo,
sin tu latido.

Que el final de esta historia,
enésima autobiografía de un fracaso,
no te sirva de ejemplo,
hay quien afirma que el amor es un milagro
que no hay mal que no cure
pero tampoco bien que le dure cien años;
eso casi lo salva,
lo malo son las noches que mojan mi mano.

Aunque todo ya es nada,
no sé por qué te escondes y huyes de mi encuentro.
Por saber de tu vida
no creo que vulnere ningún mandamiento;
tan terrible es el odio
que ni te atreves a mostrarme tu desprecio,
pero no me hagas caso,
lo que me pasa es que este mundo no lo entiendo.




Luis Eduardo Aute

Nació en Manila, la capital de Filipinas, el 13 de septiembre de 1943. Su padre, catalán, llevaba trabajando en aquel país desde 1919, en una compañía tabaquera y había contraído matrimonio con una filipina de la burguesía de ascendencia española.


Es un músico, director de cine, pintor y poeta.

  Roberto Fernández Retamar

22 de julio de 2019





El otro


Nosotros, los sobrevivientes,
¿A quiénes debemos la sobrevida?
¿Quién se murió por mí en la ergástula,
Quién recibió la bala mía,
La para mí, en su corazón?
¿Sobre qué muerto estoy yo vivo,
Sus huesos quedando en los míos,
Los ojos que le arrancaron, viendo
Por la mirada de mi cara,
Y la mano que no es su mano,
Que no es ya tampoco la mía,
Escribiendo palabras rotas
Donde él no está, en la sobrevida?


1 de Enero de 1959





Una salva de porvenir


A Jacqueline y Claude Julien.
A Fina y Cintio.


No hay pruebas.
Las pruebas son que no hay pruebas.
No estaban, no están, no estarán dadas las condiciones.
Creer porque es absurdo,
Y creemos.
Más absurdo que creer es ser,
Y somos.
Nada garantiza que fuera menos absurdo
No ser ni creer.
Las llamadas pruebas yacen por tierra,
Húmedas reliquias de la nave.
Se derrumbaron las estatuas mientras dormíamos.
Eran de piedra, de mármol, de bronce.
Eran de ceniza,
Y un grito de ánades las hizo huir en bandadas.

No guardar tesoros donde
La humedad, los bichitos los mordisqueen.
No guardar tesoros.

El tesoro es no guardarlos.
El tesoro es creer.
El tesoro es ser.

No existen las hazañas ni los horrores del pasado.
El presente es más veloz que la lectura de estas mismas
palabras.
El poeta saluda las cosas por venir
Con una salva en la noche oscura.
Sólo lo difícil.
Sólo lo oscuro.
Y contra él, en él, el fuego levantando
Su columna viva, dorada, real.

El amor es
Quien ve.



París-La Habana, 1992-1994 



Roberto Fernández Retamar
(1930-2019)

Poeta e intelectual cubano, nacido en La Habana.

Fotografía extraída: http://www.uneac.org.cu/noticias/roberto-fernandez-retamar-en-voces-de-la-ciudad

  Franco Rivero

8 de julio de 2019




petỹ (Tabaco en guaraní)


a mí el campo me entró con el tabaco
por la nariz
después por las manos
la vista
hojas con venas
nunca había visto
las tocaba
como quien no ve
o no cree
en lo que ve
es tabaco
me dijo mamá
era la primera vez
que recuerdo llegar
a casa de la abuela
cuando la vi
ella tenía un cigarro
en la boca
y ese olor
fue como saludar a una planta
como si una planta
me saludara
años después
aún niño
toqué hojas de tabaco secas
el color era oscuro
las venas
estaban intactas
cuando fuimos a vivir
a casa de la abuela
ella me enseñó
a armar cigarros
la hoja más chica
son para hacer chripa
me decía
las colocábamos después
en una hoja más grande
tené que enliarle parejo
me repetía a cada rato
después me mostraba
cómo se pegaba con engrudo
el borde de la hoja
para que el cigarro
no se desarme
también me enseñó a fumar
me gustaba recorrer el campo
a pie
vicheando
buscando nidos
y una vez
encontré un murciélago
en el tronco de un árbol
había un hueco
y él estaba ahí
como escondido
metí la mano
lo toqué
lo alcé
acaricié sus alas
fue como acariciar tabaco
alas como hojas con venas
hojas que son casi tela
hasta en el color
se parecían
me enamoré del murciélago
lo visitaba a diario
y a veces se lo llevaba a la abuela
para mostrarle sus alas
el parecido que había
qué cosa no
decía
no se animaba a tocarlo
anoche en caa cati
alguien sacó unos cigarros
como los de la abuela
después de cenar
el olor el color las venas
volvían a mí
la laguna era como un espíritu
de fondo
hubo guitarra
acordeón
y cajón peruano
para variar
mi chamígo fabián fumaba
con nosotros
lo miraba y pensaba
no le falta nada para ser
de acá
allá volví a ver
manos morochas que
se parecen a esas hojas
de tela casi
con venas como caminos
me enamoro
de esas manos
el día que ame
él las tendrá así




Franco Rivero
Argentino - 1981

De: "Disminuya la velocidad" -  Ed. deacá

Publicó: Situación desbridamiento (Ananga Ranga, 2010); Vos ahora voz (Deacá, 2014); la plaqueta Nudo de agua en el viento (Madre Agua, 2016) y ud no viaja asegurado (2° Premio en el género Poesía del Concurso del Fondo Nacional de las Artes) editado por Editorial Deacá, 2016. Su poemario Disminuya velocidad obtuvo el Primer Premio del Concurso de Letras 2017 del Fondo Nacional de las Artes.