Estación Quilmes

  Carla Faesler

9 de julio de 2010




La casa del investigador

Había en el florero un ramillete de brazos.

Mi amigo me había hablado
de un busto de cadáver sobre el piano,
que tenía una peluca.

Guardaba el anfitrión, para los niños,
en una estancia alegre y llena de color,
fetitos momificados con ropa de muñeca.

Noté algunas piernas de señorita
al pie de las puertas para impedir chiflones
y en su gran biblioteca, una pálida lengua
había sido adaptada como control de tele.

Varias nalgas servían de cojines en los amplios sillones de la sala.

Durante la comida, le pedí una cuchara
y abrió un largo cajón del trinchador
lleno de pies dispuestos, uno después del otro,
en cuyos muchos dedos se ordenaban, de plata, los cubiertos.

Tomamos el café en la terraza,
la sombrilla tenía color de pergamino.

Un intestino grueso servía como manguera
y una mano sin uñas hacía de rehilete sobre el pasto.

Para espantar las moscas,
en el techo giraban unos ventiladores
hechos con cuatro fémures y cueros cabelludos.

Como adorno en el baño,
ojos de mil colores bajo el agua,
en un bibelot de cristal cortado.

Estaba pensando en donar mi cuerpo,
cuando muera, a la ciencia.

Pero sería más útil dar mi computadora.



Carla Faesler
(Ciudad de México, 1967) ha obtenido el Premio Nacional de Literatura “Gilberto Owen”, es autora del libro de poesía Anábasis Maqueta, y de la plaquette Ríos sagrados que la herejía navega; su obra también ha sido publicada en diversas revistas y periódicos como Letras libres, Voz otra, La Jornada, y Reforma, entre otros.

  Arcipreste de Hita

8 de julio de 2010


Aristóteles


Aristóteles dijo, y es cosa verdadera,
que el hombre por dos cosas trabaja: la primera,
por el sustentamiento, y la segunda era
por conseguir unión con hembra placentera.

Si lo dijera yo, se podría tachar,
mas lo dice un filósofo, no se me ha de culpar.
De lo que dice el sabio no debemos dudar,
pues con hechos se prueba su sabio razonar.

Que dice verdad el sabio claramente se prueba;
hombres, aves y bestias, todo animal de cueva
desea, por natura, siempre compaña nueva
y mucho más el hombre que otro ser que se mueva.

Digo que más el hombre, pues otras criaturas
tan sólo en una época se juntan, por natura;
el hombre, en todo tiempo, sin seso y sin mesura,
siempre que quiere y puede hacer esa locura.

Prefiere el fuego estar guardado entre ceniza,
pues antes se consume cuanto más se le atiza;
el hombre, cuando peca, bien ve que se desliza,
mas por naturaleza, en el mal profundiza.

Yo, como soy humano y, por tal, pecador,
sentí por las mujeres, a veces, gran amor.
Que probemos las cosas no siempre es lo peor;
el bien y el mal sabed y escoged lo mejor.



Juan Ruiz, Arcipreste de Hita
(Alcalá de Henares?, actual España, 1283 1350
Escritor castellano. Escribió la obra más importante en lengua española de la época, el Libro de Buen Amor, considerada también como una de las obras literarias más relevantes de la Europa medieval. De este poema se han extraído todos los datos biográficos disponibles sobre el Arcipreste: su nombre, su lugar de nacimiento y la ciudad en que estudió, Toledo, punto de encuentro de las civilizaciones musulmana, judía y cristiana. Fue clérigo y ejerció de arcipreste en Hita, actual provincia de Guadalajara .

  Fabián Casas

7 de julio de 2010



Me pregunto

Definitivamente este es mi rostro de hoy.
Ojeras marcadas, pelo desparejo;
los labios hinchados. Nada más.
Me pregunto, porque puedo hacerlo,
cómo será tu rostro de hoy;
mientras tu corazón late al revés,
hace ya cuatro años
bajo la tierra.



A mitad de la noche

Me levanto a mitad de la noche con mucha sed.
Mi viejo duerme, mis hermanos duermen.
Estoy desnudo en el medio del patio
y tengo la sensación de que las cosas no me reconocen.
Parece que detrás de mí nada hubiese concluido.
Pero estoy otra vez en el lugar donde nací.
El viaje del Salmón
en una época dura.
Pienso esto y abro la heladera:
un poco de luz desde las cosas
que se mantienen frías.



Fabián Casas
Nació el 7 de abril de 1965 en el barrio de Boedo. Licenciado en Filosofía, periodista, poeta. Gana la beca Fullbrigth y se va a los EE.UU durante seis meses, en la ciudad de Iowa. Durante esa estadía escribe Los Lemmings y parte de los poemas que van a parar a ODA.Es autor de los libros de poemas "Tuca", "El salmón", "Pogo", "Oda" y "El spleen de Boedo" y el ensayo "Matas de pasto". Publicó también las novelas "Ocio" y "Veteranos del pánico" y el libro de cuentos "Los Lemmings y otros".

  Li Po

6 de julio de 2010



Mientras bebo, solo, a la luz de la luna.

Un vaso de vino entre las flores:
bebo solo, sin amigo que me acompañe.
Levanto el vaso e invito a la luna:
con ella y con mi sombra seremos tres.
Pero al luna no acostumbra beber vino,
y mi perezosa sombra sólo sabe seguirme.
Festejemos, con mi amiga luna y mi sombra esclava,
mientras aún es primavera.
En las canciones que entono vibran rayos lunares;
en la danza que ensayo mi sombra se aferra y deshace.
Los tres juntos, antes de beber, holgábamos;
ahora, ebrios, cada cual va por su lado.
¡Regocijémonos muchas horas todavía,
en nuestro extraño festín inanimado,
para encontarnos al fin en el Río de las Nubes!


Li Po
China (701 – 762)
Junto con Tu Fu es el más grande de los poetas chinos. Es también una de las figuras más excepcionales de la historia de la literatura china, por su carácter, su estilo de vida, su espíritu libre y su genio poético. Cuando el poeta Chin-chang lo conoció, lo llamó "Un Inmortal exiliado en la tierra". Nativo de Szechwan, a los veintisiete años dejó su provincia natal, y viajó por el país. Estudió y entrenó con varios maestros taoístas, y llegó a ser un gran adepto. Su dedicación al Taoísmo aumentó aún más su espíritu de libertad. Llegó a ser también un gran maestro en el arte de la espada, y viajó por China como caballero errante, durante largo tiempo
Fue un gran bebedor, y se jactaba de "comer como un tigre, y beber trescientas copas en una sentada. Si bien una leyenda dice que murió en una noche de borrachera tratando de abrazar la luna en el río Yangtze, la fecha de su muerte es incierta. De cualquier modo, en China no se lo considera como a un humano, sino como a alguien que alcanzó el estado de inmortal.

  Po Chu I

5 de julio de 2010



La vejez

Tú y yo envejecemos juntos;
veamos un poco: ¿cómo es esta vejez?
Los turbios ojos se cierran antes de que sea de noche,
la perezosa cabeza está despeinada a mediodía.
Apoyados en bastones, damos a ratos un paseíto,
o estamos sentados todo el día con las puertas cerradas.
No osamos mirarnos el rostro en un espejo claro,
no podemos leer los libros con letras pequeñas.
Cada vez más hondo es el cariño de los viejos amigos,
cada vez mas raro nuestro trato con los jóvenes.
Queda una cosa: el placer de las charlas ociosas
es mayor que nunca cuando nos encontramos los dos.



Po Chu I
China ( 772 – 846)
Nativo de Xia-kuei, en Shen-xi. Después de obtener el grado de Chinshih disfrutó de una larga carrera oficial, interrumpida intermitentemente por períodos de desgracia. Fue gobernador de Hang-chow y de Su-chow (831-833). En sus últimos años tuvo un puesto importante en Lo-yang. Compuso los dos poemas largos más famosos de la época T'ang, “Balada de la Pi-pa” y la “Canción del Dolor Sin Fin”. Su poesía era tan famosa que una vez una joven cortesana requerida por un oficial, le dijo a este: "No soy una joven cualquiera, puedo recitar de memoria La Canción del Dolor Sin Fin del maestro Po"; después de lo cual puso su precio. Se dice que Po Chu-1 leía sus composiciones a las lavanderas en el río, y sólo las consideraba buenas si estas las comprendían.

  César Tiempo

4 de julio de 2010



Compasión

En la calleja solitaria y triste
de este fosco arrabal,
como un ladrón acecho agazapada
la ocasión de saltar sobre mi presa.

Llega un hombre, se acerca, me descubre;
y cuando sin recelo se aproxima,
a la luz de la luna veo su rostro
de adolescente, contener no puedo
una sonrisa franca y, entreabriendo
el ocho extravagante de mi boca
doblo el cuello a la hiena de su instinto.

En la calle Florida

Paso azorada por Florida, el vivo
escaparate de la farsa urbana:
viejas extravagantes, niñas cursis
y hombres-hembras desfilan en majadas.

Voy a cruzar la calle cuando escucho:
“Mamá, ¡qué desvergüenza, esa cocotte!”
Me vuelvo, miro y quiero preguntarle
quién será más ramera de las dos...


Cesar tiempo bajo el seudónimo de Clara Beter


César Tiempo
Israel Zeitlin, Yekaterinoslav [actual Dniepropetrovsk], 1906-Buenos Aires, 1980. Escritor argentino de origen ucraniano. Periodista, editor y autor dramático (Pan criollo, 1937; El lustrador de manzanas, 1957), se destacó sobre todo como poeta, con una lírica que refleja la vida de la comunidad judía en Argentina (Sabatión argentino, 1938; Sábado pleno, 1955; Mi tío Scholem Aleijem y otros parientes, 1978).
“Como me llamo Zeitlin —zeit quiere decir tiempo en alemán y lin es del verbo cesar— decidí llamarme César Tiempo”, dijo alguna vez. La irrupción de César Tiempo en la literatura argentina sucede ese mismo 1926, con una antológica “broma” literaria: sus Versos de una... publicados bajo la máscara de una tal Clara Beter.
Falleció en Buenos Aires en 1980

  Eduardo Langagne

3 de julio de 2010




Piedras

no tenemos la casa todavía,
tenemos piedras; algunas.
trozos de pan, algo de vino tenemos
pero la casa no;
sin embargo tenemos oscuridad,
porque luz no tenemos todavía;
tenemos algunas lágrimas y besos,
otras cosas igualmente ridículas tenemos,
pero la casa no. quizá
paredes que se levantan muy despacio,
mas no tenemos casa todavía
donde encontrar el frío, la soledad, la lluvia,
pero arriba
un cielo como sábana tenemos
y abajo un infierno delicioso
por donde deambulamos
recogiendo piedras.
“hoy no me llevas, muerte, calavera,
no me voy, no quiero ir.
hoy no voy ni entrego mi barco de papel,
mi brazo, mi guitarra, hoy no,
hoy solamente tiro piedras,
poemas,
muchas piedras contra tu rostro
-no niego, dulce rostro-
tiro piedras,
me arranco el corazón y te lo arrojo.
hoy no, muerte, hoy no voy, no quiero,
necesito hacer la casa”.
Y estoy vivo
cuando arrojo palabras, muchas palabras.
fuego.


Eduardo Langagne
México – 1952
De “Donde habita el cangrejo”
Premio Casa de las Américas - 1980
Nació en México en 1952. Poeta, profesor de portugués y traductor. Es autor de una docena de poemarios y varios textos suyos han sido recogidos en más de quince antologías.
Entre sus poemarios figuran: “Crónica de la conquista de la nueva extraña” (1981); “ Navegar es preciso” (1987); “Tabacalera” (1992); “Como calles estrechas” (1994); “Cantos para una exposición” (1995) y “XXX Sonetos” (1998) entre otros.