Estación Quilmes

  Mario Trejo

8 de marzo de 2013
















El gran ambicioso


Con leves ascos, con manos, con palabras, el gran
ambicioso ha durado con habilidad frente a dispersas

y prometedoras circunstancias. Amigos y enemigos
dieron precio a su vida; dieron amor, heridas,
olvidos y condenas.
¿Por qué insiste este hombre que apenas sabe entender
y apagar las palabras, apenas acertar con lugar y
momento? Hombre que culpa a la noche por su lucidez
y al día por su ceguera.

Esto de improbable futuro
estos minutos
han sido y son todavía:
lo inducen a volcanes
a orquídeas extinguidas
a salvajes resurrecciones.

Pero no es codicia su insomnio.

Su lucidez imita a los dementes, esa jauría de
prójimos sedientos. Su causa se propaga vorazmente.
Es ácido, es incendio, es epidemia de mercurio.
Ya nacerá la raza que muerda a los vampiros en la
boca, ese gesto de amor que hará de nosotros
amigos implacables de nosotros.



Mario Trejo
De "Antología poética" - Fondo nacional de las Artes

(Argentina; 13 de enero de 1926 - 13 de mayo de 2012) fue un poeta, dramaturgo y director de teatro, guionista de cine y periodista.


Obra: El mirador - http://www.periodistas-es.org/planeta-azul/guatemala...

  Olga Orozco

4 de marzo de 2013






















DÍA PARA NO ESTAR


Vete, día maldito;
guarda bajo tus párpados de yeso la mirada de lobo que me
      olvida mejor;
camina sobre mí con tu paso salvaje, simulando un desierto
       entre el hambre y la sed,
para que todos crean que no estoy,
que soy una señal de dios sobre las piedras;
cierra de par en par, lejos de mí, tus fauces sin crueldad
        y sin misericordia,
como si fuera ya la invulnerable,
aquella que sin pena puede probarse ya los gestos de los otros;
y tiéndete a dormir, bajo la ciega lona de los ciegos,
el sueño en que me arrojas desde ayer a mañana:
Aun así, he de llegar contigo.
Aun así, has de resucitar entre los muertos.





Olga Orozco
De "OBRA POÉTICA" - Corregidor 2007









Nació el 17 de marzo de 1920 en Toay, Provincia de La Pampa.


Obra: Diego Rivera

  Juan Carlos Moisés

1 de marzo de 2013

























1. Carta de Groucho Marx


Es sumamente grato
saber que una persona como usted
se ríe con nuestras películas,
ese alivio momentáneo para el espectador
que me hace sentir
un enfermero de celuloide.

Doy una pitada larga y respiro
la breve vanidad que me permiten
sus elogios;
y aunque no lo parezca
estamos juntos en esto,
porque mientras usted sostiene
que la existencia es un film
que siempre termina mal,
yo lucho grotescamente contra la nada
tratando de superar
algunas dudas malditas
que no me dan respiro.
Es que a fuerza de vivir sin resignar
la pizca de placer que significa
permanecer dentro de este esqueleto personal,
hay días en que no puedo superar el horror
de pensar que sólo soy una hormiga
frágil y ridícula
que entretiene a la multitud.

(Lástima que un film no dura una vida,
sólo unos pocos y rápidos gags.)

Agradecidamente suyo,
Groucho Marx.






2. Carta a Groucho Marx


Verá, hago esfuerzos
para que el bigote me crezca
lo suficiente
y los ojos reboten saltarines
en las órbitas,
intento pensar en mujeres bonitas
y caminar ágil y flexionando
sin que el habano
se me caiga de la boca
pero es inútil, no me sale,
y es obvio,
porque el ilusionista es usted
para quien lamentablemente un film
no dura toda la vida.

Respecto de su comentario final
permítame decirle, a manera de consuelo
pero sin ninguna clase de suspicacia,
que entre un hombre y una hormiga
me quedo con la hormiga,
especialmente si yo soy el hombre.

¿Un libro merece mejor suerte?

Atentamente, su admirador
Franz Kafka.






Juan Carlos Moisés







Argentino – 1954

De: Abrazo Austral – Poesía del sur de Argentina y Chile
Ed. Desde la Gente – 2000

Nació en Sarmiento, Pcia. De Chubut, y allí reside.
Publicó: “Poemas encontrados en un huevo” (1977); “Ese otro buen poema” (1983); “Querido mundo” (1988). Desde 1990 dirige teatro. Otros tres poemarios y una novela permanecen inéditos.


Imagen: www.picsdrver.com
Foto: www.tuertorey.blogspot.com


  Aristóteles España

26 de febrero de 2013
















Jorge Luis Borges en un prostíbulo del sur


Con su cara de maldito y sus ojos de leopardo
extranjero,
el poeta entra a un prostíbulo del sur de Chile;
nadie lo acompaña esta vez,
ni profesores, ni damas extravagantes,
es El con su libido y su cruz.

Vino de incógnito a Chile con el único objetivo
de
hacer
el amor,
ni poemas,
ni conferencias, sólo sexo,
el gran sexo del sur chilensis,
con hembras como fantasmas
que salen de sus bolsillos ingleses,
es El.

Con el dinero de su amante y piernas
que tiemblan,
compra a hembra chilena y bailan el único
bolero antes
de ir a la cama,
Borges tiene hambre,
ingresa con mujer mapuche al nervio,
sólo al nervio, dijo.

Y comienza a volar por el dormitorio y sus
enanos vuelan
también;
la mujer llora desconsolada
Porque Borges la ha penetrado, es Borges!,
la habitación se mueve
y los huesos atraviesan el local
y todo el sur con el nombre.



Aristóteles España
Chile (1955 – 2011)











De: “Tardes extranjeras y otros poemas”
En: Abrazo Austral – Poesía del sur de Argentina y Chile.
Ed. Desde la Gente – 2000.

Nació y residió en Castro. Vivió parte de su infancia y adolescencia en Punta Arenas, donde se trasformó en un destacado dirigente estudiantil. Se licenció en Derechos Humanos.
Ha recibido numerosos premios en su país y en el extranjero.
Publicó: “La guitarra de mis sueños” (1975); “Incendio en el silencio” (1978); “Equilibrios e incomunicaciones” (1980); “Dawson” (1985); “Contra la corriente” (1989); “El sur de la memoria” (1992); “Los pájaros de post-guerra” (1994); “Tardes extranjeras y otros poemas” (1998); “materia de eliminación” (1998).


Obra: Homenaje a Jorge Luis Borges – Guillermo Cuenca (Argentina)
Imagen: deluisa.blogspot.com

  Mirta Rosenberg

21 de febrero de 2013

















Saber dominarse.
Sentada con la cabeza
en las nubes, contemplar
cómo pasan, altas, feas,
disciplinar las ideas,
las palabras un ejército
que va de acá par allá
bajo órdenes del yo
da pelea, le va mal.

Sentarse y capitular





Caer de culo
irse al traste
y terminar sentada
sobre la palabra culo,
chocarse con la realidad.
Con dos sílabas basta:
sea culo, dolor, estar.

Sentarse y que te vengan
a levantar.





Mirta Rosenberg
Argentina  - 1951

De: “El paisaje interior”
Ed. Bajo la luna – 2012

Nació en Rosario, Santa Fe.
Es traductora del inglés y del francés. En 2003 le fue otorgada la beca Guggenheim en poesía y en 2004 el premio Konex al mérito por traducción literaria.
Obra publicada en poesía: “Pasajes” (1984); “Madam” (1988); “Teoría sentimental” (1994); “El arte de perder” (1998) y “El árbol de palabras , obra reunida 1984 – 2006” (2006).

Imagen: karenvalladares.blogspot.com

  Eugenia Cabral

17 de febrero de 2013






















Para una estética de la violencia


Odio las flores. Son como mujeres casadas.

El ocio de las flores. Su manera de abrirse a los labios de las abejas.

Mastico flores de furia. Les muerdo los cuellos tensos, los pezones
de colores, las bocas fragantísimas. Les hundo al lengua hasta la raíz
de la savia.

Diseco las flores. El odio a las flores. Mueren ahí, sin agua, en el jarrón.
algunas, después de muertas siguen perfumando.

Mastico el vocablo flores. Es trabajoso. Disléxico.

Mastico tus flores, las muerdo, las escupo, las beso, me relajo, me duermo,
me muero; me estoy durmiendo, muriendo. Huelen a madre, esperanza,
calabaza, ají, noche, seda, manos.

Las benditas. Las impuras.




Eugenia Cabral













Argentina – 1954

Ha publicado “Antología Poética Grupo Raíz y Palabra” (1984); “El buscador de soles” (1986); “Poesía actual de Córdoba” – Los años 80 (1988). Edita la revista “Imagen Era, la creación literaria” desde 1991.


Obra: Naturaleza muerta con tulipanes – Picasso (España)


  Carlos Patiño

13 de febrero de 2013



















TARDE BLUES



Íbamos en aquel tren azul
rumbo a ninguna parte.
Mirábamos  por las ventanillas
por más que a ninguno importara el paisaje.
Era una tarde repleta de nubes que nos perseguían
o acaso no eran nubes
sino pájaros, elefantes, ballenas, cormoranes
o abuelas con pañuelos grises en la cabeza.

Si alguien nos oteara a los ojos nada vería
salvo campo y cielo, hartazgo y abatimiento.

Cuando tu mano rozó la mía ni siquiera lo sentimos:
en nuestro andar desgajado ya todo estaba dicho...





Carlos Patiño
(Inédito) de su próximo libro "Caderas Lejanías y Diagonales"

Argentino 1936. Integrante del grupo "El barrilete"


Obra: Caminates de lluvia - Kay Gale