Estación Quilmes

  Alicia Grinbank

9 de julio de 2011




No doy el asiento en el colectivo
ni a anciana ni a embarazada.
La una vivió hasta ahora
- lo cual es mucho -
la otra va a criar: toda una misión.
Yo en cambio
exigua de poderes maternales y cercada de vejez
debo mirar por la ventanilla.
Digerir la turgencia de ese vientre
y el pavor del blanco rostro suplicante.


* * *


¿Buscás a tu madre, Alicia?
Habrás de aceptar que fue enterrada viva.
Se llevó allí abajo lo que todavía era de ambas:
ese vientre que te sació de agua mansa
sus dedos peinándote
cuidados y maltratos
su voz reclamante.

En la paz de ese jardín
ahora la acunan
voces profanas de una capilla ajena
o el trino de pájaros migrantes.

Y un cuidador – de tanto en tanto –
atiende el césped de su tumba.


* * *


Tomó del jazmín un ala
y lo llevó a mi lugar de más abajo.
Sorbió luego el deleite del bocado
mientras yo gemía absorta
en mi viaje de hembra florida.




Alicia Grinbank
Argentina – 1949



De: “Pulmón de Manzana”
Ed. El Mono Armado – 2010

Escritora, coordinadora de talleres literarios, profesora de francés.
Obra Publicada: BRUMA Y VERDOR poemas 1987 Ed. Botella al Mar
CURANTO poemas 1992 Ed. Tierra Firme
LA BALSA DE LA MEDUSA 2002
NOCHE CERRADA 2005

Integra antologías de cuento y poesía argentina

  Juan Gelman

7 de julio de 2011




La junta luz
(Fragmento)



(pasa un canario de paño caminando)

Madre (canta):
               cuando mi niño se levanta
               un canario canta / canta
               cuando se duerme mi niñito
pasa cantando un canarito /


(dice) un canarito salía de tu voz, un canarito escondido.
(gira sin moverse)
               ahí va ese canarito / ahí / y ahí / y ahí / y ahí
               por aquí volás / hijo
(se toma el vientre)
               por aquí volás / hijo


               ¿y esas bestias dicen que no estás más aquí?
               ¿y dónde estoy volando yo / sino en vos /
               ¿y acaso yo no soy / no te soy / no soy vosyo? /


Hijo (del árbol de la vida):
               como mi cuerpo amando tu
               alma o espacio de esperar
tu cuerpo o hermosura o
tu alma tan en sí como un

deleite o canto de amor como
arrobadora de niñeces/
ensuavizándome el furor
de ser / cuchillo en la pared

donde tu rostro se resola
de los soles que no te veo /
o sea mi cara frente a vos /
en vos iluminándose
como pajita / como suave
recordación de vos / o muro
donde pacés como cerrada
en suavidad de vos caída


Madre (canta):
               temprano empieza el alma a doler / pálida /
               a incierta luz explora tu no estar /
               el corazón se alza con pesares /
               recorre cielo como sol buscando

               todo el día / todos los días / arde
               helado / como si los huesos se
               descoyuntaran / o palabra muda
               donde procuro andar contra la muerte /


               alma que musicás música que
               toda la anchura de la mundo a penas
               pasa / rota / tristea alrededor
               de lo que me dejaste / noche a pie

(dice)
               fuimos uno / hijo
un solo ser en dos / te abrigué, te gesté, te diste vuel-
           ta dentro mío, allí, en mi oscuridad, en mis mares
           de vos
saliste al mundo / a los otros

mi vientre son los mares de vos /
mi vientre conversó con el sol /

Voz:
               ¿desapartás las sombras para ver?


Madre (del árbol de la vida):
               este deseo de soledad con vos / amor
               que apresa el alma / amor
               que alimenta y devora y extiende el alma / ala
               de vos a mí / llevadora

               de vos lejos de mí / amor que viene y va
               dando dolor de vos / pena de vos / dulzura
               que bañás mis pedazos / unidos
               en la dicha de vos / donde cantan

               como veranos los exilios
               de vos / país o fiebre / palito
               revolviendo tristezas y deleites / amor
               como un niño con los ojos cerrados

envuelto en tu valor / o libre
en la cárcel de vos / bello amor
dando su amor para que amor conozca
por el amor el amor


madre – coro:
               yo te reclamo /
               golpeo cada jueves las botas del dictador con tu nom-
               bre / me pongo en la cabeza un pañuelito blanco
               como vos / el dictador no ve mis lágrimas, nunca
               verá mis lágrimas de vos / yo lo golpeo con mi
               furia de vos



Juan Gelman
Argentino – 1934

De: “La junta luz”
Oratorio a las Madres de Plaza de Mayo
Ed. Libros de Tierra Firme - 1985

  Jorge Alberto Money

5 de julio de 2011




atiende:
si mi hijo
si nuestro hijo
fuera naciera sol o
luna homosexual poeta
o guerrillero ah si creciera
guerrillero o usurero al tanto %
o asesino oficinista vendedor de
peines en el subte o suicida flor
o cardo violador de tumbas o impasible
espectador del mundo comprensible padre de
familia actor de cine Rita Haywort Tyrone Power
sacerdote verdugo militar terrorista puta carcelero
en la exacta medida de tu ombligo te explico Manés que
si nuestro hijo recoge la bandera que dejamos o por
el contrario un ejemplo la olvida la traiciona la
veja la vende a razonable precio entendeme
si nuestro hijo mañana es muerto por ir más
allá de donde fuimos o por menos o por
error o por justicia o por lo que sea si
los muertos somos vos o yo o los
dos y él quien nos fusila de todos
modos Manés habremos ganado
porque la libertad es lo único que
debemos legarle a los demás
compañera amiga mía
no tiene mayor
relevancia




Jorge Alberto Money
Argentina (1946 – 1975)

De: “Legado de Poetas”
Ed. Patagonia – 2007

Nació el 5 de abril de 1946 en el barrio de Congreso, Buenos Aires. El 15 de mayo de 1975, a los 29 años, fue secuestrado por un grupo de tareas perteneciente a la Triple A; apareció asesinado tres días después en los bosques de Ezeiza. Publicó dos libros de poemas: “Nuevas elegías a mi mismo”, 1967; y “María Cuatropasos”, 1969. En 1975, Jorge Money entrega a su amigo Alberto Szpunberg algunos poemas inéditos que lograron sobrevivir a la dictadura militar. “En la exacta mitad de tu ombligo” (Libros de la talita dorada / Colección “Los Detectives Salvajes”, 2009) es una antología de todo este material.

Imagen y biografía: AromitoRevista (blogspot)

  Adrianne Rich

3 de julio de 2011




Y ahora


Y ahora mientras lees estos poemas
- tú cuyos ojos y manos amo –
- tú cuyos ojos y boca amo –
- tú cuyas palabras e ideas amo –
no creas que intentaba exponer una causa
o armar un decorado:
intenté escuchar
la voz pública de nuestra época
intenté examinar nuestro espacio público
lo mejor que pude
- intenté recordar y permanecer
a los detalles, observar
con precisión cómo se movía el aire
y dónde se detenían las manecillas del reloj
y quien se ocupaba de las definiciones
y quien se alzaba al recibirlas
cuando el nombre de la compasión
fue cambiado por el de la culpa
cuando sentir con un humano extraño
fue declarado obsoleto




And Now


And now as you read these poems
- you whose eyes and hands I love
- you whose mouth and eyes I love
- you whose words and minds I love –
don´t think I was trying to state a case
or construct a scenery:
I tried to listen to
the public voice of our time
traed to survey our public space
as best I could
- tried to remember and stay
faithful to details, note
precisely how the air moved
and where the clock´s hands stood
and who was in charge of definitions
and who stood by receiving them
when the name of compassion
was changed to the name of guilt
when to feel with a human stranger
was declared obsolete.

1994





Adrianne Rich
EEUU – 1929

De: “Oscuros campos de la República”
Poemas 1991 – 1995
Ed. Bilingüe – Trd. Jorge Iglesias
Ed. Norma – 1999

Obra: Carlos Gorriarena

  Rodolfo Alonso

1 de julio de 2011




A la sombra de Malthus


Sabios anuncian,
con discreta emoción
y sopesando datos,
de manera siniestra,
irreprochables,
que en el Tercer Milenio
más hombres tendrán sed.

(De hacerlo, no serán,
como se ve,
lo suficientemente
originales:
todos los siglos
consiguieron tener
sed de justicia,
libertad y belleza.)

Ahora, por fin, parece
- miserable milagro,
cruel consumación,
irrisorio destino
final - , que los humanos
tendrán por suerte
matar muriendo
(cazando lluvias,
en oasis blindados,
cercando ríos,
encerrando al mar)
por una simple, serena,
saludable y letal
sed clarísima de agua.



Rodolfo Alonso
Argentina – 1934

De: “El arte de callar”
Colección Poesía del Mundo
Ministerio de Poder Popular para la Cultura
Venezuela – 2009


Imagen extraída de: www.publico.es

  Edgar Bayley

29 de junio de 2011




Acumulaciones


y tanto decir mal equivocarse
y tanto oficio norma enemistarse
y tanto discutir “yo creo me parece”
y tanto tanto tuyo y mío
me voy he regresado
y tanto sostener “yo creo que hace falta
para escribir o amar o distanciarse”
y tanto andar a a tientas ser hermano
y tanto tanto no mirar dormir vestirse a ratos
y tanto recordar y espejo y biografía
y tanto no sé qué y mírame a los ojos
y tanto comprender dudar arrepentirse
y tanto hacer el fuerte el suave el iracundo
y tanto preferir o molestarse
y tanto tanto andar buscando el absoluto
en libros calles vasos mujeres hermandades
y tanto regresar partir tener cuidado
y tanto tanto equilibrio intemperancia
y tanto vegetar supervivir tan sólo
y tanto parecer bueno perverso
y tanto tanto tanto
como la aurora y el viento
como la piedra y los días



Edgar Bayley
Argentino (1919 – 1990)


De: “Antología personal”
Ed. CEAL – 1983

  Javier Vicedo Alós

27 de junio de 2011



Así el sol


Será que ya no son nuestras las cosas,
o que nunca lo fueron y teníamos
-como quien guarda fe o agua entre las manos-
una forma imprudente de vivir.

Un alfiler de sol puntea cada
milímetro de mundo como si evidenciara
la dimensión exacta de la pérdida.

Ayer sabíamos poco de nosotros,
teníamos el hambre y la memoria
como garantes de un dominio sobre
el infinito de todas las cosas.

Basta con seguir el paso del sol:
recorre nuestro cuerpo con la misma
dureza que recorre el matorral,
la arcilla blanca
o la hormiga en el borde de la piedra.

Quizás nuestra única propiedad fue
la obsesiva ilusión de tener y tenernos.



Javier Vicedo Alós
(Inédito)



Nació en España, Castellón en 1985.
Publicó "La última distancia" (Ed. Puerta del Mar,2010) y "El azul silencio del hombre" (Ed. Aula de Poesía, 2008).