Estación Quilmes

  Charly García

28 de abril de 2010



Como mata el viento norte



Como mata el viento norte cuando agosto esta en el día
y el espacio nuestros cuerpos ilumina.
Un mendigo muestra joyas a los ciegos en la esquina,
y un cachorro del señor nos alucina.
Hablame solo de nubes y sol,
no quiero saber nada con la miseria del mundo hoy.
Hoy es un buen día, hay algo de paz,
la tierra es nuestra hermana...
Marte nos cede el poder del sol,
venus nos enamora, la luna sabe de su atracción.
Mientras nosotros morimos aquí,
con los ojos cerrados, no vemos mas que nuestra nariz.
Como mata el viento norte cuando agosto esta en el día
y el espacio nuestros cuerpos ilumina.
Señor noche se mi cuna, se mi día,
mi pequeña almita baila de alegría...



Charly García
Del álbum “La máquina de hacer pájaros”

  The Beatles

27 de abril de 2010





Cuando tenga 64 años

Cuando envejezca y pierda mi pelo,
dentro de muchos años.
¿Aun me mandarás una tarjeta de San Valentín,
una felicitación de cumpleaños o una botella de vino?

Si he salido hasta las tres menos cuarto
¿me cerrarás la puerta?
¿Me necesitarás, me alimentarás
cuando tenga 64 años?

Tu también serás más vieja
Y si dices la palabra, podría quedarme contigo.

Podría resultar de utilidad arreglando un fusible
cuando se te apaguen las luces.
Tu puedes hacer un sueter junto a la chimenea,
los domingos por la mañana ir a dar una vuelta.

Arreglando el jardín, quitando las hierbas
¿quién podría pedir más?
¿Me necesitarás, me alimentarás
cuando tenga 64 años?

Cada verano podemos alquilar una casa de campo en la Isla de
Wight, si no es demasiado cara.
Deberemos ahorrar.
Tus nietos sobre tus rodillas,
Vera, Cuck y Dave.

Mándame una postal, envía unas líneas
con tu punto de vista.
Indica de manera precisa lo que quieres decir,
tuyo sinceramente, echándome a perder.

Dame tu respuesta, rellena un formulario,
mía para siempre,
¿Me necesitarás, me alimentarás
cuando tenga 64 años?



The Beatles
Del Album Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band
1967

  Emma Barraundeguy

26 de abril de 2010



El Cuerpo

¿Por qué no es posible el amor?,
me preguntas.
Somos viejos, respondo.
Y que pases tu mano
por mi pierna,
me da cierta vergüenza.
Tonterías, dice el amigo
y cediendo
me tiendo a su lado como cuando era joven
y lo ignoraba.
Pienso en todos los viejos
que desde un banco al sol
miran transcurrir las muchachas.
En mi padre y sus esquelas victorianas
a las niñas de los mandados.
Pienso en mi madre pulcra
cubriendo sus desnudos en un último gesto.
Pienso que los viejos son como todos
y apetecen sin pausa
si no han sido saciados.
El cuerpo gira ante sus ojos
con el gusto de lo prohibido,
como siempre.
Se los instala en la sabiduría
y no la tienen;
codician como jóvenes,
tienen pequeñas ternuras
como mi amigo,
tienen lascivas preferencias
que no les cuentan a los otros,
tienen derecho al amor
aun a costa del ridículo.
Y si pasan tomados de la mano
o se encierran en su mundo
con las persianas bajas,
tendríamos que mirarlos sin asombro
como a lentos vagabundos
o discretos amantes que renuevan caricias.



Emma Barraundeguy
De: Camino hecho, 1996

Nacio en Gualeguay en 1914 y murió en esa misma ciudad en 2006. En la década del 30, se mudó a Buenos Aires, donde vivió por varias décadas. Pronto pasó a ser secretaria privada de Salvadora Onrubia de Botana y así accedió al movido círculo en torno al diario Crítica.
Publicó: Poemas 1934-35; Las puertas (poesía, 1964); El andamio (1964, relato); Amor saca amor (1970, teatro); No digo que mi país es poderoso (1982, ensayo); Los pobladores (1983, relato); Crónica de medio siglo (1984, crónica novelada); Refracciones (1986, poesía); Camino hecho (1991, poesía); Salvadora, una mujer de Crítica (1997, biografía, crónica y ensayo); Habitaciones (2002, novela autobiográfica); y Mastronardi-Gombrowicz: una amistad singular (2004, ensayo).

  Carlos Patiño

25 de abril de 2010



Gatos Lentejas

Desde hace algunos días
siempre tengo dos segundos menos de velocidad.
Ajusto.
Empujo.
Propongo/ me propongo/ pero
siempre tengo dos segundos menos de velocidad.
Debe ser por la máquina
usada
muy usada
fierros no digamos cansados pero sí mimados
- sin exageración
conviene que aclaremos -
pero mimados/
cualquiera sabe lo que quiero decir/
el gato llega cuando el ratón se fue
tranquilamente
con su queso dos segundos antes
y eso es una tragedia/
al menos para el gato/
que se mira viejo
lento
añorador de antiguas cacerías
en donde dormía la siesta ahíto de ratones
con o sin queso entre sus fauces.

La humanidad no sabe nada de estas tragedias/
pelea por sus derechos
su comida
sus puestos de trabajo/pero
no se preocupa por derechos gatunos para un gato
que por acción del tiempo se ha quedado
dos segundos más lento.

Incluso se diría que la humanidad está alegre con eso,
que piensa “lo merece”/
que ya es hora de dedicarse a siestas pegado a las estufas/
y ver a los ratones como un paisaje ajeno.

Desde aquí reivindico los derechos del gato
que ha perdido segundos de su velocidad acostumbrada.
Es otra obra del tiempo
dador y quitador
hacedor y asesino.



Carlos Patiño
Argentino – 1934
Inédito.

  Tamara Kamenszain

24 de abril de 2010



Día del Perdón

Arrastro a una viuda.
Cuando leemos juntas en arameo
no me reconozco.
Ascendemos por la sinagoga
dos almitas en pena
nuestras voces para un milagro
juntas no proliferan.
¿Qué pedimos?
No que él vuelva.
Sí que nos deje tranquilas
planchadas en su recuerdo ansiolítico
demoradas contra su destino
de padre y marido ido.
Que Dios perdone
a una madre
por pedir tanto de mí.



Tamara Kamenszain
De “El Guetto” Ed. Sudamericana 2003

Nació en Buenos Aires en 1947. Es poeta y ensayista. Publicó los libros de poesía "Del otro lado del Mediterráneo", "Los No", "La casa grande", "Vida de living", "Tango Bar" y "El ghetto". Es autora también de los ensayos "El texto silencioso", "La edad de la poesía" e "Historias de amor". Entre otras distinciones, recibió el Premio de Apoyo a la Producción Poética del Fondo Nacio¬nal (1972), el Primer Premio de Ensayo del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (1996), la Medalla Presidencial Pablo Neruda (Chile, 2004) y el Premio Konex Diploma al Mérito (2004).


Obra: Bóveda de la Sinagoga del Tránsito.

  Roberta Iannamico

23 de abril de 2010



mi bisabuela se suicidó

dicen que primero
se peinó el pelo rubio

con ese gesto que repite
todos los días mi mamá
y que yo
estoy empezando
a repetir.



De Mamushkas
Edic. del Vox 2000


__________________________

Escarabajo

Escarabajo
siempre miraba para abajo
¡es cara abajo!
¡es cara abajo!
se burlaban de él
los saltamontes
los mamboretáes
esbeltos y místicos
se hacían cruces.


(Inédito)



Roberta Iannamico
Se cuenta entre las nuevas voces de la poesía argentina. Nació en Bahía Blanca en 1972.
En 1997 sobresalió en dos certámenes: el Primer Concurso Hispanoamericano de Poesía, organizado por la revista Vox, y el Concurso Nacional de Poesía Miguel Ángel Bustos, Roberto Santoro y Francisco Urondo (Buenos Aires).
Publicó El collar de fideos en ediciones Vox (Buenos Aires, 2001). También en el mismo sello El zorro gris, el zorro blanco, el zorro colorado y Mamushkas.


Obra: Diálogo / Raquel Fournier

  Paulina Vinderman

22 de abril de 2010



La cita
a la memoria de Ana Calabrese

Íbamos a tomar el vino del atardecer
sentadas en el piso,
a desplegar el dolor y los amores literarios
como un mantel: algunos agujeros y colores seguros.
Dos mujeres expulsadas del idioma, de la fiesta,
de una terca latitud.

Íbamos a dejar que el río nos invada
todos tus amigos me hablaron más del río
que de tu desesperación)
Trocitos de corcho, historias de algún tío
obsesionado por la libertad del espíritu, restos
de un ángel pintado sobre una percha de madera.

Tu suicidio anunciado los refugió en el bosque
(a ellos, los lobos, los amigos),
los vació de palabras.

Extraña flor de sombras chinas en la pared,
te convertiste en una voz y un silencio contra un río.

Un poema condenado a una caja inasible.



Paulina Vinderman
Argentina – 1944
Nació en 1944 en Buenos Aires, ciudad donde reside.

Publicó los siguientes libros de poesía: Los espejos y los puentes (ed. Buenos Aires Sur, 1978); La otra ciudad (ed. Botella al Mar, 1980); La mirada de los héroes (ed. Botella al Mar, 1982); La balada de Cordelia (Fundación Argentina para la poesía, 1984); Rojo junio (Literatura Americana Reunida, 1988); Escalera de incendio (ed. Último Reino, 1994); Bulgaria (Libros de Alejandría, 1998); El muelle (Alción Editora, 2003); Cónsul honoraria, antología personal (Summa poética, ed. Vinciguerra, 2003); Transparencias (antología poética, Arquitrave Ediciones, Bogotá, Colombia, 2005); Hospital de veteranos (Alción Editora, 2006).

Obra: Fuga – Mariano Assenza Parisi