Estación Quilmes

  Rafael Alberti

13 de agosto de 2012























Branquias quisiera tener


Branquias quisiera tener
porque me quiero casar.
Mi novia vive en el mar
y nunca la puedo ver.

Madruguera, plantadora,
allá en los valles salinos,
¡Novia mía, labradora
de los huertos submarinos!

¡Yo nunca te podré ver
jardinera en tus jardines
albos del amanecer!



Rafael Alberti


España (1902 – 1999)
De: “Marinero en tierra” - Colección Rama de Oro. 1942.

  Malú Urriola

10 de agosto de 2012
















VII



La cabrona vida
se te va por los codos, malú
con el humor avinagrado
de lo viejos
y las palabras no son sino
piedras rodantes
en la mirada de una pendeja  sola
en la cara fría del Dylan
cuando no tienes nada
ni gatos, ni la esquizofrénica
sonrisa del Lira, subiéndole las patillas
te vas con el rabo entre las piernas
engulléndote la rabia
cuando los gatos mean en silencio
sobre los techos
mientras al cielo todavía
le queda un poquito de azul
cuando comienza a caer la noche
la pesada noche
en los solos de batería
golpeándote el pecho
distraída
mirándole el trasero a los poetas
y qué importan los murciélagos
cayendo en picada
y la saturación de gatos
a quién le importa nada
no me vengan con cuentos
ya las guitarras arden
en la carátula del negro Hendrix.



Malú Urriola









Chile – 1967

De: “Hija de perra y otros poemas”
Ed. Monte Ávila – 2010


Obra: s/t – Rocambole

  Elena Annibali

8 de agosto de 2012





















lo mismo digo agua que palabra

frente a la casa, antes que construyeran
los edificios ostentosos
las oficinas asépticas de la calle Belgrano
los negocios de chucherías
hubo un baldío
y en el centro
un malacate

íbamos con mauro lesjtch
algunas siestas, a jugar
que éramos caballos ciegos
y dábamos vueltas alrededor
del pozo seco

mauro es un hombre ahora
ha hecho dinero, hijos,
sólo persisten en él
los ojos oscuros
con pestañas de muñeca

yo sigo atada
al hábito de esas tardes
caminando el círculo del pozo
jugando al animal ciego

ahora
la sed es real



en el pavimento

en el pavimento queda
por la tarde
la sangre seca
de las perras en celo

algunos
las agarran del cuello y las hacen morir:
no soportan la libido gloriosa
que alborota los machos
los mechones de pelo en las puertas de alambre
el olor rijoso del orín
en los carteles de las tiendas

las perras son dóciles al entrar
en las bolsas de nylon
obedecen y se pliegan al tamaño
enarcan los huesos
se acomodan a la muerte
al silencio

conozco esa mansedumbre de haberla ejercido

basta tocar la marca roja en el cuello
para evocar soga y dueño
pero yo mordí la mano
y ahora tengo esta libertad
grande
en que me asfixio




Elena Annibali


Argentina - 1978

De: Tabaco mariposa
Ed. Caballo negro – 2009

Nació en Oncativo, Córdoba y estudió Licenciatura en Letras Modernas en la Universidad Nacional de Córdoba. Tiene publicados los libros de poesía Las madres remotas (Editorial Cartografías, 2007) y tabaco mariposa (Caballo Negro, 2009). Actualmente está en prensa su tercer libro de poesía La casa de la niebla. Integró varias antologías de poesía y narrativa, entre ellas: Cucrito-Antología de poetas argentinos (Editorial Ratona Cartonera, México, 2010); Quince-Antología de poetas mujeres de Córdoba (Editorial Tinta de negros ediciones; 2010); Dora Narra (co-edición Caballo Negro & Recovecos). La Editorial Universitaria de Villa María publicó su relato El tigre, en el marco del Plan Provincial de Lectura. Lleva adelante su blog Che, madamme.


Obra: El sabor de la lágrimas – René Magritte (Bélgica)
Foto extraída de griseldagarcia.blogspot.com


  Luis Alberto Spinetta

5 de agosto de 2012





El anillo del capitán Beto


Ahí va el Capitán Beto por el espacio,
con su nave de fibra hecha en Haedo.
Ayer colectivero,
hoy amo entre los amos del aire.

Ya lleva quince años en su periplo;
su equipo es tan precario como su destino.
Sin embargo un anillo extraño
ahuyenta sus peligros en el cosmos.

Ahí va el Capitán Beto por el espacio,
la foto de Carlitos sobre el comando
y un banderín de River Plate
y la triste estampita de un santo.

¿Dónde está el lugar al que todos llaman cielo?
Si nadie viene hasta aquí
a cebarme unos amargos como en mi viejo umbral
¿Por qué habré venido hasta aquí, si no puedo más de soledad?
Ya no puedo más de soledad.

Su anillo lo inmuniza contra el peligro,
pero no lo proteje de la tristeza.
Surcando la galaxia del Hombre,
ahí va el Capitán Beto, el errante.

¿Dónde habrá una ciudad en la que alguien silbe un tango?
¿Dónde están, dónde están
los camiones de basura, mi vieja y el café?
Si esto sigue así como así, ni una triste sombra quedará,
ni una triste sombra quedará.

Ahí va el Capitán Beto por el espacio,
regando los malvones de su cabina.
Sín brújula y sin radio,
jamás podrá volver a la Tierra.

Tardaron muchos años hasta encontrarlo.
El anillo de beto llevaba inscripto un signo del alma.




Luis Alberto Spinetta
Del álbun"El jardín de los presentes"


Poeta y músico argentino. Nació en 1950 y falleció en 2012.
Es considerado uno de los padres del rock argentino.


Obra: Vilma Villaverde - Ceramista

  Carlos Patiño

2 de agosto de 2012













Noticias del enjambre


Uno tenía caricias lujuriosas de sol
tenía un par de jaguares cazando en el jardín
tenía una buena risa colgada de los labios
y algún que otro alboroto en la entrepierna.

Uno tenía también árboles con magnolias grandiosas
y un deseo incandescente de cambiar nuestro mundo,
de llevarlo lo más cerca posible de algún nuevo milagro.

Pero vinieron ellos, un enjambre.
Deshicieron la piel y nos nublaron.
Mataron los jaguares, descolgaron las risas,
nos patearon los huevos
nos fusilaron con la cara en la tierra
y se llevaron todas las magnolias.

Hoy, desde la otra orilla, pisoteando basura y vidrios rotos,
oímos desde lejos la fiesta del enjambre.
Nos miramos
preguntamos por qué
y acabamos sentados entre la podredumbre
masticando envases de plástico infinito
mientras algunos veteranos
desubicados/ delirantes/ quedados en los tiempos
van hacia allá
con el agua mugre hasta la cintura
y un cuchillo filoso entre los dientes.


Carlos Patiño
Argentino – 1936


De “Buscados (pero no hay recompensa)”
Ed. El ojo de la ballena – 2005


  Wislawa Szymborska

30 de julio de 2012














El álbum


Nadie en mi familia murió de amor.
Romances sí hubo, no cosa seria.
¿Tísicos Romeos? ¿Julietas con difteria?
No. Alcanzaron la vejez en flor.
¡Ni uno murió de cartas sin respuesta,
con letra por las lágrimas borrosa!
Llegaban vecinos, trajes de fiesta,
con anteojos, levita y una rosa.
Nadie se asfixió dentro de un armario
por huir de maridos de sus amantes.
Faralaes, mantillas ni volantes
echaron a nadie de la foto por falsario.
¡Cuán lejos sus almas del infierno del Bosco!
Sus pistolas no defendían amores furtivos.
(Morían a balazos, más por otros motivos,
en el frente, en un catre bien tosco.)
Ni la bella, la del moño vistoso,
con ojeras como de bacanal,
partió a vela en pos de un joven fogoso
por el mar de su hemorragia cerebral.
Antes del daguerrotipo quizá hubo amor de veras,
pero no en las fotos de mi familia.
Los días tenían tempo de vigilia
y ellos morían de gripe o de paperas.





Wislawa Szymborska









Polonia (1923 – 2012)

De: “Paisaje con grano de arena”
Ed. Lumen – 2005

Poeta galardonada con el premio Nobel de Literatura en 1996. Su poesía ha sido traducida a más de veinte idiomas y es considerada como una de las máximas exponentes de la literatura europea del Siglo XX

  Sandra Cornejo

27 de julio de 2012



























Todo lo perdido reaparece



Descorre
lo que separa un mundo de otro
quita el velo
y todo lo perdido reaparece

la vida se muestra
para que el ojo la alcance

abre
lo que separa
un mundo de otro
(lo perdido)

retoma la sutura
cose
la tela que será de alguna forma mejorada.



Sandra Cornejo
Argentina – 1962

De: “Todo lo perdido reaparece”
Ed. Cuadrícula – 2012

Imagen extraída de: diagonales.infonews.com

Es licenciada en Periodismo y Comunicación Social por la UNLP. Dicta talleres de literatura en contextos de encierro. Publicó: “Borradores” (1989); “Ildikó” (1998); “Sin suelo” (2001); “Partes del mundo” (2005). Edita el sitio web: www.tuertorey.com.ar