Estación Quilmes

  Marko Kravos

18 de abril de 2011



Derecha izquierda


También los zurdos tienen dos manos,
una a la izquierda, la otra a la derecha.
Y cuando se saludan entre ellos
¿cuál de las dos se estrechan?

Si la cabeza mirara hacia atrás,
la izquierda estaría a la derecha
y la derecha a la izquierda.
Todo depende de la cabeza.

Un hombre sin la mano izquierda,
¿puede ser de izquierda?
Y uno de izquierda sin cabeza,
¿es de izquierda o de derecha?


Traducción: Juan Octavio Prenz


Tierra madre

Estoy mal, me siento estrecho,
dame a la luz, madre.
Mi corazón se detiene
dame a la luz madre.
Juntos hemos crecido,
acuñados uno y otro.
Inspira profundo,
expéleme del vientre,
alivia tu corazón,
yérgueme bajo el cielo,
madre oscura.
Por amor
debemos ser dos,
buscar la luz
en otro mundo.


Traducción: Juan Octavio Prenz


Marko Kravos
De "Poesías" (2010) Ediciones "lar"
Edición bilingüe Esloveno - Español


Nació en 1943 en Montecalvo Irpinia, en el sur de Italia, donde toda su familia había sido confinada por el régimen fascista y de donde regresaría una vez terminada la guerra para radicarse en Trieste, en la zona limítrofe con Eslovenia.

  César Fernández Moreno

16 de abril de 2011




Las palabras

tienen cuerpo las palabras tocan y son tocadas
son caramelos se las puede lamer chupar mamar
hierven como peces en un estanque tropical
tienen tantas formas como las valvas según las rocas a que se adhieran
pero importa mucho más lo que contiene su nacarado seno
la vida deliciosa frágil del ser que las habita
son transparentes para que resplandezca su contenido
son crisálidas clavos ardiendo
granadas que revientan en la mano si no se arrojan a tiempo
sólo viven para morir
son pilotos suicidas
perecen al tocar su objetivo
la poesía es uno de esos objetivos
uno de los nombres del hombre
su respuesta al canto del gallo
toda expresión equívoca que aclara las cosas
la parte en blanco de los formularios
el himno de libertad de un libre o de un esclavo
un balbuceo muy bien impostado
un abuso del lenguaje
cualquier cosa natural para decir después de hacer el amor
un lenguaje siempre tan intenso como una despedida
el halo que circunda ese lenguaje
cuando se llega al límite sólo hay un modo de hablar
la metáfora decir que una cosa es otra
en el límite todas las cosas son otras
todo es todo la verdad radica en soplos
la poesía la dice no hay otra ciencia exacta
la dice en cierto modo con ciertas palabras
confunde esas palabras las calienta para impedir que la vida
                  se entumezca en ellas
hace convergir la vida en las palabras
bosques vecinos uniendo sus incendios
el poeta nace se hace se deshace
se rehace renace
es el inspector más general
un contemplativo sin contemplaciones
todas las cosas le interesan por igual pero a algunas les presta
                  demasiada atención
a otras demasiado poca
es un científico cuya mente funciona sin datos
es un deslenguado
es una cruza de perro y dactilógrafo
para ser poeta basta con saber oler y escribir
su conducta nunca es absurda
nunca sabe en qué recodo encontrará las palabras
siempre está naufragando en la libertad
atravesando de piedra en palabra el río del tiempo
todo el tiempo siente cómo pasa el tiempo
cambia gente por soledad a través de angustia
las estrellas volatilizan a esa gente
pero ese hombre tiene que contarle cómo
                  son esas estrellas
está prisionero en una fortaleza no puede comunicarse
                  sino parabólicamente
por medio de obuses palomas mensajeras
                  silbatos supersónicos
es decir palabras
montado en ellas vuelve de su soledad a la gente
ustedes qué harían si vieran descender un plato volador
correrían a contárselo a todos
cualquier cosa que ve el poeta le parece un plato volador
todas lo son
ustedes escuchen o no pero él debe hablar
no le importa que a ustedes no les importe
mentiras le importa mucho y a ustedes también debería importarles
no piensen en él como poeta sino como hombre
de un tajo él se da cuenta cómo es alguna cosa
relaciones estrechísimas entre cosas al parecer remotísimas
él pone poética la realidad
la pone como es
o tal vez al contrario la realidad es la que se pone poética
las cosas se enternecen se desequilibran trascienden peligrosamente
                  sus límites
otra vez un bosque pero de otoño con todos sus árboles vibrantes de
                  balsámicas hojas
un movimiento se inicia alrededor del poeta lo arrastra a girar
para no caer debe aferrarse a las palabras
para flotar en ese vacío hace falta una balsa o un puente colgante
de palabras
o escala de seda o palabras por donde tal vez subir
la situación exige no perecer asumir una forma estable
no tiene otra salida que las palabras así como el atardecer no tiene
                  otra que las campanas
el poeta está obligado a descubrir y pronunciar esas palabras
una fisura se oscurece en la pulimentada superficie del mundo
donde él introduce la arista más delgada de su cuña verbal
a medida que los hechos pasan a palabras se va apaciguando
                  el vórtice de realidad
enardeciéndose el de palabras
hasta que el poeta entrega su confesión por escrito
la poesía es el arte de no escribir1
dígalo con palabras como si no lo dijera con palabras
cualquier cosa puede concentrarse en una palabra o extenderse
                  en mil
hay que encontrar la cantidad exacta que resulte poética
cada palabra tiene mil sentidos
dos juntas multiplican un millón
con el correr del tiempo las precisiones se van desgastando
                  como templos abandonados en la selva
el poeta quiso fabricar una llave pero le salió una ganzúa
ya no sabe qué puertas abrirá pero las abrirá
admiremos al noble ladrón que sólo roba puertas cerradas
ha aceptado ser un sicario pero de la poesía
ha decidido gastar su tiempo en eso
está dispuesto a consumir un año en una e
a escribir con su sangre letreros luminosos
a escribir con bordes de monedas con lapiceras explosivas
con guantes con la zurda
aunque los dedos se le agarroten o se le derritan
a la madrugada levantándose o acostándose
con el deseo con el hartazgo
él estaba escribiendo
se quedó ciego y siguió escribiendo
el poema es el arma perfecta
complejo aceitado compacto
todo poeta vive como un pistolero
con el corazón en la boca
las palabras le ordenan el mundo pero le desordenan la vida
él no compra un espejo para adornar el dormitorio de su amante
compra la palabra espejo para adornar el verso donde su amante
                  lo abandona
y se queda solo frente a ese espejo
las balas rebotan en la blindada imagen
el arma funciona contra su portador pero él no quiere soltarla
se agarra del mundo por donde puede
su hacer es lo único que puede oponer al tiempo
el tiempo procura absorberme
integrarme a sí desintegrarme a mí
imposible evitar la lucha entre él y yo
yo lo voy a llenar de mí mismo de cosas en que me transformo
escribir como amar son órganos por donde me vuelco
me lanzo a ser en el tiempo bajo una forma nueva
hasta que me vacíe del todo ya lo sé
pero el tiempo no puede quedar así
hay que ponerlo overo de palabras



César Fernández Moreno
Argentino (1919 – 1985)

De: “Argentino hasta la muerte”
Ed. Sudamericana - 1963

Como poeta, se lo ubicó en la "Generación del 40", de la cual también fue cronista. Trabajó en varios medios gráficos, fundando las revistas literarias Contrapunto, Correspondencia y Zona, y desempeñándose además como crítico de cine de la revista Nosotros, y colaborador en el periódico Diario La Nación y la Revista Sur. Fundó también la colección de poesía Fontefriada.
Ejerció la carrera diplomática, trabajando en la Unesco en París, en La Habana y como agregado cultural en París (cargo que ejercía al momento de su muerte).
Obra: “Gallo ciego” (1940); “Romance de Valle Verde” (1941); “La mano y el seno” (1941); “El alegre ciprés” (1941); “La palma de la mano” (1941); “Veinte años después” (1953); “Argentino hasta la muerte” (1963); “La realidad y los papeles” (1967); “Sentimientos completos” (1982). Antología poética completa a la fecha; “Obra poética” (1999). Incluye textos inéditos.

  Héctor Berenguer

14 de abril de 2011



Carta postal de 1948

Mariquita en Tanti,
a mi madre 


La niña de este papel antiguo
que envejeció con ella
y ahora le sobrevive
va vestida con delantal bordado,
parece una muchachita anhelante
y enigmática de un cuento de Chéjov.
La luz le viene de lo alto
danzante y se hace sombras
en la mirada oscura,
allí donde aún la soledad
no tiene nombres ni rupturas.
Está ligeramente hacia adelante,
cuerpo de mimbre claroscuro
en el arrobo del instante capturado.
Ella es libre,
libre porque es recién casada
pero no aprendió esos papeles todavía
y tiene los labios hinchados
como quien ha besado largamente
y ahora representa su rol convencional.
Esa sonrisa parece decir que es bienamada y digna,
hacia abajo las manos cortas y fuertes
con uñas al ras,
sus blandas manos secas
y en el medio la línea de la vida.
Tan marcado todo por venas azuladas,
tan azuladas…
Hay allí flores, niños, animales,
responsabilidad , solicitud, debilidad
y alguna vez ternura
y siempre el deber y el abandono.
Las fotos se hacen a sì mismas
mientras les falta lo que pasa
y queda de una vida ,
esa otra mitad fundamental,
después, por un resquicio
vemos sonrisas que el tiempo
ya ha borrado,
señales,
miradas imposibles de devolver.



Juegos

En el interior de este juego
siempre seré el mismo
como un ojo de cristal
cautivo en su mirada fija.
Las formas que modelo
son arena en el viento,
aire que cruza el espino
salvaje y dulce.
Hay juegos que salvan el mundo
como lo hace un niño
sin ningún esfuerzo
vivir es un momento
sin agonía
que hay que imaginar eterno.
Creas o no creas
mientras sucede todo…
Así borro las huellas
que me llevan a otra parte
como un aleteo de mariposa,
perdido y descalzo
sin soledad alguna.



Héctor Berenguer
Nació en Rosario, 1948, se destaca por sus estudios de la poesía oriental.
De su obra reciente se destaca "dese la otra orilla: Poetas de Rosario" (de colecciín literaria de Granada ayuntamiento de granada. España), "La piel de Judas" (ensayos y poemas sobre el silencio)

  Silvio Rodríguez Domínguez

12 de abril de 2011


    

Ala de colibrí


Hoy me propongo fundar un partido de sueños,
talleres donde reparar alas de colibríes.
Se admiten tarados, enfermos, gordos sin amor,
tullidos, enanos, vampiros y días sin sol.

Hoy voy a patrocinar el candor desahuciado,
esa crítica masa de Dios que no es pos ni moderna.
Se admiten proscritos, rabiosos, pueblos sin hogar,
desaparecidos, deudores del banco mundial.

Por una calle descascarada
por una mano bien apretada.

Hoy voy a hacer asamblea de flores marchitas,
de deshechos de fiesta infantil, de piñatas usadas,
de sombras en pena del reino de lo natural
que otorgan licencia a cualquier artefacto de amar.

Por el levante, por el poniente,
por el deseo, por la simiente.

Por tanta noche, por el sol diario.
En compañía y en solitario.

Ala de colibrí,
liviana y pura.
Ala de colibrí
para la cura.




Silvio Rodríguez
Cuba – 1946

Del álbum: “Domínguez” – 1996

Obra: Colibri de Isabel Labeau

  Oscar Hahn

10 de abril de 2011




Canis familiaris


Llegará. Siempre llega. Siempre llega puntual
el sin cesar ladrido del perro funerario.

Entra por la ventana y repleta tu cuerpo
con puntiagudos ruidos.

Es una larga máquina de escribir, con cabezas
de perro como teclas. No te deja dormir

el tecleo canino de ese perro canalla.
El sin cesar ladrido del perro funerario

llegará. Siempre llega. Siempre llega puntual.



Oscar Hahn
Chile – 1938

  Idea Vilariño

8 de abril de 2011



Siempre


Siempre habrá alguna bota sobre el sueño
efímero del hombre
una bota de fuerza y sinrazón
pronta a golpear
dispuesta a ensangrentarse.
Cada vez que los hombres se incorporan
cada vez que reclaman lo que es suyo
o que buscan ser hombres solamente
cada vez que la hora de la verdad la hora
de la justicia suenan
la bota pega rompe ensucia aplasta
deshace la esperanza la ilusión
de simple dicha humana para todos
porque tiene otros fines como Dios
como dicen los curas que su dios
tiene otros altos fines misteriosos
otros planes en que entran Hiroshima
España Argelia Hungría y todo el resto
en que entran la injusticia la opresión
el abandono el hambre el frío el miedo
la explotación la muerte
todo el horror todo el dolor del hombre.
Va cambiando de pies según el oro
según la fuerza y el poder se mudan
pero siempre habrá alguna
a veces más de una
pisoteando los sueños de los hombres.


Idea Vilariño
Uruguay (1920 – 2009)

De: “En lo más implacable de la noche”
Ed. Colihue - 2009

  Caetano Veloso

6 de abril de 2011


   

O Leãozinho


Gosto muito de te ver Leãozinho
caminhando sob o sol
gosto muito de você Leãozinho

Para desentristecer Leãozinho
o meu coração tão só
basta eu encontrar você no caminho

Um filhote de leão, raio da manhã
arrastando o meu olhar como um ímã
o meu coração é o sol pai de toda a cor
quando ele lhe doura a pele ao léu

Gosto de te ver ao sol, Leãozinho
e de te ver entrar no mar
tua bele, tua luz, tua juba

Gosto de ficar ao sol, Leãozinho
de molhar minha juba
de estar perto de você
e entrar Numa.




Me gusta verte, leoncito
caminando bajo el sol
Me gustas mucho, leoncito

Para desentristecer, leoncito
a mi corazón
basta encontrarte en el camino

Un cachorro de león, rayo de la mañana
arrastrando mi mirar como un imán
mi corazón es el sol, padre de todo color
cuando le dora la piel al león

Me gusta verte en el sol, leoncito
de verte entrar en el mar
tu piel, tu luz, tu juba

Me gusta quedarme en el sol, leoncito
mojar mi juba
estar cerca de ti y entrar en una.



Caetano Veloso
Brasil – 1942