Estación Quilmes

  Otto René Castillo

26 de diciembre de 2010




Sabor a Luto

Tú no sabes,
mi delicada bailarina,
el amargo sabor a luto
que tiene la tierra
donde mi corazón humea.
Si alguien toca a la puerta,
nunca sabes si es la vida
o la muerte
la que pide una limosna.
Si sales a la calle,
puede que nunca más
regresen los pasos
a cruzar el umbral
de la casa donde vives.
Si escribes un poema,
puede que mañana
te sirva de epitafio.
Si el día está hermoso
y ríes,
puede que la noche
te encuentre en una celda.
Si besas a la luna,
que acaricia tu hombro,
puede que un cuchillo
de sal
nazca de madrugada
en tus pupilas.
Amargo sabor a luto
tiene la tierra donde vivo,
mi dulce bailarina.
Sabes,
creo
que he retornado
a mi país
tan solo para morir.
Y en verdad,
no lo comprendo todavía.

Otto René Castillo
Guatemala (1936 – 1967)

De: “Anillo de Silencio”
Centroamérica en la poesía – Selección de Jorge Boccanera
Ediciones Desde la Gente – 2009

Obtuvo el Premio Centroamericano de Poesía en 1955, compartido con Roque Dalton y el Premio internacional de Poesía en 1957. Dirigente estudiantil y avezado estudiante en universidades de su país y Europa, participa en la lucha armada. Herido en combate, fue capturado y quemado vivo.
Libros publicados: “Tecún Umán” (1964) y “Vámonos patria a caminar” (1965)- “Poemas” (1971) e “Informe de una injusticia” (1975) son dos de sus antologías póstum


Obra: La Golosa - Pablo Picasso

  Atahualpa Yupanqui

24 de diciembre de 2010



Vidala del Silencio

Cierta vez en la mañana de un país de montañas
azules, miraba yo esas nubes pequeñas, que suelen
quedar como prendidas de las piedras en la mitad
del cerro. El aire, ausente. Mas arriba, un cielo azul,
abajo, la tierra dura, y cálida.
Alguien me dijo unas raras palabras refiriéndose
a esas nubecitas blancas, quizá lejanas ya, que
embellecían el paisaje...
Eso, que usted está mirando, no son nubes, amigo.
Yo creo que son vidalas olvidadas, esperando que
alguien comprenda su silencio, entienda su palabra,
intuya su canción.
Poco tiempo después de ese momento que no se puede
traducir cabalmente, porque está más allá de nuestro
entendimiento, nació la vidala del silencio.


Atahualpa Yupanqui
Argentino (1908 – 1992)

Héctor Roberto Chavero fue su nombre, pero el mundo lo conoce como Atahualpa Yupanqui. Cantautor argentino. Durante años actuó sin descanso en numerosas ciudades de su patria, hasta que en la década de 1940 conoció el éxito como poeta renovador de la música folclórica argentina, y en 1948 se exilió a París desde donde inició una brillante carrera internacional.
Autor de más de 1.500 canciones, se hizo famoso con temas como Caminito del indio, Nostalgia tucumana, Los ejes de mi carreta, Zamba del adiós, Huajira, Viento, viento, Campo abierto o El payador perseguidor. Entre su producción lírica cabe destacar Piedra sola (1950) y Guitarra (1958).
También fue un notable prosista. Muchas de sus composiciones, de hondo lirismo y crítica abierta a las condiciones sociales de América Latina, figuran en el repertorio de grandes intérpretes mundiales de la canción.


Obra: Retrato de Atahualpa Yupanqui por Guayasamin

  Juan Jacobo Bajarlía

23 de diciembre de 2010




John Donne


1

Alguna vez dijiste:
Dios nunca se enferma
porque podría morir como los hombres
Dios ha conservado en sus manos
el poder de la Muerte
para que nadie pueda sobornarla.


2

Pero no dijiste:
Dios es el mundo donde todas las noches
el hombre se pierde en el espejo
para huir del exilio.

Dios ha transferido la llave de este mundo,
que acciona sin palabras
para que se cumpla el poder de la Muerte.

(1993)




Juan Jacobo Bajarlía
Argentino (1914 – 2005)

De: “25 poetas argentinos contemporáneos”
Ed. Papiro – 2005
Fue uno de los introductores del vanguardismo en la Argentina. Entre 1948 y 1956 dirigió la revista Contemporánea y formó parte, en 1944, del Movimiento de Arte Concreto-Invención, junto con Gyula Kosice, Edgar Bayley, Carmelo Arden Quin y Tomás Maldonado, entre otros. También, en 1983, dirigió la revista Referente/el Ojo que mira.
Sus primeros libros que datan de los años 40, Prohombres de la argentinidad y Romances de la guerra, fueron excluidos de su bibliografía.

Entre su vastísima obra se encuentran: “Estereopoemas” (1950); “La Gorgona” (1953); “Canto a la destrucción” (1968); “Nuevos límites del infierno” (1972); “El poeta y el exilio” (1990);
Obtuvo la Faja de Honor de la Sociedad Argentina de Escritores el mismo año en el que se la adjudicaron a Adolfo Bioy Casares (1962). Luego se sucedieron los grandes premios: el del Instituto del Nuevo Mundo de la Facultad de Filosofía y Humanidades de Córdoba, dirigida por Juan Larrea acerca de César Vallejo (1963), el Mystery Magazine Ellery Queen's (1964), el Konex de Platino (1984), el Premio Municipal de Teatro (1962), el Premio del Fondo Nacional de las Artes (1962), 2¼ Premio Municipal de Narrativa (1969), Premio Boris Vian (1996), Premio Leopoldo Alas ("Clarín") (1971).

Fue vicepresidente de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE). Falleció en la Ciudad de Buenos Aires el 22 de Julio de 2005, a los 91 años.


Obra: El Triunfo de la Muerte de Brueghel

  Emily Dickinson

22 de diciembre de 2010




Tuve hambre todos los años


Tuve hambre todos los años;
mi mediodía vino a comer;
yo, temblando, me acerqué a la mesa,
y probé el vino curioso.

Esto fue en mesas que vi,
cuando volviendo, hambrienta, sola,
miré por la ventana la riqueza
que no podía esperar poseer.

Yo no conocía el pan generoso;
era tan distinto de la migaja
que los pájaros y yo a menudo compartimos
en el comedor de la Naturaleza.

La hartura me hizo daño – era tan nueva –,
me sentí mal y extraña,
como baya de un árbol montañés
trasplantado al camino.

Mi yo tenía hambre; así descubrí
que el hambre era una manera de ser
de los que están del lado de afuera de las ventanas,
que los que entran llevan consigo.



Emily Dickinson
EEUU (1830 – 1886)

De: “Poetas americanas”
Ed. Leviatán – 1998
Trad. Raúl Gustavo Aguirre.

Nació en 1830, en Amherst, Massachusetts, Estados Unidos. Estudió en la academia de Amherst y en el seminario femenino de Mount Holyoke.
De hondo e introvertido lirismo, reflejo de una existencia sin exteriores, fue precursora del "Imaginismo". Escribió más de mil poemas breves, de rima regular y métrica simple, siempre en torno al amor, la naturaleza y la muerte.
Sólo dos de sus poemas fueron publicados en vida, aunque sin su consentimiento. Su obra se editó, póstuma, a partir de 1890. En 1924 se publicaron sus Complete Poems.

  Daisy Zamora

21 de diciembre de 2010




Preñez

Esta inesperada redondez
este perder mi cintura de ánfora
y hacerme tinaja,
ese regresar al barro, al sol, al aguacero
y entender cómo germina la semilla
en la humedad caliente de mi tierra.




Espejito de mano

Después de tantos años,
mi abuela Lisa regresa
con sus asombrados ojos
oscuros y tristones y se asoma
- grácil Narciso –
a su pequeño estanque de plata,
a su óvalo mágico,
a su luna de cristal cortado,
ocupando ese rostro
cada vez más suyo
y menos mío.


Daisy Zamora
Nicaragua – 1950

De: “Anillo de silencio”
Centroamérica en la Poesía – Selección de Jorge Boccanera
Ed. Desde la Gente – 2009

Premio de Poesía mariano Fiallos Gil de la Universidad Autónoma de Nicaragua en 1977. Combatiente sandinista, fue viceministro de Cultura del gobierno revolucionario de Nicaragua. Libros: “La violenta espuma” (1981); “En limpio se escribe la vida” (1988). Coordinó la antología: “la mujer nicaragüense en la poesía” (1992)

Obra: Vilma Villaverde 1º premio nacional de esc-ceramica

  Claribel Alegría

20 de diciembre de 2010




Credo


Creo en mi pueblo
que por quinientos años
ha sido explotado sin descanso
creo en sus hijos
concebidos en la lucha y la miseria
padecieron bajo el poder
de los Poncio Pilatos
fueron martirizados
secuestrados
inmolados
descendieron a los infiernos
de la "Media Luna"
algunos resucitaron
entre los muertos
se incorporaron de nuevo
a la guerrilla
subieron a la montaña
y desde allí
han de venir a juzgar
a sus verdugos.
Creo en la hermandad de los pueblos
en la unión de Centro América
en las vacas azules de Chagall
en los cronopios
No sé si creo
en el perdón
de los escuadrones de la muerte
pero sí en la resurrección
de los oprimidos
en la iglesia del pueblo
en el poder del pueblo
por los siglos
de los siglos.
Amén.





Claribel Alegría
El Salvador – 1924

De: “Anillo de silencio”
Centroamérica en la Poesía – Selección: Jorge Boccanera
Ediciones Desde la Gente – 2009

Nació en Nicaragua y antes del año se fue a vivir a El Salvador. Poeta, narradora, ensayista, su obra comprende: “Anillo de silencio” (1948); “Suite” (1950); “Vigilias” (1953); “Huésped de mi tiempo” (1961); “Vía única” (1965); “Aprendizaje” (1970); “Pagaré a cobrar” (1973); “Sobrevivo” (1978); “Suma y sigue” (1981); “Flores del volcán” (1982); “La mujer del río Sumpul” (1987), etc. Acaba de publicar su libro autobiográfico: “Mágica tribu” (2008).


Obra: Clamando al cielo de Ricardo G. Ibrahim
Artista quilmeño radicado en España.

  Amelia Biagioni

19 de diciembre de 2010




Tigre

En la curva del salto
rujo
                            Vil cazador
                            aún no ha nacido el rey
                            que ha de contra mis manchas

Yo estoy
dentro del bosque
dentro del tiempo.

Y él
afuera
temiéndome
sentado sobre mi piel.




Decir

Cuando recibo una palabra inesperada
la retengo y vigilo sus diferentes porvenires
hasta que alguno de ellos
de pronto se recuerda se incorpora
y no hay palabra ya
sino un gran viento que me empuña.




Amelia Biagioni
Argentina (1916 – 2000)

De: “Poetas americanas”
Ed. Leviatán – 1998

Nació en Gálvez, provincia de Santa Fe, en 1916, y se recibió de profesora de literatura. Ejerció la docencia mientras practicaba, casi secretamente, el culto de la poesía. A instancias de José Pedroni, se dio a conocer en 1954 con el libro "Sonata de soledad", que obtuvo una faja de honor de la Sociedad Argentina de Escritores. Con ese libro bajo el brazo vino a Buenos Aires y aquí se desempeñó como docente. Se jubiló siendo vicerrectora de un colegio de San Telmo.
En aquella etapa aparecieron dos poemarios, "La llave" (1958) y "El humo" (1967), en los que se mostró testigo implacable de su propia aventura interior.
Luego editó : "Las cacerías" (1976); "Estaciones de Van Gogh" (1984) y "Región de fugas" (1995).
Falleció en el año 2000 y la editorial Adriana Hidalgo sacó su Poesía completa en 2009.