Esta inesperada redondez este perder mi cintura de ánfora y hacerme tinaja, ese regresar al barro, al sol, al aguacero y entender cómo germina la semilla en la humedad caliente de mi tierra.
Espejito de mano
Después de tantos años, mi abuela Lisa regresa con sus asombrados ojos oscuros y tristones y se asoma - grácil Narciso – a su pequeño estanque de plata, a su óvalo mágico, a su luna de cristal cortado, ocupando ese rostro cada vez más suyo y menos mío.
Daisy Zamora Nicaragua – 1950
De: “Anillo de silencio” Centroamérica en la Poesía – Selección de Jorge Boccanera Ed. Desde la Gente – 2009
Premio de Poesía mariano Fiallos Gil de la Universidad Autónoma de Nicaragua en 1977. Combatiente sandinista, fue viceministro de Cultura del gobierno revolucionario de Nicaragua. Libros: “La violenta espuma” (1981); “En limpio se escribe la vida” (1988). Coordinó la antología: “la mujer nicaragüense en la poesía” (1992)
Obra: Vilma Villaverde 1º premio nacional de esc-ceramica
Creo en mi pueblo que por quinientos años ha sido explotado sin descanso creo en sus hijos concebidos en la lucha y la miseria padecieron bajo el poder de los Poncio Pilatos fueron martirizados secuestrados inmolados descendieron a los infiernos de la "Media Luna" algunos resucitaron entre los muertos se incorporaron de nuevo a la guerrilla subieron a la montaña y desde allí han de venir a juzgar a sus verdugos. Creo en la hermandad de los pueblos en la unión de Centro América en las vacas azules de Chagall en los cronopios No sé si creo en el perdón de los escuadrones de la muerte pero sí en la resurrección de los oprimidos en la iglesia del pueblo en el poder del pueblo por los siglos de los siglos. Amén.
Claribel Alegría El Salvador – 1924
De: “Anillo de silencio” Centroamérica en la Poesía – Selección: Jorge Boccanera Ediciones Desde la Gente – 2009
Nació en Nicaragua y antes del año se fue a vivir a El Salvador. Poeta, narradora, ensayista, su obra comprende: “Anillo de silencio” (1948); “Suite” (1950); “Vigilias” (1953); “Huésped de mi tiempo” (1961); “Vía única” (1965); “Aprendizaje” (1970); “Pagaré a cobrar” (1973); “Sobrevivo” (1978); “Suma y sigue” (1981); “Flores del volcán” (1982); “La mujer del río Sumpul” (1987), etc. Acaba de publicar su libro autobiográfico: “Mágica tribu” (2008).
Obra: Clamando al cielo de Ricardo G. Ibrahim Artista quilmeño radicado en España.
En la curva del salto rujo Vil cazador aún no ha nacido el rey que ha de contra mis manchas
Yo estoy dentro del bosque dentro del tiempo.
Y él afuera temiéndome sentado sobre mi piel.
Decir
Cuando recibo una palabra inesperada la retengo y vigilo sus diferentes porvenires hasta que alguno de ellos de pronto se recuerda se incorpora y no hay palabra ya sino un gran viento que me empuña.
Amelia Biagioni Argentina (1916 – 2000)
De: “Poetas americanas” Ed. Leviatán – 1998
Nació en Gálvez, provincia de Santa Fe, en 1916, y se recibió de profesora de literatura. Ejerció la docencia mientras practicaba, casi secretamente, el culto de la poesía. A instancias de José Pedroni, se dio a conocer en 1954 con el libro "Sonata de soledad", que obtuvo una faja de honor de la Sociedad Argentina de Escritores. Con ese libro bajo el brazo vino a Buenos Aires y aquí se desempeñó como docente. Se jubiló siendo vicerrectora de un colegio de San Telmo. En aquella etapa aparecieron dos poemarios, "La llave" (1958) y "El humo" (1967), en los que se mostró testigo implacable de su propia aventura interior. Luego editó : "Las cacerías" (1976); "Estaciones de Van Gogh" (1984) y "Región de fugas" (1995). Falleció en el año 2000 y la editorial Adriana Hidalgo sacó su Poesía completa en 2009.
El joven poeta murmuró cerrando el libro de Apollinaire: “Este sí es un poeta...” Y Apollinaire, el soldado polaco Wilhelm Apollinaris de Kostrowitzky, enterrado hasta la cintura en el fango de la trinchera cerca de Lyon, mirando la noche estrellada del 4 de agosto de 1914, la tierra seca, florecida de estacas y alambre de púas, sembrada de minas esa noche de 1914, mirando las bengalas azules, rojas, verdes en el cielo envenenado por los gases apretó el húmedo librito de Rimbaud mientras sobre su cabeza pasaban silbando los obuses. Y Rimbaud, haciendo sus maletas en Charleville, echó junto a su ropa los versos de Villon. Y Villon, el doce veces condenado, el apócrifo, el inédito, pensó ante el patíbulo en las tres cosas que más había amado: su mujer Christine, su leyenda, la de él, la de Villon, y el borroso recuerdo de unos versos que hablaban de la noche del 711 en que Taric se apoderó de Gibraltar. Y el sombrío poeta árabe que escribió aquellos versos la calurosa noche del 711 apoyándose en la cimitarra imitaba los versos que su abuelo le leía en la lejana Argel; y el abuelo de Argel había leído a Imru-ul-Qais, al que Mahoma consideraba el primer gran poeta árabe; lo había leído una interminable jornada en el desierto de Sahara (más húmedo ahora que entonces) en la lenta marcha de los camellos y las teas encendidas. Y es probable que Imru-ul-Qais escribiera en la lengua de Alá imitaciones de Horacio. Y Horacio admiraba a Virgilio, y Virgilio aprendió en Homero, y Homero, el ciego, repetía en hexámetros los extraños poemas que se susurraban al oído los amantes en las estrechas calles de Babilonia y Susa, y en Babilonia y Susa los poetas imitaban los versos de los hititas de Bog Haz Keui y de la capital egipcia de Tell El Amarna, y los poetas del 4000 a.n.e. imitaban a los poetas del 5000 a.n.e. hasta que el hombre de Pekín, en la húmeda caverna de Chou-Tien viendo arder lentamente sobre las brasas el anca de un venado, gruñó los versos que le dictaba desde el futuro un joven poeta que murmuraba cerrando un libro de Apollinaire.
Habana, 6 III, 69
Luis Rogelio Noguera Cuba (1945 – 1985)
De: “Cuarenta años de poesía en el Premio Casa de las Américas” (1959 – 1999) Ed. Hiperión – 1998 Poeta, narrador y guionista de cine. Lic. En Letras por la Universidad de La Habana. Obtuvo el premio “David” de poesía de la UNEAC en 1967, el premio nacional de novela “Cirilo Villaverde” en 1977 y el Premio Casa de las Américas de poesía en 1981. Publicó en poesía: “Cabeza de zanahoria” (1967); “Las quince mil vidas del caminante” (1977); “Imitación de la vida” (1981); “El último caso del inspector” (1983) y los póstumos: “Nada del otro mundo” (1988); “A la hora señalada” (1988); “Hay muchos modos de jugar” (1989) y “Las palabras vuelven” (1994).
Trocitos de grandes sueños renacen en el círculo pequeño de ilusiones posibles. Como perfectos círculos matemáticos por momentos se entrelazan y se acercan a mi mano o se esfuman para luego regresar. Vuelvo a encontrarlos derrotados clamando rebeldías una vez más por este maldito día en donde ya no sueño.
En medio de la vida
A Joaquín Gianuzzi: “Por alguna razón”
Compré cerveza fría me aseguré que en la guantera la vida me esperaba. Viajé bebí y ahora estoy de vuelta.
Puse mis pies en el sobrante del asiento condenado en la noche clamé tomé salté asalté caí salí.
Podría ser otro y soy yo es toda la respuesta que me puedo ofrecer.
Sobre la cama mi sombra escupe decepciones y reclama.
Quizás nadie resuelve un destino privado
me queda tan solo eso.
Una parte de mi vida se cansó al empezar un resto que por alguna razón nunca me atreví a apurar
hasta el final perdura.
Eduardo Pocztaruk Inéditos De "en medio de la vida" de próxima edición.
Nació en Carmen de Areco en 1962, vive en Bs. As desde que vino a estudiar a la Universidad. Es Contador Público, Poeta y Murguero. Escribió dos obras para espectáculo de murga presentada en teatro Paginas Vacías (registrado en Argentores año 2004)y Sueños Personajes y Versos (registrado año 2005 en argentores). Estos poemas son inéditos y forman parte de mi primer libro de próxima edición "En medio de la vida"
Llevo puesta mi casa. Ella me ciñe hasta los pies Igual a un relámpago O a una enredadera. La llevo a todas partes Como a una piel más última O un vestido perfecto (ese que nos quitamos para morir) Sin embargo Sé que cuando me vaya, Ella quedará plantada en su sitio De este lado del viento, Temblorosa Como un perro que muerde Los lugares vacíos. (y su callar se oirá desde mi ausencia)
Dora Hoffmann Nació en Gualeguaychú, provincia de Entre Ríos. Publicó dos poemarios: “Los habitantes de la memoria” (1975) y “Cuaderno de viaje” (1977). Póstumamente, en marzo de 1981, apareció su libro “La casa y otras ausencias”. Desde el prólogo Emma Barrandeguy dice: “Aquí están sus motivos: la casa, el tren, la ventana, los espejos, el jardín, la nostalgia.
Obra: Xilografía de J. Eloisa Romero, ilustradora de "La casa y otras ausencias"
Un broche de aguamarina y una esterlina te regaló. Tu negro, que era muy pobre, no tuvo un cobre para el amor. Un pardo de ropa fina para tu ruina te convenció. Yo digo que una mulata, por oro y plata se enamoró.
¡Ay! Late que late, y el cuero del parche bate con manos de chocolate, el negro que la perdió; rueda que rueda, lo mismo que una moneda, con ropas de tul y seda, la negra que le mintió. Todos los cueros están doblando, Pero sus ojos están llorando, que un pardo de cuello duro fumando un puro se la llevó.
¡Ay! Siga que siga, no sufras ni la maldigas que el cielo también castiga la culpa de la ambición. La manos en la tambora mientras tu pena, llora que llora. Yo digo que es un tesoro de plata y oro tu corazón.
Tu corazón. Tu corazón.
Un broche y una esterlina fueron la ruina de una pasión. Un pardo con diez monedas forró de seda tu corazón. La plata siempre es la plata que hiere y mata sin compasión, yo digo que una mulata por oro y plata se enamoró... ay...
Homero Manzi Argentino (1907 – 1951)
Homero Nicolás Manzione Prestera fue un letrista y director de cine argentino, autor de tangos y milongas muy famosos. Fue el quinto hijo de un modesto hacendado y llegaría a tener ocho hermanos. Se crió en Añatuya, provincia de Santiago del Estero hasta los nueve años; cuando fue trasladado por su madre a Buenos Aires en tanto el padre trabajaba en Añatuya. En Buenos Aires, trabó amistad con Cátulo Castillo, quien sería otro destacado letrista de tango. Bajo su influencia, y sobre todo de su padre José González Castillo, un escritor de cierto renombre, se dedicó a la literatura. Aún adolescente se introdujo en el teatro, escribió, dirigió y actuó en producciones locales. Mientras, comenzó su actividad de letrista. El renovado contacto con los géneros folclóricos lo estimuló, junto con Sebastián Piana, a revalorizar el alicaído género de la milonga. Su Milonga del 900 (1932) marcó la renovación del género, al que aportó una complejidad poética sin precedentes; la Milonga sentimental, poco posterior, fue grabada por Carlos Gardel. Más tarde realizaría la letra de "Malena", uno de sus tangos más famosos. En 1948 fue electo presidente de la Sociedad Argentina de Autores y Compositores, S.A.D.A.I.C. Ese mismo año dirigió Pobre mi madre querida, sobre guión propio. En 1950 repitió con El último payador. Para ese entonces, sin embargo, se encontraba ya gravemente enfermo de cáncer. Seguía escribiendo, colaborando sobre todo con Aníbal Troilo, para quien escribiera la letra de "Sur". Poco antes de su muerte compuso dos milongas —Milonga a Perón y Milonga a Evita— para Hugo del Carril. El 3 de mayo de 1951 falleció en Buenos Aires.
Intérprete: La Chicana (De "Ayer era hoy y mañana)