Estación Quilmes

  John Berger

16 de mayo de 2010



Palabras

(a Beverly)


I

Garganta abajo
se precipitaban
la gente y la sangre

en los helechos
inalcanzable
aullaba un perro

una cabeza entre los labios
abrió
la boca del mundo

sus pechos
como palomas
se le posan en las costillas

su hijo mama el largo
hilo blanco
de las palabras que vendrán


II


La lengua
es la primera hoja de la columna vertebral
bosques de lenguaje la rodean
como un topo
la lengua
abre madrigueras en la tierra del habla

como un pájaro
la lengua
vuela en los arcos de palabra escrita

La lengua está amordazada y sola en la boca



John Berger
Inglaterra – 1926
De “Páginas de la herida”
Nace en Londres en 1926. Crítico de arte, pintor y escritor. Entre sus obras más conocidas están G., ganadora del prestigioso Booker Prize en 1972 y el ensayo de introducción a la crítica de arte, Modos de ver, el cual es un texto de referencia básica para la historia del arte.
A los treinta años decidió dejar de pintar para dedicarse completamente a la escritura, no porque, según sus palabras, dudara de su talento como pintor, sino porque la urgencia de la situación política en la que vivía (plena guerra fría) parecía requerir de él que se pusiera a escribir.
En la elección de los temas sobre los que escribe, John Berger ha seguido evidenciando hasta hoy su compromiso con la escritura como medio de lucha política.
Prolífico autor de ficción, no ficción, guiones de películas, y en poesía “Pages of the Wound” (Páginas de la Herida: antología poética, Visor, 1995)

  Giuseppe Ungaretti

15 de mayo de 2010



En memoria
Locvizza, 30 de setiembre de 1916

Se llamaba
Mojamed Shab

Descendiente
de emires de nómadas
suicida
porque ya no tenía
Patria

Amó la Francia
y cambió de nombre

Fue Marcel
pero no era francés
y no sabía ya
vivir
en la tienda de los suyos
donde se escucha la cantinela
del Corán
saboreando un café

Y no sabía
soltar
el canto
de su abandono

Lo he acompañado
junto con la patrona de la pensión
donde vivíamos
en París
en el número 5 de la rue des Carmes
marchito callejón en declive

Reposa
en el camposanto d' Ivry
suburbio que parece
siempre
en un día
de una
descompuesta feria

Y quizá sólo yo
sé todavía
que vivió



In memoria
Locvizza il 30 settembre 1910

Si chiamava/ Moamedad Sceab// Discendente/ di emiri di nomadi/ suicida/ perché non aveva piú/ Patria// Amó la Francia/ en mutó nome //Fu Marcel/ ma non era Francese/ e non sapeva piú/ vivere/ nella tenda dei suoi/ dove si ascolta la cantinela/ del Corano/ gustando un caffè// E non sapeva/ sciogliere/ il canto/ del suo abbandono// L'ho accompagnato/insieme alla padrona dell'albergo/ dove abitavamo/ a Parigi/ dal numero 5 della rue des Carmes/appassito vicolo in discesa// Riposa/ nel camposanto d'Ivry/ sobborgo che pare/ sempre/ in una giornata/ di una/ decomposta fiera//E forse io solo/ so ancora/che visse
en La poesia non è morta


Giuseppe Ungaretti

Trad. Jorge Aulicino

  Giuseppe Ungaretti

14 de mayo de 2010



San Martino del Carso
Valloncello dell' Albero Isolato, 27 de agosto de 1916

De estas casas
no ha quedado
más que algún
fragmento de muro

De tantos
que me querían
no ha quedado
ni siquiera eso

Pero en el corazón
ninguna cruz falta

Es mi corazón
la región más devastada



San Martino del Carso
Valoncello dell' Arbero Isolato, il 27 agosto 1916

Di queste case/ non è rimasto/ che qualche/ brandello di muro// Di tanti/ che mi correspondevano/ non è rimasto/ neppure tanto// Ma nel cuore/ nessuna croce manca// E il mio cuore/ il paese piú straziato



Giuseppe Ungaretti
De padres italianos, nació el 8 de febrero de 1888 en Alejandría (Egipto), a donde su familia se había trasladado. En 1914 volvió a Italia y al estallar la Primera Guerra Mundial se enroló voluntario por compartir el destino de sus contemporáneos.
Junto a Eugenio Montale y Salvatore Quasimodo es uno de los fundadores y miembro destacado de la escuela hermética italiana.
La evolución artística de Ungaretti sigue un itinerario que va del paisaje a la humanidad, a la revelación religiosa, al impacto del contacto con la poderosa naturaleza brasileña, al dolor por la muerte de su hijo y al retorno a Roma en el momento en que estalla la Segunda Guerra Mundial.
Murió en Milán el 2 de junio de 1970.
Obras: “El puerto sepultado” (1916); Alegría de náufragos (1919); Sentimiento del tiempo (1933); El dolor (1947); La tierra prometida (1939); La vida de un hombre. (1977, donde se recoge toda su poesía).

en La poesia non è morta
Trad. Jorge Aulicino

  Cesare Pavese

13 de mayo de 2010


Tierras quemadas

Habla el joven esmirriado que ha estado en Turín.
El gran mar se extiende, oculto por rocas,
y da al cielo un azul pálido. Relucen los ojos
de todos los que escuchan.

A Turín se llega de noche
y se ven enseguida por la calle las mujeres
maliciosas, vestidas para los ojos, que caminan solas.
Allá, todas trabajan por la ropa que visten,
pero la adaptan a cada luz. Hay colores
para la mañana, colores para salir a las avenidas,
para gustar de noche. Las mujeres, que esperan
y se sientan solas, conocen a fondo la vida.
Son libres. A ellas no se les discute nada.

Siento el mar que bate y rebate fatigado en la orilla.
Veo los ojos profundos de estos muchachos
relampaguear. A dos pasos, la fila de higueras
desesperada se aburre sobre la roca rojiza.

Son tan libres que fuman solas.
Se las encuentra de noche y se las deja de mañana
en el café, como amigos. Son jóvenes siempre.
Quieren ojos y presteza en el hombre y que bromee
y que sea siempre fino. Basta salir a las colinas
y que llueva: se rinden como niñas,
pero saben gozar el amor. Más expertas que un hombre.
Son vivaces y lanzadas y, aun desnudas, charlan
con ese brío que tienen siempre.

Lo escucho.
He mirado las ojeras del joven esmirriado
tan atentas. Han visto también ellas un vez aquel verde.
Fumaré en la noche oscura, ignorando hasta el mar.





Terre bruciate

Parla il giovane smilzo che è stato a Torino. / Il gran mare se stende, nascosto da rocce, / e dà in cielo un azurro slavato. Rilucono gli occhi / da ciascuno che ascolta. // A Torino si arriva di sera / e si vedono subito per la strada le donne / maliziose, vestite per gli occhi, che camminano sole. / Là, ciascuna lavora per le veste che indossa, / ma l' adatta a ogni luce. Ci sono colori / da matino, colori per uscire nei viali, / per piacere di notte. Le donne, che aspettano / e si senteno sole, conoscono a fondo la vita. / Sono libere. A loro non rifutano nulla. // Sento il mare che batte e ribatte sposatto alla riva. / Vedo gli occhi profondi di questi ragazzi / lampeggiare. A due passi il filari di fichi / disperato s' annoia sulla roccia rossastra. // Ce ne sono di libere che fumano sole. / Ci si trova la sera e abbandona al matino / al café, come amici. Sono giovani sempre. // Voglion occhi e prontezza nell' uomo e che scherzi / e chi sia sempre fine. Basta uscire in collina / e che piova: si piegano come bambine, ma si sano godere l' amore. Più esperte di un uomo. / Sono vive e slanciate e, anche nude, discorrono / con quel brio che hanno sempre. // Lo ascolto. / Ho fissato le occhiaie del giovane smilzo / tutte intente. Han veduto anche loro una volta quel verde. / Fumerò a notte buia, ignorando anche il mare.

Trad. Jorge Aulicino


Cesare Pavese
Italia (1908-1850)
"Lavorare stanca" (1936, 1943)
Poesie, Mondadori, Verona, 1969

  Salvatore Quasimodo

12 de mayo de 2010



A tu lumbre naufrago

Nazco a tu lumbre naúfrago,
tarde de aguas límpidas.

De serenas hojas
arde el aire consolado.

Erradicado de entre los vivos,
corazón provisorio,
soy límite vano.

Tu dádiva tremenda
de palabras, Señor,
descuento asiduamente.

Despiértame de entre los muertos:
cada uno ha agarrado su tierra
y su mujer.

Tú me has mirado adentro
en la oscuridad de las vísceras:
nadie tiene mi desesperanza
en el corazón.

Soy un hombre solo,
un sólo infierno.



Al tuo lume naufrago. Nasco al tuo lume naufrago, / sera d’acque limpide. // Di serene foglie / arde l’aria consolata. // Sradicato dai vivi, / cuore provvisorio, / sono limite vano. // Il tuo dono tremendo / di parole, Signore, / sconto assiduamente. // Destami dai morti: / ognuno ha preso la sua terra / e la sua donna. // Tu m’hai guardato dentro // nell’oscurità delle viscere: // nessuno ha la mia disperazione / nel suo cuore. // Sono un uomo solo, / un solo inferno.

Trad. Teódulo López Meléndez


Salvatore Quasimodo
Italia
De “Erato y Apòllion (1932-1936)”

Nace el 20 de agosto de 1901 en Sicilia . Poeta y periodista miembro del movimiento hermético italiano, recibió el Premio Nobel de Literatura en 1959. El discurso que pronuncia ante la Academia Sueca, en el que defiende el papel activo del poeta y de la poesía en la sociedad, será publicado en 1960 junto con otros ensayos en el libro El poeta y el político.
Muere en Nápoles el 14 de junio de 1968 a causa de una hemorragia cerebral; está enterrado en el Cementerio Monumental de Milán.
Obras: “Aguas y tierras” (1930); “Oboe sumergido” (1932); “Erato y Apolión” (1936); “Y de repente la noche” (1942); “La vida no es sueño” (1949); “La tierra incomparable” (1958); “El poeta y el político” (1960); “Dar y tener” (1966)

  Eugenio Montale

11 de mayo de 2010



La anguila


La anguila, la sirena
de los mares fríos que deja el Báltico
para alcanzar nuestros mares,
nuestros estuarios, los ríos
que remonta profundamente, bajo corriente adversa,
de ramal en ramal
y luego de cabello en cabello,
siempre más adentro, siempre más hacia el corazón
de la piedra, filtrando
en acequias de fango, hasta que un día
una luz arrojada desde los castaños
enciende su serpenteo en charcos de agua muerta,
en las zanjas que bajan
de los saltos de los Apeninos a la Romaña;
la anguila, antorcha, fusta,
flecha de amor en la tierra
que solo nuestros barrancos o disecados
arroyitos pirenaicos reconducen
a paraísos de fecundación;
el alma verde que busca
vida donde solo
muerde la aridez y la desolación,
la centella que dice
todo comienza cuando todo parece
carbonizarse, rama seca sepultada;
el iris breve, gemelo
del que engasta tus pestañas
y haces brillar intacto en medio de los hijos
del hombre, inmersos en tu fango, ¿puedes tú
no creerla hermana?



L' anguilla
L’anguilla, la sirena / dei mari freddi che lascia il Baltico / per giungere ai nostri mari, / ai nostri estuari, ai fiumi / che risale in profondo, sotto la piena avversa, / di ramo in ramo e poi / di capello in capello, assottigliati,/ sempre più addentro, sempre più nel cuore / del macigno, filtrando / tra gorielli di melma finché un giorno / una luce scoccata dai castagni / ne accende il guizzo in pozze d’acquamorta, / nei fossi che declinano / dai balzi d’Appennino alla Romagna; / l’anguilla, torcia, frusta, / freccia d’Amore in terra / che solo i nostri botri o i disseccati / ruscelli pirenaici riconducono / a paradisi di fecondazione; / l’anima verde che cerca / vita là dove solo / morde l’arsura e la desolazione, / la scintilla che dice / tutto comincia quando tutto pare / incarbonirsi, bronco seppellito; / l’iride breve, gemella / di quella che incastonano i tuoi cigli / e fai brillare intatta in mezzo ai figli / dell’uomo, immersi nel tuo fango, puoi tu / non crederla sorella?

Antologia Virtuale della Poesia Italiana

Traducción: Jorge Aulicino


Eugenio Montale

De “La bufera e altro” 1956

Nace el 12 de octubre de 1896, fue un poeta, ensayista y crítico de música italiano.
Tuvo dificultades de salud durante la infancia, que lo obligaron a interrumpir sus estudios. Quería ser cantante y, al retomar sus estudios formales, tomó paralelamente clases de canto. Su afición por la música se reflejaría en muchos de sus poemas y lo llevaría finalmente, en su madurez, a ejercer la crítica musical. Leyó ávidamente, durante su juventud y adolescencia, a los simbolistas franceses. Sin maestros, aprendió francés e inglés.
En 1917, fue incorporado al ejército y participó en la Primera Guerra Mundial, experiencia que también tendría resonancia en su poesía.
Recibió el Premio Nobel de Literatura en 1975.
Fallece el 12 de septiembre de 1981
Obra poética: “Ossi di seppia” (Huesos de sepia, 1925); “Le occasioni” (Las ocasiones, 1939); “Finisterre” (1943); “Quaderno di traduzioni” (1948); “La bufera e altro” (El vendaval y otras cosas, 1956); “Farfalla di Dinard” (Mariposa de Dinard, 1956); “Xenia” (1966); “Auto da fè” (1966); “Fuori di casa” (Fuera de casa, 1969); “Satura” (1971); “Diario del '71 y del '72” (1973); “Sulla poesia” (Sobre la poesía, 1976); “Quaderno di quattro anni” (Cuaderno de cuatro años, 1977); “Altri versi” (1980); “Diario postumo” (1996).

  Marcos Ana

10 de mayo de 2010



Mi corazón es patio

A María Teresa León


La tierra no es redonda:
es un patio cuadrado
donde los hombres giran
bajo un cielo de estaño.
Soñé que el mundo era
un redondo espectáculo
envuelto por el cielo,
con ciudades y campos
en paz, con trigo y besos,
con ríos, montes y anchos
mares donde navegan
corazones y barcos.
Pero el mundo es un patio
(Un patio donde giran
los hombres sin espacio)
A veces, cuando subo
a mi ventana, palpo
con mis ojos la vida
de luz que voy soñando.
y entonces, digo: “El mundo
es algo más que el patio
y estas losas terribles
donde me voy gastando”.
Y oigo colinas libres,
voces entre los álamos,
la charla azul del río
que ciñe mi cadalso.
“Es la vida”, me dicen
los aromas, el canto
rojo de los jilgueros,
la música en el vaso
blanco y azul del día,
la risa de un muchacho…

Pero soñar es despierto
(mi reja es el costado
de un sueño
que da al campo)

Amanezco, y ya todo
—fuera del sueño— es patio:
un patio donde giran
los hombres sin espacio.

¡Hace ya tantos siglos
que nací emparedado,
que me olvidé del mundo,
de cómo canta el árbol,
de la pasión que enciende
el amor en los labios,
de si hay puertas sin llaves
y otras manos sin clavos!
Yo ya creo que todo
—fuera del sueño— es patio.
(Un patio bajo un cielo
de fosa, desgarrado,
que acuchillan y acotan
muros y pararrayos).

Ya ni el sueño me lleva
hacia mis libres años.
Ya todo, todo, todo,
—hasta en el sueño— es patio.

Un patio donde gira
mi corazón, clavado;
mi corazón, desnudo;
mi corazón, clamando;
mi corazón, que tiene
la forma gris de un patio.
(Un patio donde giran
los hombres sin descanso)



Marcos Ana
España - 1920

Fernando Macarro Castillo más conocido como Marcos Ana (seudónimo formado con los nombres de sus padres), poeta español nacido el 20 de enero de 1920. Su intensa biografía le ha hecho convertirse en uno de los símbolos de la cultura antifascista.
Preso 23 años durante la dictadura franquista. Estuvo junto a Miguel Hernández, al que llegó a conocer antes de su muerte, y terminó en el penal de Burgos, donde permaneció desde 1946 hasta 1961. Destacó entre sus compañeros al hacerse responsable de pasquines que circulaban por la prisión en los que se alentaba a resistir a los presos, por lo que fue condenado a muerte en 1941 en Consejo de Guerra (tras la segunda condena falleció su madre, encontrada en una zanja cerca del Penal de Burgos) así como por formar grupos organizados e incluso un diario clandestino llamado Juventud.
Su poesía desgarradora animaba a combatir la dictadura con la palabra y hacía un llamamiento a la liberación de los presos políticos. Su obra llegó hasta muchos intelectuales españoles exiliados y la organización Amnistía Internacional, que presionaron para su liberación, lo que ocurrió el 17 de noviembre de 1961.
Obra: Poemas desde la cárcel (1960, publicado en Brasil); España a tres voces (1963, publicado en Argentina); Las soledades del muro (1977); Decidme cómo es un árbol (200
7)


Obra: Patio de presos - Vincent Van Gogh