Estoy buscando una palabra en el umbral de tu misterio quién fuera Alí Baba quién fuera el mítico Simbad quién fuera un poderoso sortilegio quién fuera encantador.
Estoy buscando una escafandra al pie del mar de los delirios quién fuera Jacques Costeau quién fuera Nemo el capitán quién fuera el batíscafo de tu abismo quién fuera explorador.
Corazón, corazón oscuro, corazón con muros corazón que se esconde, corazón que está dónde corazón en fuga, herido de dudas de amor.
Estoy buscando melodías para tener como llamarte quién fuera ruiseñor quién fuera Lennon y Mac Cartney Sindo Garay, Violeta, Chico Buarque quién fuera tu trovador.
Silvio Rodríguez Domíngueznace en San Antonio de Los Baños, Cuba, 29 de noviembre de 1946 - Músico, poeta y cantautor cubano. Exponente de la música cubana surgida con la revolución, Silvio es uno de los cantautores cubanos con más relevancia internacional. Junto con Pablo Milanés, Noel Nicola y otros músicos crearon el movimiento de la nueva trova cubana. Discografía: Pluma en Ristre (1968-69); Días y Flores (1975); Te Doy Una Canción (1975); Cuando Digo Futuro (1977); Al final de este viaje... 1968/1970 (1978); Antología (1978); Mujeres (1979); Rabo de Nube (1980); Unicornio (1982); Tríptico (1984); Causas y Azares (1986); ¡Oh Melancolía! (1987); Memorias (1987); Silvio Rodríguez en Chile (1990); España y Argentina en vivo (1990); Canciones Urgentes (1991); Silvio Autobiográfico (1992); Silvio (1992); Rodríguez (1994); Domínguez (1996); Descartes (1998); Mariposas (1999); Expedición (2002); Cita con Ángeles (2003); Érase que se era (2006); Segunda cita con ángeles (2010)
Cuba nos une en extranjero suelo, Auras de Cuba nuestro amor desea: Cuba es tu corazón, Cuba es mi cielo, Cuba en tu libro mi palabra sea.
José Martínació en La Habana el 28 de enero de 1853. Escritor, orador, diplomático, periodista, poeta, revolucionario, político. . . el Apóstol de la Libertad de Cuba. Figura cumbre de la historia y la literatura cubana que vivió una corta pero intensa vida. Su muerte ocurrió en combate el 19 de mayo de 1895 en Dos Ríos, en la provincia de Oriente. Su obra poética ha sido considerada como precursora del Modernismo. El espíritu y pensamiento martiano más puro lo encontramos en la colección de los Versos sencillos. Para descubrir al Martí político tenemos que acudir a sus discursos dados a las comunidades cubanas radicadas en distintas ciudades de los Estados Unidos, México, las Antillas y América Central. Obras tales como La Edad de Oro, dedicada a los niños de América nos muestran al maestro de una nueva generación, esa generación que en uno de sus más destacados discursos, llamó, los pinos nuevos.
Cuando llegue la luna llena iré a Santiago de Cuba, iré a Santiago, en un coche de agua negra. Iré a Santiago. Cantarán los techos de palmera. Iré a Santiago. Cuando la palma quiere ser cigüeña, iré a Santiago. Y cuando quiere ser medusa el plátano, iré a Santiago. Iré a Santiago con la rubia cabeza de Fonseca. Iré a Santiago. Y con la rosa de Romeo y Julieta iré a Santiago. ¡Oh Cuba! ¡Oh ritmo de semillas secas! Iré a Santiago. ¡Oh cintura caliente y gota de madera! Iré a Santiago. ¡Arpa de troncos vivos, caimán, flor de tabaco! Iré a Santiago. Siempre he dicho que yo iría a Santiago en un coche de agua negra. Iré a Santiago. Brisa y alcohol en las ruedas, iré a Santiago. Mi coral en la tiniebla, iré a Santiago. El mar ahogado en la arena, iré a Santiago, calor blanco, fruta muerta, iré a Santiago. ¡Oh bovino frescor de calaveras! ¡Oh Cuba! ¡Oh curva de suspiro y barro! Iré a Santiago.
Federico García Lorcanació en Fuente Vaqueros, Granada, el 5 de junio de 1898. Poeta, músico, dramaturgo, ensayista, pintor, conferenciante, artista sobre todas las cosas... Perteneció a la llamada "Generación del 27", compuesta, entre otros, por Rafael Alberti, Gerardo Diego, Luis Cernuda, Jorge Guillén, Dámaso Alonso, Pedro Salinas, Vicente Alexaindre con quienes compartió amistad e inquietudes artísticas. Su reputación descansa principalmente en las tres tragedias populares: "Bodas de Sangre", "Yerma" y "La casa de Bernarda Alba". Federico siempre estuvo a favor del desprotegido: "Creo que el hecho de ser de Granada me inclina siempre a la comprensión simpática del perseguido. Del gitano, del negro, del judío, del morisco que todos llevamos dentro"- decía. Sus posiciones antifascistas y su fama le convirtieron en una víctima fatal de la Guerra Civil española, en Granada, donde le fusilaron, en agosto de 1936.
Buscando raíces de alas la frente se le desplaza a derecha e izquierda.
Y sobre el remolino de la cara se le fija, telón del más allá, comba y ancha.
Una alimaña le grita en la nariz que intenta aplastársele enfurecida...
Irrumpe un griego por sus ojos distantes.
Un griego que sofocan de enredaderas las colinas andaluzas de sus pómulos y el valle trémulo de su boca.
Salta su garganta hacia afuera pidiendo la navaja lunada de aguas filosas.
Cortádsela. De norte a sud. De este a oeste.
Dejad volar la cabeza, la cabeza sola, herida de ondas marinas negras...
Y de caracolas de sátiro que le caen como campánulas en la cara de máscara antigua.
Apagadle la voz de madera, cavernosa, arrebujada en las catacumbas nasales.
Libradlo de ella, y de sus brazos dulces, y de su cuerpo terroso.
Forzadle sólo, antes de lanzarlo al espacio, el arco de las cejas hasta hacerlos puentes del Atlántico, del Pacífico...
Por donde los ojos, navíos extraviados, circulen sin puertos ni orillas...
Alfonsina Storninace en Suiza el 22 de Mayo de 1892 y se suicida en Mar del Plata en 1938. Obra poética: La inquietud del rosal, Buenos Aires, Librería de la Facultad, 1916; El dulce daño, Buenos Aires, Cooperativa Editorial Limitada Buenos Aires, 1918; Irremediablemente, Buenos Aires, Cooperativa Editorial Limitada Buenos Aires, 1919; Languidez, Buenos Aires, Cooperativa Editorial Limitada Buenos Aires, 1920; Ocre, Buenos Aires, Babel, 1925; Mundo de siete pozos, Buenos Aires, Tor, 1934; Mascarilla y Trébol:-círculos imantados-, Buenos Aires, Imprenta Mercatali, 1938; Morir sobre los campos, Buenos Aires, 1918; Dos palabras . Poesía en Prosa: Poemas de amor, Buenos Aires, Editorial Nosotros, 1926.
Los niños despavoridos alzan los brazos en la carretera bombardeada. Hay un cielo humoso que ha resignado su inocencia sin preguntar qué sucede con las lágrimas ni si el dolor no tenía ya lenguaje suficiente. La fotografía planea hacia el escritorio del presidente como un naipe y pierde la apuesta: no logra detener la guerra. Entre la imagen y los ojos del Gran Magistrado circula una sombra que de pronto es coagulada para que el imperio devore su petróleo mortal. Pulcro y contra natura, tiene ante sí suficientes razones de estado, su bandera en la luna y una familia sonriendo detrás del vidrio. Y no está en sus manos hacer de la historia un lugar para vivir.
Joaquín O. Giannuzzinació en Buenos Aires en 1924. Ejerció el periodismo y la crítica literaria en diversos medios, entre ellos la revista Sur y los diarios Crítica, La Nación y Clarín. Su vida de escritor la dedicó a la poesía. Fue distinguido con el Premio Vicente Barbieri otorgado por la SADE (1957), el Primer Premio Fondo Nacional de las Artes (1963 y 1977), el Gran Premio de Honor Fundación Argentina para la Poesía (1979), el Segundo Premio Nacional de Poesía (1981), el Primer Premio Municipal de Poesía (1980 - 1982), el Primer Premio Nacional de Poesía (1992) y el Premio Esteban Echeverría (1993). Ha publicado los siguientes libros: Nuestros días mortales (Sur, 1958), Contemporáneo del mundo (1962), Las condiciones de la época (1967), Señales de una causa personal (1977), Principios de incertidumbre (1980), Violín obligado (1984), Cabeza final (1991), Apuestas en lo oscuro, Emecé(2000), y Obra Poética (Obras completas, Emecé, 2000).
Sentado en su silla envejecida el anciano interroga a la noche.
Afuera el árbol triste cubierto de pájaros sostiene el horizonte. Las cenizas adormecen los muelles de la noche, El cielo sangra.
Dónde están los caminos que dibujaba el sol? Dónde están los días en que el amor cantaba?
Esta es la hora nupcial. Las sombras se detienen al borde de la casa pero entran rumores voces impetuosas siluetas de otro tiempo.
Cuando el anciano cierra los párpados empieza la boda entre el crepúsculo y la noche. Cuando abre la boca unas pocas palabras secretas atraviesan su vida. Una dicha intransferible lo mira desde su juventud. Con los ojos cerrados entrega confiadamente su pasado a la noche que comienza.
Gianni Siccardi nació en Banfield (Prov. de Bs. Aires), el 27 de septiembre de 1933.
Libros publicados
Conversaciones (1962, Nueva Expresión) Travesía (1967, Sunda) Ella (1989, Ed. del sol) Fragmentos (1995, Topatumba)
HACER EL ODIO (Con verso perverso) CANTATA CIANURA PARA CORO MURGUERO DE MARGINADOS, RELATOR RUFIAN Y MEZZO BUSCONA SOLISTA.
en la voz del autor
Hay sequía loco. Va para largo que no cae una gota de merca. El Monje está guardado, y no alcanza el fervor maternal de la rusa María, la braguetera del callejón no alcanza. Ni alcanza el fueguito que Juan Mechita sostiene como llama votiva. Entonces nos juntamos –vea- a gritar cantar entre todos: decimos queremos hacer el odio no el amor y decimos: con los derechos de la misiadura y decimos: el que no canta grita que se borre y decimos: el que se borra es hijo de la yuta.
Hay sequía loco. Va para mucho que no cae una gota de merca. Aunque el Nene Manguera anuncia: hoy vienen. Viene el alemán barbudo, se llama Carlos y la tiene clara; te la dice posta cómo te tragan los de arriba. Chamuya fino pero se entiende. Y también viene Vladimiro, el bocha que no deja de chillar: "todo el poder a la doce". Y anuncia Manguera: algo traen, no sé. Son de peligro dice la taquería. Deben traer de la buena; sería grande que no tarden. Aquí hay bronca y soledad y frío y oscuridad hay aquí. Se supo, fue el cuervo Marito quien se volteó a la sorda del quiosco. Y Manguera dice que Vladimiro dice que Carlos dice: "los de abajo no deberían lastimarse entre sí"
Hay sequía loco. Va para demasiado que no cae una gota de merca. Entonces nos juntamos –vea- para gritar cantar "queremos hacer el odio no el amor" y decimos: con los derechos de la misiadura y decimos: así que vengan los pesados del verso los grandotes de la palabra que vengan. Que venga el portugués Fernando con sus múltiples sombras; que venga el Ciego Mayor Señor de los Laberintos, aquí lo espera el arca con las cenizas de Alejandría. Que venga el cabrón Perse con sus "poemas hechos de nada". El tano Salvatore que venga el Quasimodo porque "anochece y estamos solos sobre el corazón de la tierra"; que venga el Raúl el Ángel que se venga con sus lunas, sus gatillos, el agujero de su media; y que venga Federico, el espléndido marica, en la calle ésta de los cuchillitos estaremos a las cinco en punto de la tarde. Que venga el Capitán de Chile con sus mineros que venga con sus versos más tristes y el azul de metileno. Y el Cholo Cesar que venga, que se traiga su jueves, el puto jueves, la puta muerte, el aguacero.
Hay sequía loco. Va para eternidad que no cae una gota de merca. ¿Qué pasa? ¿Se murieron los Dilers? ¿Todos se murieron? ¿Qué dice la gilada? ¿La tele que dice? ¿Dice de nosotros? ¿Algo dice? ¿Por qué no vienen? ¡Arrugan eh! ¿Tienen miedo? ¿No quieren que mostremos la jeta? ¿Malos somos? ¿Somos feos? Monstruos, eso somos; forajidos y oscuros y perdedores y reos somos, eso. ¿Qué pasa hoy, no servimos? ¿No vendemos? ¿No hicimos ningún barullo grande, no nos fumamos todo, no tapamos el cielo? ¿No somos noticia hoy? ¿Ningún chico se regaló para fiambre? vengan turros y díganle a la gilada que aquí es siempre noche, sólo noche, y que te devora las tripas la víbora de fuego; y que el silencio, esa rata de la oscuridad se pone arriba del día, y digan que te pudre, que mata, revienta. Vengan turros y vean la tiniebla, que vive aquí, Que no se corre, que se queda.
Hay sequía loco. Va para olvido que no cae una gota de merca. No queda otra entonces que juntarnos a cantar gritar "queremos hacer el odio no el amor" y decimos: pesa el bajón, loco, pesa. Va para el reloj de todo el tiempo y no da para más la sequía. No. Así que vengan los pesados del verso los grandotes de la palabra que vengan, que vengan a levantarla aquí. Aquí donde vamos a regarla con alcoholes de zozobra y blancas de soledad vamos a regarla; con los gritos nuestros los cantos de nosotros disparados desde las tripas nuestras de nosotros; que vengan los pesados los grandotes que vengan los Papás de la espléndida palabra que vengan hasta/para el corazón la cabeza de nuestro fugitivo chiflado mísero día. De cada día. Aquí.
Marcos Silber Nació en 1934, actualmente reside en Buenos Aires. Ha publicado numerosos libros, entre ellos: Volcán y trino (1958), Las fronteras de la luz (1962), Ella (1968) y Doloratas (2001). También ha participado en antologías nacionales y extranjeras. Colabora en revistas y publicaciones locales y del exterior. Es autor de la versión argentina de Raíces (teatro) de A. Wesker, editada por Nueva Visión. Fue invitado al Festival Internacional de Poesía de Medellín (Colombia). Es Faja de Honor de SADE 1968 así como 1º premio en Mérida (España) con el libro Preposiciones y buenos modales. Entre sus premios y participaciones en concursos se destacan: Finalista con Thrillers en Casa de las Américas; 1º y 2º premio Certamen nacional de Poesía de la APDH; 1º premio Casa de la Amistad argentino-cubana (Viaje a Cuba); 1º premio (publicación Editorial La Luna Que); premio 1999 y 2000 Certamen prosa breve de Contextos (Radio Cultura). Es miembro de las Sociedad de los Poetas Vivos.