Estación Quilmes

  Curtidores de hongos

16 de febrero de 2015





Ningún pibe nace chorro


Por aquí nació mi vieja
mis abuelos y mi padre
mis hermanos y hermanastros
aquí nacieron también.

Entre estos ranchos de lata
rodeados de basurales
me hice hombre sin ser niño
sin confiar en las vocales
eche a rodar por el mundo
sin brújula ni timón.

Hoy me dicen que mi barrio
no es igual a esos lugares
donde vive gente linda
que siempre se porta bien.

Que aquí vive gente mala
que no figura en sociales.

Guarida de malvivientes
reducto de marginales
y menores peligrosos
que es preferible encerrar.

Yo bien pude haber nacido
en este o en cualquier lado
eso no lo elije nadie
para bien o para mal.

Hoy con una zota y media
me sobra pa jubilarme
en el submundo en que vivo
ya hay razón pa rescatarse.

Poder llegar a los veinte
sin pasar por el CONCAR.

Mi madre hizo lo que pudo
de ella no voy a quejarme
si pario siendo una niña
si paso las que paso.

Si apenas somos un dato
una cifra un porcentaje
cuantificable en la lista
de daños colaterales.

De un sistema que fabrica
cosas peores que yo.

Pero una vez tuve un sueño
soñé que eramos iguales
yo tengo tu mismo origen
el vientre de una mujer.

Yo nunca quise ser malo
ni andar lastimando a nadie.

Ojala me hubieras visto
me hubieses cuidado antes
cuando fui quedando solo
y mi sueño se me trunco.

Hoy soy la nueva pandemia
que agitan para asustarte
y solo si agarro un chumbo
salgo en la televisión.

Lo que hice ya esta echo
no voy a justificarme
pa mi ya no pido nada
igual me las voy arreglar.

Pero son muchos gurises
que están creciendo en la calle
No salgas a perseguirlos
acercate pa abrazarles.

Que un libro y un mimo a tiempo
puede mas que tu temor...

Que un libro y un mimo a tiempo
puede mas que tu temor...



Curtidores de hongos
Uruguay


Imagen extraída de: carnaval.elpais.com.uy

  María Paula Alzugaray

14 de febrero de 2015




El deseo


como resbalando
llega con sus maestros domadores
su piñata de luceros
caldera calesita que somete a los nacidos
(mientras los ata a su rueda, camaleones atraviesan los
pasillos y le lamen los pies, como un cirujano los corta en
carne viva, les eructa la cal de sus corderos, persigue un
origen menos turbio, nunca los deja caerse)
El deseo llega a sus órganos para construirse
el aposento, los nacidos no saben qué lo trae,
chupan el cebo de su lengua,
del estuche la musiquita:

“el juramento más firme es paja
para el fuego que arde en la sangre” *

viene a tragarlos.
Ya apresados, les levanta espumas y los corona.

Ah lo gozante... hay ingenuidades que son culpables.

Verdirojo chacal, el deseo nítido viene
a la trastienda de uno mismo.


* Shakespeare



María Paula Alzugaray

Nació en Rosario en 1974 donde reside actualmente.


Obra: de El Circo  - Fernando Botero

Audio retirado a pedido de la fuente de donde fué extraído:
http://www.sonidosderosario.com.ar/

  Sergio Manganelli

10 de febrero de 2015



“O tal vez ese viento, 
que te arranca del aburrimiento
y te deja abrazada a una duda,
en mitad de la calle y desnuda”
Joaquín Sabina  

                                                         
“Se prohíbe la mendicidad”
presumía el histérico letrero
en la puerta del bar,
miré al pocillo
y protesté con la boca
aún amarga:

Prohíbo que te enfríes,
que perfumes a invierno,
incites al amor  
o retrases el sueño.

Qué tentación mandar! -pensé-
como un pretor flamante
en su silla de Roma.

Y dispuse más firme:

Prohíbo la orfandad,
los padres sin memoria,
los pibes sin infancia.

Prohíbo la tortura
y la sangría absurda de la barbarie urbana.

Prohíbo el dolor
y su luctuosa partitura de muecas.

Prohíbo que me espanten las brumas
y las intermitencias.

Prohíbo la usura
que desguaza naciones y enluta las paneras.

Prohíbo sea del prójimo
la mujer codiciada.

Prohíbo la jauría
de los inquisidores.

Prohíbo que haya pobres
durmiendo en las veredas.

Prohíbo que la muerte aquiete las caricias
y hiele la entrepierna.

Prohíbo al que predica
parábolas de lucro.

Prohíbo que prohíba
el mandamás de turno.

Prohíbo que las emociones gocen
de menos chance que los emoticones.
Prohíbo que te inquietes
y cierres la ventana.

Prohíbo el pelotón
de fusilar franquezas.

Prohíbo al almanaque
multiplicar semanas.

Prohíbo los quirófanos
de extirpar la esperanza.

Prohíbo la sordidez
de los que nunca aman.

Les prohíbo a tus ojos
cerrar de madrugada.

Prohíbo que tu pecho
se estremezca en mi magia.

Y para concluir este códice
de ajado desaliento,
solo pido un deseo,
una tregua,
un absurdo,
una impúdica gracia:

Que ya nunca me asalte
una noche sin tu alba.



Sergio Manganelli
(Inédito)

Nació en Haedo, Provincia de Buenos Aires, Argentina,el 28 de febrero de 1967.
Reside actualmente en San Antonio de Padua, al oeste del conurbano bonaerense.

  Abel Robino

5 de febrero de 2015




Estudio de la esperanza



Éramos creyente, o no.
el ejercicio práctico se ponía en marcha
con ese balde de agua
como un dios presente, de lata galvanizada,
una superficie
resbaladiza, brillante, traicionera.

Convencidos,
sin más vueltas, lo increpábamos:
“Recibe la rata que te arrojamos”,
y con los ojos clavados en el animal
veíamos la aceptación pasmosa con que nadaba:
8 horas en círculos concéntricos,

antes de irse a pique.

Entonces,
algo imprevisto incitaba a manipular

alguna especie de salvación,
y corregíamos la experiencia.

Arrojábamos a la próxima
sentenciada,
antes de la octava hora fatal, una
maderita
donde volviera por unos minutos

a un experimental sosiego,
para quitársela y comprobar fácilmente
que esos órganos desesperados resistían flotando
40 horas más.
Como si lo que está compuesto de carne y chillido
lo estuviese también de memoria y espera.

Los cuerpecitos al fin de cada sesión de trabajo
se arrojaban a las cloacas.

En cuanto a nosotros,
suponíamos que estudiábamos sobre la esperanza;
más bien habíamos comenzado a investigar sobre la
crueldad.


Abel Robino
De: Burundanga  - Ed. Endymion Poesía – Madrid – 2013



Argentino – 1952
Es poeta y artista plástico. En La Plata, ciudad donde estudió Artes Plásticas, fundó en 1977 el Grupo literario latencia. Desde 1982 reside en Francia.
Publicó los libros de poesía: “Obsesión” (1978); “Las especies de la noche” (1982); “El estado de la quietud” (1986); “Hiel por hiel” (1996) y “Poemas” (2004).

Imagen extraída de: juventudrebelde.cu

  Néstor Mux

1 de febrero de 2015




Perros atados



Es posible que ese perro atado ladre
a estrellas que lo aturden con señales
o aúlle a quienes lo dejaron vigilando,
para nadie, una casa abandonada.
Los vecinos se quejan porque no pueden dormir,
escuchar la radio o lustrar sus automóviles.
Mientras tanto yo le adivino colmillos azules
como el amor o la muerte y lo imagino altivo
como algunos hombres o como muchos perros.
Porque su sonido tiene algo de delicada insensatez
o de agonía, y ese sonido me acompaña y me persigue.
Porque su ladrido se impone por sobre las voces
desafinadas y rancias de la gente
mezcladas como al fondo de una olla.
Y porque es posible que yo esté atado también,
pero sin su convicción para ladrar y aullar
ahora que siento finalmente que me han dejado solo
vigilando una luz casi deshabitada.



Néstor Mux 
De: Perros atados, 1982
En: Cinco poetas capitales  - Ballina – Castillo – Mux  -  Oteriño – Preler
Ana Emilia Lahitte – Ed. Vinciguerra – 1996

Argentina – 1945

Obra: Perro ladrándole a la luna – Rufino Tamayo (México 1899 – 1991)



  Marcos Silber

29 de enero de 2015





La vida es como un bien en sí.
De todos modos no sobran motivos para
la gratitud, ni para derrochar pedazos
del maltratado corazón.
Por la línea del horizonte, y
sin inquietarse demasiado, la canalla
aún se pasea saciada y altiva, bajo
una constelación de malas estrellas, y
un cielo que hace agua por todas partes.
Los peces cumplen su ciclo, se matan
a regular profundidad,
y vuelven a generarse prolijamente;
en cambio las plantas, sufren en particular
por falta de amor, o – como dicen – de
palabras que las rieguen con ternura.
En cuanto al paisaje interior, cabe reconocer
que hace bastante tiempo
no se da un día de franca luz,
de sol entero, como esperanzado; un día
con alguna historia de mínimo resplandor,
digna de recordar.



Marcos Silber
Argentino – 1934



De: "Cono de sombra y casa de pan" - Poemas 1976 - 1982
Ed. Setiembre literario – 1985


Obra: La última cena - José Fuster (Cuba)


  Javier Adúriz

25 de enero de 2015





Delirio del dios

                                                                      Ven, dulce amiga, ven…
                                                                                                                         E.E.



Perséfone divina,
rompé, vení, brotá,
señora del infierno.

Mi barba es una manta
viva
para nuestros piojos.

¿O no dijiste vuelvo
pronto, y desde anoche
no volviste, cariño?

La llama de la fe
vacila así, dietética
señora, caradura.

Desde el último sorbo
cada soplo que doy
me pesa como un  ancla,
sin contar los juanetes.

Vení, brotá, rompé,
si todo joven
(incluso del noventa)
exige tu delicia:
¡cuánto más esta ruina!

No mires, no me mires.
sabé que ya no puedo,
sabé que ya no importa:
miráme, concedéme.

Yo sé besar querida,
aún figurado y pocho,
uvita chinche mía,
cartoncito de ensueño.

Vocecita, mi cielo,
vení, rompé, brotá,
turrita de tinieblas.




Javier Adúriz
De: Canción del Samurai  -  Ed. del Dock – 2004.



Argentino (1948 – 2011)

Obra: The Family Yeti - Travis A. Louie

Imagen de autor: www.escritosenlacalle.com