Estación Quilmes

  María del Rosario Solá González

25 de diciembre de 2012




















Verano en Mendoza


Un serpentario de tormentas negras
arde en el fondo de la caja de costura.
Entonces los olivos de los óleos se abren con el aceite de plata
y la pluma descampada.
La vieja música que viene de los libros empieza.
Es el verano,
entra en la casa a golpes de tormenta.
Alguien prepara la sartén y unta el plato manchado  mientras el
granizo se derrumba.
Luego se queda inmóvil.
Inmóviles todos en la casa.
Entonces el piso se mece lentamente.
Ciénaga de terciopelo.
Movida por la mano de niña de la muerte que sabe. Ni juegos,
ni revanchas,
ni se asombra y se lleva
al hombre en pijama que mordía la tabla de lavar rodeado de
humos y tabacos sagrados cerca de la ventana.




María del Rosario Solá González
Argentina – 1954









De:"El humo de los músicos"  
En: Poetas Argentinas (1940 – 1960)
Ed. Del Dock – 2006

Nació en Mendoza y reside en la Pcia. De Salta. Publicó: “Música de invierno” (1982); “El humo de los músicos” (2000); “Poema negro” (2002, ed. Digital El Heresiarca) y la novela “La luz de la siesta” (2000).


Obra: Serpiente con cabellera humana – Glicón

  Luis Alberto Spinetta

22 de diciembre de 2012














La soledad


Para saber como es la soledad,
habrás de ver que a tu lado no esta,
que nunca a ti te dejara pensar
en donde estaba el bien, en donde la maldad.
La soledad es un amigo que no esta,
es su palabra que ya nunca ha de llegar;
si es que sus sueños son luces en torno a ti,
tu te das cuenta que el ya nunca ha de morir.
Al observar como muere la flor
tu veras que también muere la paz,
y es que esa paz revivirá en su voz,
la flor te la dará para cantarla igual.
La soledad es un amigo que no esta,
es su palabra que no ha de llegar igual;
si es que sus sueños son luces en torno a ti
tu te das cuenta que el ya nunca ha de morir...
nunca ha de morir...
Para saber como es la soledad,
habrás de ver que un amigo no esta...




Luis Alberto Spinetta
Argentino (1950 – 2012)


Intérprete: Leonardo Favio
Argentino (1938 – 2012)

  Juan Manuel Roca

19 de diciembre de 2012

















Sueño con ángeles
Han llegado los ángeles en un buque de carga
María Baranda. 



Por el sueño navega un barco cargado de ángeles. Vienen en cajas de madera, en guacales de tablones salvados de un naufragio.
Los marineros los ven comiendo flores en su cepo como reos andróginos de una mudez de ostra.
Su destino es un misterio. No se sabe si serán vendidos a un zoológico, a un circo, a un aviario, a un taxidermista, a un tratante de alas.
Por tratarse de un extraño contrabando – aunque no hay leyes marítimas que prohíban el transporte de ángeles en barcos-, por tratarse de un tráfico de sueños, el capitán evita tocar los grandes puertos del mundo.
Es como si el barco estuviera condenado a no anclar nunca, a viajar sin destino con la carga emplumada y melancólica. Cada día huelen peor, a pústulas y almizcle, los maltrechos ángeles en sus podridos guacales. La nave se enfantasma en la niebla apagando sus luces y sus voces. Y la tripulación empieza a impacientarse, empieza a impacientarse...



Juan Manuel Roca
Colombia – 1946


Obra: El viaje de la luna – Ronald Companoca (Perú)
www.ronaldcompanoca.blogspot.com

  Raquel Fernández

16 de diciembre de 2012













Lucy

“Alguien te llama, respondes lentamente,
La chica con ojos de caleidoscopio”
John Lennon


La chica con ojos de caleidoscopio
fluye,
se vierte,
gotea.
Hay mariposas
que se rompen como espejos,
y vientos de músculos feroces
que la arrastran.
La chica se aferra a la mañana,
pero no alcanza:
no se puede tener tres años toda la vida.

Pero el cielo es el cielo
y la chica
tiene el sol en los ojos.

La magia se aventura
en la grafía inédita del cuerpo.
Hay nubes echadas a sus pies
y flores migratorias.
Jamás fatigada por el día,
la chica
es un ancho relámpago
hilvanando diamantes.

Hay un puente.
Un hilo de luz
sobre lo escaso de la memoria.

La chica sube al tren.
Mira hacia atrás
para decir adiós.
Y él canta.
Canta.
Canta.

Tengo tres años,
piensa ella.



Raquel Fernández
Argentina – 1967







De: “La antigua enfermedad del otoño”
Ed. La Iguana – 2011 (I Certamen de Poesía.)


Imagen extraída de bebesymas.com

  María Elena Walsh

13 de diciembre de 2012




Oración de la Justicia



Señora de ojos vendados
que estás en los tribunales
sin ver a los abogados,
baja de tus pedestales.
Quítate la venda y mira
cuánta mentira.

Actualiza la balanza
y arremete con la espada,
que sin tus buenos oficios
no somos nada.

Lávanos de sangre y tinta,
resucita al inocente
y haz que los muertos entierren
el expediente.

Espanta a las aves negras,
aniquila a los gusanos
y que a tus plantas los hombres
se den la mano.

Ilumina al juez dormido,
apacigua toda guerra
y hazte reina para siempre
de nuestra tierra.

Señora de ojos vendados,
con la espada y la balanza
a los justos humillados
no les robes la esperanza.
Dales la razón y llora
porque ya es hora.



María Elena Walsh
Argentina (1930 – 2011)



  Rodolfo Braceli

10 de diciembre de 2012













Preguntas, desde la cornisa



¿Cuánto hace que no damos un abrazo sin motivo alguno, de repente?
¿Cuánto hace que no nos hincamos, para beber el agua?
¿Cuánto hace que no caminamos descalzos, por la tierra?
¿Cuánto hace que no comemos nueces con pan, a esa hora en que la tardecita es rumiada y devorada por la noche?
¿Y cuánto, cuánto hace que no ponemos nuestro oído sobre el pecho indefenso de alguien que duerme en nuestra habitación?

En verdad, vivimos despilfarrándonos.

Respiramos impunemente. Para colmo homenajeamos a la muerte. Hacemos minutos de silencio cuando algún notorio se muere. Pero ¿por qué no hacemos eso cuando encontramos a alguien que está vivo y además, despierto?

Vayamos del dicho al hecho: ya que estamos, hagamos ahora, un momento de silencio por los vivos que están vivos; por los pocos vivos que quedan despiertos, desesperadamente despiertos.

…………………………………………………………………………………………….

Y enseguida vociferemos, y desnuquemos el silencio:
- ¡Aleluuuyaaa! ¡Huiiijaaa! ¡Alehuiiijaaaa!
¡A ladrar, a ladrar, a ladrar hasta que la sangre se nos subleve!




Rodolfo Braceli 
Argentino – 1940

De: “Cuerpos AbraSados”
Ed. De la Flor – 1984

Poeta, ensayista, novelista, dramaturgo, cineasta, periodista.
Nació en Luján de Cuyo, Mendoza, en 1940. Vive y trabaja en Buenos Aires desde 1970.
Varios de sus libros fueron traducidos al inglés, francés e italiano. Algunos son texto de estudio en escuelas de periodismo, talleres de teatro y en universidades argentinas y de los Estados Unidos.
Sus Reportajes Latinoamericanos aparecieron en diarios y revistas de 23 países y en 9 idiomas.
Poesía: “Pautas eneras” (Primera edición, prohibida y quemada, junio de 1962; segunda edición, diciembre de 1962); “El último padre” (1974, 1978 y 2004); “La conversación de los cuerpos” (1982) “Cuerpos abraSados” (1984); "Vincent, te espero desnuda al final del libro". Alción Editora, 2007. Segunda edición, Galerna, 2009. (La obra de Rodolfo Braceli se puede encontrar completa en la Biblioteca Nacional, Argentores, Biblioteca Teatral Hueney, Biblioteca Gral. San Martín, de Mendoza, TEA, entre otras.)

  Javier Aduriz

7 de diciembre de 2012



Ante la ley


Los extremos de mi barba ya se enredan
con las uñas que sangran por el dorso.
En cada mano puedo plantar un ombú
aunque la condición se compromete
desde que todo lo presente pica
igual que un piojo.

Por qué no sabré ver ahora
la luz en la pared de la caverna
y sólo este bastidor sucede
haciendo sobras
                           de sombra,
remedos de un remedo
ataviados
como una mercancía.

El vacío se borda y desteje
inhumano. Ahí detrás
alguien consume
                   con usura
una enormidad de nada.

Debo darme bríos:
                                no sé que hago aquí,
                                no sé qué espero.




Javier Aduriz
(1948-2011)
De "La forma humana" (1999)