Estación Quilmes

  Valeria Pariso

9 de noviembre de 2012












Estoy
sentada en tu silencio
tan cómodamente
como si fuera mío.

La palabra nos mira
con esa cara que siempre
pone el temblor ante el silencio.



. . . . . . . . . . . . . . . .


Antes
cuando te quería
todo se podía
comprar con monedas.


. . . . . . . . . . . . . . . .




No me olvides.

Mi madre llamaba así
a unas florcitas blancas
como ojitos de azucar.
Bueno, eso es aparte.
No me olvides.





Valeria Pariso
De "Cero sobre el nivel del mar" (2012) - Ediciones Aql

Nació en la Provincia de Buenos Aires en 1970. En 1993 egresa con el título de abogada de la Universidad de Buenos Aires. Publicó antología con varios autores, entre ellos "II Colección de Autores contemporáneos - II Certámen de poesías, cuentos y cartas de amor", "Poesía encontrada" (2007), "Vuelo Íntimo" (2008) y "Lunario" (2008). Sus cuentos y poemas son publicados en numerosas revistas literarias (tanto digitales como en papel) y en diversos blogs. En 2012 publica su libro de poesía "Cero sobre el nivel del mar", Ediciones AqL.

  La Franela

8 de noviembre de 2012




Hacer un puente


Si te veo, amor,
del otro lado,
no voy a dudar,
todo lo que veo,
más todo lo que siento.
Si te veo, amor,
del otro lado,
yo voy a cruzar,
todo lo que tengo
es todo lo que intento.
Un carnaval,
un río bravo,
una calle en contramano,
un hospital abandonado,
la oscuridad,
de corazón yo voy andando de tu mano.
Si te veo, amor,
del otro lado,
no voy a dudar,
todo lo que veo,
más todo lo que siento.
Si te veo, amor,
del otro lado,
yo voy a cruzar.
Todo lo que tengo
es todo lo que intento.
Un temporal,
un circo malo,
una playa sin verano
en espiral abandonado,
la claridad,
de corazón yo voy andando de tu mano.
Sin ganar,
vos no mentís,
no está tan mal,
nada mal.
Va a ser tan lindo hacer un puente,
de verdad,
todo para vos.
Va a ser hermoso hacer un puente,
sobre el mar,
solo para vos.


La Franela
Es una banda argentina de rock formada en 2008.

  Clarín. Un invento Argentino

5 de noviembre de 2012

Publicado el 24/11/2012 por  TVPublicaArgentina 



Primer capítulo doble, emitido por la TV Pública, de la serie documental "Clarín. Un invento argentino."



Segundo capítulo, emitido por la TV Pública, de la serie documental "Clarín. Un invento argentino."



Tercer capítulo, emitido por la TV Pública, de la serie documental "Clarín. Un invento argentino."



Cuarto capítulo, emitido por la TV Pública, de la serie documental "Clarín. Un invento argentino."



Quinto y sexto capítulo, emitido por la TV Pública, de la serie documental "Clarín. Un invento argentino."



Séptimo y octavo capítulo, emitido por la TV Pública, de la serie documental "Clarín. Un invento argentino."

  Mario Trejo











El aguantadero de la calle Providencia


Tengo apenas dos patrias:
la infancia y mis amigos.
Y es de noche.

Lo trajeron aquí
abrazándose el vientre
jugando al doble ciego.
Y es de noche.

Cayendo fueron los días
otoño dijo invierno.
Y es de noche.

Luego empezó a sospechar
sombras siluetas
ojos en otros ojos.
Y es de noche.

Abrió los ojos.
Todos le oyeron decir:
silencio no es olvido.
Y es de noche.

Cóndores fatigados
águilas en decadencia
volando entre delitos de perfil indeciso
bajo una nieve que cae eternamente
sobre una hoguera que arde eternamente.
Y es de noche.




Seconal 6.75


Mejor me paro ahora
y cuento mis suicidas
escopetazos en el paladar
saltos desde un décimo piso
comas barbitúricos
ahorcados al amanecer
cráneos que estallan sobre el mar y entre las rocas
caras queridas desehechas por las hélices
venas cortadas
simples balazos en la sien
tiros al aire
navajas locas

Bestiario de suicidas
Asesinos
Yo
el que estuvo entre ustedes
dónde sobrevive ahora?

Quiero encontrarlo.



El Cairo, 1971



Mario Trejo - (1926-2012)
De "Antología poética" - Fondo Nacional de las Artes

Nació en Buenos Aires.



  Pablo Queralt

2 de noviembre de 2012












12


encontrás palabras nuevas para tirarle todas las flechitas
y contarle al demiurgo de temperley y al jorobadito de la
estación que nunca estuviste ahí que por eso no olvidás
la luminosidad sin cosas del nacimiento de esos ojos

que recogen fotos en la memoria que llegan a tocar
como cuando jugabas al gallito ahí en la belleza del dolor
que se zambulle en corrientes de luz entregada palpable
nuestra, hermosa aria y alguien dice que la parte del barítono la
                                                                                       /haga

la soprano que canten todos los músicos no quiero oír las notas
solo su risa al correr sonando para siempre
en su vaso iluminado con precisión de atleta
para que el biógrafo pase por las calles
para verificar el daño del naufragio
de los cuerpos amados carcomidos por la sal

el vigilante de la noche hace su ronda
como un hombre que carece de destino
que no sabe del drama
y sueña el camino que lo leve al cielo de una vida verdadera






17


desde el fondo se escucha la música del ensayo
adictos al sexo mamá ursula papá elvis en el shock
de los planetas se salvan levitan en el desmayo del placer
nos querían tirar del avión nos querían tirar

del lenguaje como palabritas dando vueltas
a la cabeza de la calavera con sus pájaros
que matan para matar el dolor y ponen
palabras en la cabeza huéspedes de su negrura

la ilusión del yo se va diluyendo
y volvemos a este país de la
locura al teatro abierto por túneles
venas azules después hicimos un agujero

en el portón hay cosas que nunca
voy a olvidar salimos con luz en
los ojos resbalando por las veredas
escarcha y sangre pintando un cuarto

para el bebé yo sabía que esto sucedería
arnaldo estos muertos no mueren
igual vos hacé lo que tenés que hacer
después me robó la peluca y me dijo
                                                que seas feliz.




Pablo Queralt
De "Perfume animal"  -   )el asunto(    - Milena Caserola, 2011.

Nació en Buenos Aires, es poeta y médico.

  Angela Hernández

30 de octubre de 2012














Sólo hombres


Cada hombre es su porción de cielo e infierno. De tiempo suspendido
e iluminado barro. De situaciones donde el predominio de la muerte
aniquila la historia. Cada hombre es el eco oscuro de lo que el sueño
ha destruido. Instantes varios donde fue sepultando esperanzas.
Donde fue encadenando cobardía y venganza. Oscuras pasiones que
hacen insondable la vida. Cada hombre es la suma de sus ausentes.
De su desnudez imperturbable de llanto y silencio. De su no sostener
la rosa del pensamiento. Cada hombre es la oveja negra de sí mismo.
Accesorio moribundo donde queda corroída la morada de los dioses.
Cada hombre es flagelo sangre árbol caído enamorada sombra de lo
adverso. Cada hombre es el peligroso amante de la muerte.




Reflejo


Si por primera vez retuviera la claridad
Confortadora de mi conciencia

Si mis rodillas bucearan la intimidad del árbol

Y al correr se desprendieran
Piedras con criaturas vivientes

Si pudiera decir yo
Sorprendiendo ese universo
Que hasta el fin ignoramos…



Angela Hernández
Poeta, narradora y ensayista. Nació en Jarabacoa, República Dominicana, en 1954. Ha obtenido los Premios Nacional de Poesía

  Atahualpa Yupanqui

27 de octubre de 2012



El poeta


Tú crees que eres distinto,
porque te dicen poeta,
y tienes un mundo aparte,
más allá de las estrellas.

De tanto mirar la luna,
ya nada sabes mirar.
Eres como un pobre ciego,
que no sabe a dónde va.

Vete a mirar los mineros,
 los hombres en el trigal,
 y cántale a los que luchan,
por un pedazo de pan.

Poeta de ciertas rimas:
vete a vivir a la selva,
y aprenderás muchas cosas,
del hachero y sus miserias.

Poeta de ciertas rimas:
vete a vivir a la selva,
y aprenderás muchas cosas,
del hachero y sus miserias.

Vive junto con el pueblo;
no lo mires desde afuera,
que lo primero es el hombre,
y lo segundo, poeta.

De tanto mirar la luna,
ya nada sabes mirar.
Eres como un pobre ciego,
que no sabe a dónde va.

Vete a mirar los mineros,
 los hombres en el trigal,
 y cántale a los que luchan,
 por un pedazo de pan.



Atahualpa Yupanqui
Argentino (1908 – 1992)

Héctor Roberto Chavero fue su nombre, pero el mundo lo conoce como Atahualpa Yupanqui. Cantautor argentino. Durante años actuó sin descanso en numerosas ciudades de su patria, hasta que en la década de 1940 conoció el éxito como poeta renovador de la música folclórica argentina, y en 1948 se exilió a París desde donde inició una brillante carrera internacional.