Estación Quilmes

  Pablo Queralt

2 de noviembre de 2012












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encontrás palabras nuevas para tirarle todas las flechitas
y contarle al demiurgo de temperley y al jorobadito de la
estación que nunca estuviste ahí que por eso no olvidás
la luminosidad sin cosas del nacimiento de esos ojos

que recogen fotos en la memoria que llegan a tocar
como cuando jugabas al gallito ahí en la belleza del dolor
que se zambulle en corrientes de luz entregada palpable
nuestra, hermosa aria y alguien dice que la parte del barítono la
                                                                                       /haga

la soprano que canten todos los músicos no quiero oír las notas
solo su risa al correr sonando para siempre
en su vaso iluminado con precisión de atleta
para que el biógrafo pase por las calles
para verificar el daño del naufragio
de los cuerpos amados carcomidos por la sal

el vigilante de la noche hace su ronda
como un hombre que carece de destino
que no sabe del drama
y sueña el camino que lo leve al cielo de una vida verdadera






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desde el fondo se escucha la música del ensayo
adictos al sexo mamá ursula papá elvis en el shock
de los planetas se salvan levitan en el desmayo del placer
nos querían tirar del avión nos querían tirar

del lenguaje como palabritas dando vueltas
a la cabeza de la calavera con sus pájaros
que matan para matar el dolor y ponen
palabras en la cabeza huéspedes de su negrura

la ilusión del yo se va diluyendo
y volvemos a este país de la
locura al teatro abierto por túneles
venas azules después hicimos un agujero

en el portón hay cosas que nunca
voy a olvidar salimos con luz en
los ojos resbalando por las veredas
escarcha y sangre pintando un cuarto

para el bebé yo sabía que esto sucedería
arnaldo estos muertos no mueren
igual vos hacé lo que tenés que hacer
después me robó la peluca y me dijo
                                                que seas feliz.




Pablo Queralt
De "Perfume animal"  -   )el asunto(    - Milena Caserola, 2011.

Nació en Buenos Aires, es poeta y médico.

  Angela Hernández

30 de octubre de 2012














Sólo hombres


Cada hombre es su porción de cielo e infierno. De tiempo suspendido
e iluminado barro. De situaciones donde el predominio de la muerte
aniquila la historia. Cada hombre es el eco oscuro de lo que el sueño
ha destruido. Instantes varios donde fue sepultando esperanzas.
Donde fue encadenando cobardía y venganza. Oscuras pasiones que
hacen insondable la vida. Cada hombre es la suma de sus ausentes.
De su desnudez imperturbable de llanto y silencio. De su no sostener
la rosa del pensamiento. Cada hombre es la oveja negra de sí mismo.
Accesorio moribundo donde queda corroída la morada de los dioses.
Cada hombre es flagelo sangre árbol caído enamorada sombra de lo
adverso. Cada hombre es el peligroso amante de la muerte.




Reflejo


Si por primera vez retuviera la claridad
Confortadora de mi conciencia

Si mis rodillas bucearan la intimidad del árbol

Y al correr se desprendieran
Piedras con criaturas vivientes

Si pudiera decir yo
Sorprendiendo ese universo
Que hasta el fin ignoramos…



Angela Hernández
Poeta, narradora y ensayista. Nació en Jarabacoa, República Dominicana, en 1954. Ha obtenido los Premios Nacional de Poesía

  Atahualpa Yupanqui

27 de octubre de 2012



El poeta


Tú crees que eres distinto,
porque te dicen poeta,
y tienes un mundo aparte,
más allá de las estrellas.

De tanto mirar la luna,
ya nada sabes mirar.
Eres como un pobre ciego,
que no sabe a dónde va.

Vete a mirar los mineros,
 los hombres en el trigal,
 y cántale a los que luchan,
por un pedazo de pan.

Poeta de ciertas rimas:
vete a vivir a la selva,
y aprenderás muchas cosas,
del hachero y sus miserias.

Poeta de ciertas rimas:
vete a vivir a la selva,
y aprenderás muchas cosas,
del hachero y sus miserias.

Vive junto con el pueblo;
no lo mires desde afuera,
que lo primero es el hombre,
y lo segundo, poeta.

De tanto mirar la luna,
ya nada sabes mirar.
Eres como un pobre ciego,
que no sabe a dónde va.

Vete a mirar los mineros,
 los hombres en el trigal,
 y cántale a los que luchan,
 por un pedazo de pan.



Atahualpa Yupanqui
Argentino (1908 – 1992)

Héctor Roberto Chavero fue su nombre, pero el mundo lo conoce como Atahualpa Yupanqui. Cantautor argentino. Durante años actuó sin descanso en numerosas ciudades de su patria, hasta que en la década de 1940 conoció el éxito como poeta renovador de la música folclórica argentina, y en 1948 se exilió a París desde donde inició una brillante carrera internacional.

  Arbolito

24 de octubre de 2012



Huayno del desocupado


Chupa tu matecito, el hambre se va.
Solo por un ratito, el hambre se va.
Las manos rechazadas, la cabeza cansada
y Dios que no se ha vuelto a mirar atrás.
Con los zapatos rotos a caminar
el hambre en cada esquina y a caminar.
No hay pan para mis dientes en la ciudad caliente
solo esta angustia para masticar.

Padre, desde lo cielos bájate, he olvidado
las oraciones que me enseñó la abuela,
pobrecita, ella reposa ahora
no tiene que lavar, limpiar, no tiene
que preocuparse andando el día por al ropa,
no tiene que velar la noche, pena y pena,
rezar, pedirte cosas, rezongarte dulcemente.
Desde los cielos bájate si estas,
que me muero de hambre en esta esquina,
que no se de que sirve haber nacido,
me miro las manos rechazadas
y que no hay trabajo, no hay...
¿Qué le diré a mis hijos al regresar?
¿Qué le diré a mi madre que no da más?
El frío del invierno y el frío del gobierno
y la esperanza seca de esperar.
Chupa tu matecito, el hambre se va.
Solo por un ratito, el hambre se va.
Y así andamos millones, cansados, no cagones
y la paciencia se va a terminar.

Chupa tu matecito, el hambre se va.
Solo por un ratito, el hambre se va.
Y así andamos millones, cansados, no cagones
y la paciencia se va a terminar.

(Recitado)

Bajate un poco, contemplá
esto que soy, este zapato roto,
esta angustia, este estomago vacío
esta ciudad sin pan para mis dientes, la fiebre
cavándome la carne,
este dormir así,
bajo la lluvia, castigado por el frío, ¡y perseguido!
te digo que no entiendo, Padre, bajate,
tocame el alma, mirame
el corazón,
si yo no robé, no asesiné, fui niño
y en cambio me golpean y golpean,
bajate si estas, que busco
resignación en mí y no tengo y voy
a agarrarme la rabia y voy a afilarla
para pegar y voy
a gritar a sangre en cuello
porque no puedo más, tengo riñones
y soy un hombre,
¡bajate! ¡qué hicieron
de tu criatura Padre!



Arbolito
Sobre el Poema de Juan Gelman “Oración de un desocupado”
Del disco:  “Folclore”

Agustín Ronconi: voz, flauta traversa, quena, charango, violín, guitarra
Andrés Fariña: bajo y coros
Diego Fariza: batería y bombo legüero
Ezequiel Jusid: voz, guitarra acústica, guitarra eléctrica
Pedro Borgobello: clarinete, quena, coros

Arbolito es una banda dedicada a la fusión del rock con ritmos folklóricos argentinos, como la zamba y la chacarera y compuesta por egresados de la Escuela de Música Popular de Avellaneda. Su nombre es elegido en honor al indio ranquel que -según cuenta el historiador Osvaldo Bayer en su libro "Rebeldía y esperanza" degolla al Coronel Rauch en venganza por el genocidio cometido contra los indios de su tribu.
A fines del año 1998, editan su primer demo en casette, titulado “Folklore”
Su primer disco, "La Mala Reputación", de edición independiente, sale en junio de 2000. En 2002 lanzan su segunda placa, "La Arveja Esperanza”. Su tercer disco es "Mientras La Chata Nos Lleve". Fue grabado en vivo, y es un compilado de las mejores canciones de Arbolito. El título es un homenaje al vehículo que compraron en 1999 para realizar la primera gira de la banda. En 2007 sale "Cuando Salga El Sol", primer disco editado por un sello discográfico multinacional (Sony/BMG). En 2009 sale “Despertándonos” .
Desde mayo de este año suena su último trabajo “Acá estamos” el cual están presentado por todo el país.

  Javier Heraud

21 de octubre de 2012














Nadie te molesta, hermano 

 
    Nadie te molesta,
    hermano.
    Hoy duermes en tu cuna
    Y en tu leche,
    hoy duermes en tu sueño
    y en tu noche.
    ¿Qué espantos, qué
    miedos te cogerán
    en madrugada y
    te sacudirán en
    viernes o en sábados
    o en sábados convulsos?
    No. Aquí estoy yo,
    hermano,
    velando tu tranquilidad
    y tus noches,
    mirando tus manos
    enlazadas con
    la luna,
    mirando tu rostro
    hundido en tus
    sus otoñales.
    Invierno. Y aquí
    está  tu hermano,
    tu colcha, tu
    sábana, y
    tu almohada,
    y tu hermano
    para evitar que
    ángeles perversos
    paseen por tus
    ojos
    para coger tus
    sueños y arrullarlos
    fieramente.
    Hoy, durmiendo,
    cuidando tu muerte
    por momentos,
    evitaré que nuevos
    soles nazcan en tu
    frente, evitaré
    las tinieblas y las
    ruinas,
    las miserias y,
    los males,
    (que hoy se vislumbran
    en mis ojos)
    para hacer de ti,
    hermano,
    un nuevo hombre
    nacido aquí en
    la aurora.
     

Junio. 1960. 



Javier Heraud
Perú (1942 – 1963)






En 1958, ingresa en el primer puesto a la Facultad de Letras de la Universidad Católica del Perú.En 1960, es nombrado profesor de inglés en el Colegio Nacional “Nuestra Señora de Guadalupe”. Además obtiene, con César Calvo, el Primer Premio en el Concurso “El Poeta Joven el Perú”. En 1961, es nombrado profesor de Literatura en la Gran Unidad Escolar “Melitón Carbajal”. El 20 de JuIio viaja a Moscú, invitado al Fórum mundial de la Juventud.

En 1962, viaja becado a Cuba para seguir estudios de cinematografía.

En 1963, retorna al Perú como militante del Ejército de Liberación Nacional del Perú (en donde utilizó su seudónimo “Rodrigo Machado”) y muere baleado en medio del río de Madre de Dios. (Puerto Maldonado).

Obras: “EL Río” (1960); “EL VIAJE” (1961); “ESTACIÓN REUNIDA”; ‘Poemas de la Tierra”; “Viajes imaginarios”; “Poesías completas y homenaje” (1973).

  Aldo Oliva

18 de octubre de 2012















Fábula barrial: Primavera


Un hombre joven (EL PIANTAO
lo llamaban en el barrio),
matarife en un pulcro frigorífico del sur,
cayó en el hábito de soñar, en
los atardeceres de los perturbados equinoccios,
que tenía relaciones carnales con equívocas
flores que hubieran desertado de
consabidos bellos jardines (a quienes él consideraba impúdicos
antros de clausura).

Los pétalos acariciantes lo amaron,
entonces; era un roce fluido como la brisa
que aleatoriamente se desliza en esta zona.
La violencia de la penetración sexual
fue abolida; sólo la perduración de
una tibieza epidérmica lo elevaba
de su fervor encelado, de su
cruenta tarea, de su abusivo fumar.

Las constelaciones fueron ignoradas.
La Cruz del Sur fue mera resonancia
de palabras; el viraje ritual, en el
sortilegio que octubre emana
de esplendor floral y su lenta extinción
lo instalaron en el círculo de la magia
obsesiva de lo Único.

Cuando fue acusado por el Sindicato
de los Republicanos Anestesiados
y por la Asociación
Progresista de Argentina Machista
(APAM), fue condenado a ser
recluido entre las rejas de un poema:
ominoso ostracismo del que no se vuelve.

Pero, en prisión, forjó el sentido
de su muerte; la procreación
de la danza de las imágenes en
la emersión fulgente de la niñez,
en la explosión florida, y de sus contemporáneos,
los agitados, pálidos seres;
en la altiva petalización de los actos;
en la insurgencia del óvulo del limo,
levemente violenta, de la historia,
donde somos todos en lo Único.




Aldo Oliva
Argentino (1927 – 2000)

De: “Ese general Belgrano y otros poemas” (2000)
En: Otro río que pasa. Ed. Bajo la Luna – 2010

Nació en Rosario, el 27 de enero de 1927.
En 1986, y a los 59 años, publicó su primer libro, “César en Dyrrachium”.
“De fascinatione”, su segundo libro, aparece 11 años más tarde, en 1997.
En 1999 da a conocer “Ese general Belgrano y otros poemas”.
Muere el 22 de octubre del 2000, en Rosario, a los 73 años. Es reconocido entre las grandes figuras de la poesía de la generación del 50

Obra: s/t de Leonid Afremov (Bélgica)
Extraída de: angel-amoreternal.blogspot.com.ar

  Los Redonditos de Ricota

15 de octubre de 2012



Rock para los dientes


Este mundo, esta empresa, este mundo de hoy
que te esnifa la cabeza una y otra vez
en una línea y otra línea
y otra línea más.
Voy cumpliendo como puedo...
¡Yo trabajo acá!
Y te esnifo la cabeza cada día más
y me esnifan la cabeza
y nada ni nadie lo puede parar.
Vos creés ser el más fiero,
el más prontuariado aquí,
el animador del juego
(el condimentador)
Estás buscando un pequeño
infierno para vos,
donde soportar el fuego
de mi ataque de hoy.
Sos un tipo pan comido,
no es tu culpa, no,
zambullido en el caldero
(es la fatalidad)
Es endemoniadamente caro lo que sos
¡este clip me pone tieso!
¡yo me bajo acá!
Y te esnifo la cabeza
y nada ni nadie nos puede parar.




Los Redonditos de Ricota
Del disco En directo - 1992


Obra: s/t  - Tetsuda Ishida (Japón)