Estación Quilmes

  Elena Annibali

8 de agosto de 2012





















lo mismo digo agua que palabra

frente a la casa, antes que construyeran
los edificios ostentosos
las oficinas asépticas de la calle Belgrano
los negocios de chucherías
hubo un baldío
y en el centro
un malacate

íbamos con mauro lesjtch
algunas siestas, a jugar
que éramos caballos ciegos
y dábamos vueltas alrededor
del pozo seco

mauro es un hombre ahora
ha hecho dinero, hijos,
sólo persisten en él
los ojos oscuros
con pestañas de muñeca

yo sigo atada
al hábito de esas tardes
caminando el círculo del pozo
jugando al animal ciego

ahora
la sed es real



en el pavimento

en el pavimento queda
por la tarde
la sangre seca
de las perras en celo

algunos
las agarran del cuello y las hacen morir:
no soportan la libido gloriosa
que alborota los machos
los mechones de pelo en las puertas de alambre
el olor rijoso del orín
en los carteles de las tiendas

las perras son dóciles al entrar
en las bolsas de nylon
obedecen y se pliegan al tamaño
enarcan los huesos
se acomodan a la muerte
al silencio

conozco esa mansedumbre de haberla ejercido

basta tocar la marca roja en el cuello
para evocar soga y dueño
pero yo mordí la mano
y ahora tengo esta libertad
grande
en que me asfixio




Elena Annibali


Argentina - 1978

De: Tabaco mariposa
Ed. Caballo negro – 2009

Nació en Oncativo, Córdoba y estudió Licenciatura en Letras Modernas en la Universidad Nacional de Córdoba. Tiene publicados los libros de poesía Las madres remotas (Editorial Cartografías, 2007) y tabaco mariposa (Caballo Negro, 2009). Actualmente está en prensa su tercer libro de poesía La casa de la niebla. Integró varias antologías de poesía y narrativa, entre ellas: Cucrito-Antología de poetas argentinos (Editorial Ratona Cartonera, México, 2010); Quince-Antología de poetas mujeres de Córdoba (Editorial Tinta de negros ediciones; 2010); Dora Narra (co-edición Caballo Negro & Recovecos). La Editorial Universitaria de Villa María publicó su relato El tigre, en el marco del Plan Provincial de Lectura. Lleva adelante su blog Che, madamme.


Obra: El sabor de la lágrimas – René Magritte (Bélgica)
Foto extraída de griseldagarcia.blogspot.com


  Luis Alberto Spinetta

5 de agosto de 2012





El anillo del capitán Beto


Ahí va el Capitán Beto por el espacio,
con su nave de fibra hecha en Haedo.
Ayer colectivero,
hoy amo entre los amos del aire.

Ya lleva quince años en su periplo;
su equipo es tan precario como su destino.
Sin embargo un anillo extraño
ahuyenta sus peligros en el cosmos.

Ahí va el Capitán Beto por el espacio,
la foto de Carlitos sobre el comando
y un banderín de River Plate
y la triste estampita de un santo.

¿Dónde está el lugar al que todos llaman cielo?
Si nadie viene hasta aquí
a cebarme unos amargos como en mi viejo umbral
¿Por qué habré venido hasta aquí, si no puedo más de soledad?
Ya no puedo más de soledad.

Su anillo lo inmuniza contra el peligro,
pero no lo proteje de la tristeza.
Surcando la galaxia del Hombre,
ahí va el Capitán Beto, el errante.

¿Dónde habrá una ciudad en la que alguien silbe un tango?
¿Dónde están, dónde están
los camiones de basura, mi vieja y el café?
Si esto sigue así como así, ni una triste sombra quedará,
ni una triste sombra quedará.

Ahí va el Capitán Beto por el espacio,
regando los malvones de su cabina.
Sín brújula y sin radio,
jamás podrá volver a la Tierra.

Tardaron muchos años hasta encontrarlo.
El anillo de beto llevaba inscripto un signo del alma.




Luis Alberto Spinetta
Del álbun"El jardín de los presentes"


Poeta y músico argentino. Nació en 1950 y falleció en 2012.
Es considerado uno de los padres del rock argentino.


Obra: Vilma Villaverde - Ceramista

  Carlos Patiño

2 de agosto de 2012













Noticias del enjambre


Uno tenía caricias lujuriosas de sol
tenía un par de jaguares cazando en el jardín
tenía una buena risa colgada de los labios
y algún que otro alboroto en la entrepierna.

Uno tenía también árboles con magnolias grandiosas
y un deseo incandescente de cambiar nuestro mundo,
de llevarlo lo más cerca posible de algún nuevo milagro.

Pero vinieron ellos, un enjambre.
Deshicieron la piel y nos nublaron.
Mataron los jaguares, descolgaron las risas,
nos patearon los huevos
nos fusilaron con la cara en la tierra
y se llevaron todas las magnolias.

Hoy, desde la otra orilla, pisoteando basura y vidrios rotos,
oímos desde lejos la fiesta del enjambre.
Nos miramos
preguntamos por qué
y acabamos sentados entre la podredumbre
masticando envases de plástico infinito
mientras algunos veteranos
desubicados/ delirantes/ quedados en los tiempos
van hacia allá
con el agua mugre hasta la cintura
y un cuchillo filoso entre los dientes.


Carlos Patiño
Argentino – 1936


De “Buscados (pero no hay recompensa)”
Ed. El ojo de la ballena – 2005


  Wislawa Szymborska

30 de julio de 2012














El álbum


Nadie en mi familia murió de amor.
Romances sí hubo, no cosa seria.
¿Tísicos Romeos? ¿Julietas con difteria?
No. Alcanzaron la vejez en flor.
¡Ni uno murió de cartas sin respuesta,
con letra por las lágrimas borrosa!
Llegaban vecinos, trajes de fiesta,
con anteojos, levita y una rosa.
Nadie se asfixió dentro de un armario
por huir de maridos de sus amantes.
Faralaes, mantillas ni volantes
echaron a nadie de la foto por falsario.
¡Cuán lejos sus almas del infierno del Bosco!
Sus pistolas no defendían amores furtivos.
(Morían a balazos, más por otros motivos,
en el frente, en un catre bien tosco.)
Ni la bella, la del moño vistoso,
con ojeras como de bacanal,
partió a vela en pos de un joven fogoso
por el mar de su hemorragia cerebral.
Antes del daguerrotipo quizá hubo amor de veras,
pero no en las fotos de mi familia.
Los días tenían tempo de vigilia
y ellos morían de gripe o de paperas.





Wislawa Szymborska









Polonia (1923 – 2012)

De: “Paisaje con grano de arena”
Ed. Lumen – 2005

Poeta galardonada con el premio Nobel de Literatura en 1996. Su poesía ha sido traducida a más de veinte idiomas y es considerada como una de las máximas exponentes de la literatura europea del Siglo XX

  Sandra Cornejo

27 de julio de 2012



























Todo lo perdido reaparece



Descorre
lo que separa un mundo de otro
quita el velo
y todo lo perdido reaparece

la vida se muestra
para que el ojo la alcance

abre
lo que separa
un mundo de otro
(lo perdido)

retoma la sutura
cose
la tela que será de alguna forma mejorada.



Sandra Cornejo
Argentina – 1962

De: “Todo lo perdido reaparece”
Ed. Cuadrícula – 2012

Imagen extraída de: diagonales.infonews.com

Es licenciada en Periodismo y Comunicación Social por la UNLP. Dicta talleres de literatura en contextos de encierro. Publicó: “Borradores” (1989); “Ildikó” (1998); “Sin suelo” (2001); “Partes del mundo” (2005). Edita el sitio web: www.tuertorey.com.ar




  Junes Jordan

24 de julio de 2012





















Poema sobre mis derechos 



Incluso esta noche necesito caminar y despejar
mi cabeza en relación a este poema sobre por qué no puedo
salir sin cambiarme de ropa de zapatos
ni la posición de mi cuerpo o la identidad de mi género mi edad
mi status de mujer sola al atardecer/
sola en las calles/ sola no siendo el caso/
el caso es que no puedo hacer lo que quiero
con mi propio cuerpo porque soy del sexo
equivocado de la edad equivocada del color de piel equivocado y
supón que no es aquí en la ciudad sino allá en la playa/
o en la profundidad del bosque y quisiese ir
sola mi alma ahí a divagar sobre Dios/ o
los niños o a pensar sobre el mundo/ todo eso
revelado por las estrellas y el silencio:
no podía ir y no podía pensar y no podía
quedarme ahí
sola
como lo necesito
sólo porque no puedo hacer lo que quiero con mi propio
cuerpo y
quién mierda hizo las cosas así
de este modo
y en Francia dicen que si el tipo penetra
pero no eyacula entonces no me violó
y si después de acuchillarlo si después de los gritos si
después de rogarle al bastardo y si incluso después de darle
con un martillo sobre la cabeza si incluso después de eso él
y sus amigotes me fornican después de eso
entonces yo lo permití y no hubo
ninguna violación porque finalmente entiendes finalmente
me fornicaron porque yo estaba equivocada yo estaba
equivocada nuevamente por ser yo siendo yo donde estaba /equivocada
de ser quién soy
lo que es exactamente como Sudáfrica
penetrando en Namibia penetrando en
Angola y acaso eso significa quiero decir cómo sabes si
Pretoria eyacula cómo es que se reconocerá la evidencia la
prueba de la eyaculación del monster jackboot en Blackland
y si
después de Namibia y si después de Angola y si después de Zimbawe
y si después de que todos mis parientes y mujeres resistan incluso a
la auto-inmolación de las villas y si después de eso
igual perdemos qué van a decir los muchachotes reclamarán
mi aprobación:
Me Logras Seguir: Somos el pueblo equivocado de
la piel equivocada en el continente equivocado y sobre qué
diablos están todos siendo tan razonables
y de acuerdo al Times esta semana
allá por 1966 la C.I.A. decidió que tenían este problema
y el problema era un hombre llamado Nkrumah así es que
lo mataron y antes de eso fue Patrice Lumumba
y antes de eso fue mi padre en los terrenos
de mi escuela de Ivy League y mi padre con miedo
de caminar en dirección a la cafetería porque dijo que
era una equivocación de edad equivocada de piel equivocada de identidad
de género equivocada y estaba pagando mi escolaridad y
antes de eso
era mi padre diciendo que yo estaba equivocada diciendo que
debería haber sido niño porque él quería uno/ un
niño y que debiera haber tenido la piel más clara y
que debiera haber tenido el pelo más liso y que
no debería ser tan amante de los chicos que en cambio yo debería
haber sido uno/un chico y antes de eso
era mi madre implorando por una cirugía plástica para mí
mi nariz y para mis dientes frenillos y diciéndome
que suelte los libros en otras palabras
que pierdan
estoy muy interiorizada de los problemas de la C.I.A.
y los problemas de Sudáfrica y los problemas
de la Corporación Exxon y en general de los problemas
de la América blanca y los problemas de los profesores
y los predicadores y los del F.B.I. y los trabajadores
sociales y mi madre y padre personalmente/estoy muy
interiorizada de los problemas porque los problemas
resultan ser
yo
yo soy la historia de la violación
yo soy la historia del rechazo a quien soy
yo soy la historia de la terrorífica encarcelación de
mí misma
yo soy la historia de los asaltos y la agresión y de ilimitados
ejércitos en contra de todo lo que quiera hacer con mi cabeza
y mi cuerpo y mi alma y
sin importar si se trata de caminar en la noche
o si se trata del amor que siento o
si se trata de la santidad de mi vagina o
de la santidad de mis fronteras nacionales
o la santidad de mis líderes o la santidad
de todos y cada uno de mis deseos
que sé yo de mi personal e idiosincrásico
e indiscutiblemente solo y singular corazón
que he sido violada
porque estoy equivocada, soy del sexo equivocado la edad
equivocada la piel equivocada la nariz equivocada el pelo equivocado la
necesidad equivocada el sueño equivocado la geografía equivocada
el sastre equivocado yo
he sido el significado de la violación
he sido el problema que todos buscan
eliminar a través de la penetración
forzada con o sin la evidencia de mugre y/
pero no confundamos este poema
no es que consienta yo no me entrego así como así
a mi madre a mi padre a mis maestros al
F.B.I. a Sudáfrica a Bedford-Stuy
a Park Avenue a American Airlines a los ociosos
de pene erecto en las esquinas a los rastreros
en autos
no estoy equivocada: Equivocada no es mi nombre
Mi nombre es mío mío mío
y no puedo decirte quién crestas hizo las cosas así
pero sí puedo decirte que de ahora en adelante mi resistencia
mi auto-determinación simple y cotidiana y nocturna
puede muy bien costarte la vida.



Junes Jordan
EEUU  (1936 – 2002)

Trad. Verónica Zondek  


Extraído de: www.humanidades.uach.cl/documentos_linguisticos/document.php?id=1295
Verónica Zondek. 2006 . «June Jordan». Documentos Lingüísticos y Literarios

  Carilda Olivier Labra

21 de julio de 2012






















Discurso de Eva


Hoy te saludo brutalmente:
con un golpe de tos
o una patada.
¿Dónde te metes,
a dónde huyes con tu caja loca
de corazones,
con el reguero de pólvora que tienes?
¿Dónde vives:
en la fosa en que caen todos los sueños
o en esa telaraña donde cuelgan
los huérfanos de padre?
     
Te extraño,
¿sabes?
como a mí misma
o a los milagros que no pasan.
Te extraño,
¿sabes?
Quisiera persuadirte no sé de qué alegría,
de qué cosa imprudente.
     
¿Cuándo vas a venir?
Tengo una prisa por jugar a nada,
por decirte: «mi vida»
y que los truenos nos humillen
y las naranjas palidezcan en tu mano.
Tengo unas ganas locas de mirarte al fondo
y hallar velos
y humo,
que, al fin, parece en llama.
     
De verdad que te quiero,
pero inocentemente,
como la bruja clara donde pienso.
De verdad que no te quiero,
pero inocentemente,
como el ángel embaucado que soy.
Te quiero,      
no te quiero.
Sortearemos estas palabras
y una que triunfe será la mentirosa.      
Amor...
( ¿Qué digo? estoy equivocada,
aquí quise decir que ya te odio. )
¿Por qué no vienes?
¿Cómo es posible
que me dejes pasar sin compromiso con el fuego?
¿Cómo es posible que seas austral
y paranoico
y renuncies a mí?
     
Estarás leyendo los periódicos
o cruzando
por la muerte
y la vida.
Estarás con tus problemas de acústica y de ingle,
inerte,
desgraciado,
entreteniéndote en una aspiración del luto.
Y yo que te deshielo,
que te insulto,
que te traigo un jacinto desplomado;
yo que te apruebo la melancolía;
yo que te convoco
a las sales del cielo,
yo que te zurzo:
¿qué?
¿Cuándo vas a matarme a salivazos,
héroe?
¿Cuándo vas a molerme otra vez bajo la lluvia?
¿Cuándo?
¿Cuándo vas a llamarme pajarito
y puta?
¿Cuándo vas a maldecirme?
¿Cuándo?
Mira que pasa el tiempo,
el tiempo,      
el tiempo, I
y ya no se me aparecen ni los duendes,
y ya no entiendo los paraguas,
y cada vez soy más sincera,
augusta...
     
Si te demoras,
si se te hace un nudo y no me encuentras,
vas a quedarte ciego;
si no vuelves ahora: infame, imbécil, torpe, idiota,
voy a llamarme nunca.
     
Ayer soñé que mientras nos besábamos
había sonado un tiro
y que ninguno de los dos soltamos la esperanza.
Este es un amor
de nadie;
lo encontramos perdido,
náufrago,
en la calle.
Entre tú y yo lo recogimos para ampararlo.
Por eso, cuando nos mordemos,
de noche,
tengo como un miedo de madre a quien dejaste sola.
Pero no importa,
bésame,
otra vez y otra vez
para encontrarme.
Ajústate a mi cintura,
vuelve;
sé mi animal,
muéveme.
Destilaré la vida que me sobra,
los niños condenados.
Dormiremos como homicidas que se salvan
atados por una flor incomparable.
Ya la mañana siguiente cuando cante el gallo
seremos la naturaleza
y me pareceré a tus hijos en la cama.
     
Vuelve, vuelve.
Atraviésame a rayos.
Hazme otra vez una llave turca.
Pondremos el tocadiscos para sIempre.
Ven con tu nuca de infiel,
con tu pedrada.
Júrame que no estoy muerta.
Te prometo, amor mío, la manzana.



Carilda Olivier Labra
Cuba – 1924


Imagen extraída de: delahabanalcielo.blogspot.com