Estación Quilmes

  Claudia Masin

3 de julio de 2012














geología

Toda nuestra infancia debe ser imaginada de nuevo.
Gastón Bachelard.


De pequeña
probablemente pensara que la geología
era la ciencia que enseñaba a vivir en la tierra.
Geo, tierra, Logía, ciencia. Era razonable,
y desde entonces Yo voy a ser geóloga
cuando sea grande, informaba,
como quien dice voy a averiguar sola
lo que nadie me sabe contar,
voy a clasificar todos los géneros
de dolor que conozco como si fueran piedras.
-Tal vez en los manuales -me decía-
entre fallas y estalactitas aparezca en una foto
yo con mi disfraz de explorador
y en una nota al pie, esta descripción:
nena de piedra hallada en una cueva
muy al norte, casi escondida,
el cuerpo cubierto de palabras talladas,
por el tiempo transcurrido, incomprensibles.  




Claudia Masin
Argentina - 1972


Nació en Resistencia, Chaco. Es psicoanalista y escritora. Vive desde 1990 en Buenos Aires. Coordina talleres de escritura.
Fundó e integra, junto a otras 5 poetas, la editorial "Abeja Reina".
Publicó los libros de poesía: "Bizarría"  (Nusud, Bs. As., 1997); "Geología" (Nusud, Bs.As., 2000);  "la vista" (Premio Casa de América, España, 2001) (Visor, Madrid, 2001);  "El secreto” (antología 1997-2007)" (Ed. de la Paz, Resistencia, 2007); "Abrigo" (Bajo la luna, 2007, Mención 2004 Fondo Nacional de las Artes).

Imagen extraída de latrampera.blogspot.com

  Daniel Moyano

29 de junio de 2012

















Ser Vidalero…


Es una manera de mirar las cosas,
una forma de vivir.
Los ojos de los vidaleros tienen
un asombro manso,
miran gozando para adentro
el reflejo del paso de vicuñas, guanacos y corzuelas..
Además de cantar, cultivan nueces,
uvas y aceitunas, todo en pequeña cantidad,
porque casi no llueve en el país de la vidala.
Los vidaleros tienen la mirada mansa
no se sabe si por la pobreza
o por la memoria de exterminios y saqueos…
usan todavía palabras de una lengua
que se muere de a poco en sus últimos sonidos.
Llaman “ulpisha” a las palomas,
“tumiñico” al colibrí, “sury” al avestruz,
que nadie se preocupe por su significado,
son sobrevivencias, sonidos, petroglifos…
Para un vidalero lo más difícil
es llegar vivo a los cinco años,
periodo que mas bien pertenece a los insectos,
la sequía, la falta de leche.
Pasado todo eso,
los ojos se le amansan definitivamente
y ya está en condiciones
de cantar su primera vidala.



Daniel Moyano
Argentino (1930 – 1992)


De: “de Navíos y Borrascas”

Nació en Buenos Aires pero pasó su infancia en  Córdoba y luego se radicó en la provincia de La Rioja donde ejerció como profesor de música e integró el Cuarteto de Cuerdas de la Dirección de Cultura de esa provincia. Allí formó su familia y escribió gran parte de su obra literaria. Durante la última dictadura militar argentina fue encarcelado en La Rioja en 1976. Una vez liberado, se exilió en España, donde vivió hasta su muerte.
Obra publicada: "Artistas de variedades". Cuentos. (1960); "El rescate". Cuentos. (1963); "La lombriz". Cuentos. (1964); "Una luz muy lejana". Novela. Sudamericana (1966); "El fuego interrumpido". Sudamericana. Cuentos (1967); "El monstruo y otros cuentos". Cuentos. CEAL (1967); "El oscuro". Novela. Sudamericana (1968); "Mi música es para esta gente". Relatos. Monte Ávila Editores (1970); "El estuche del cocodrilo". Cuentos. Ediciones del Sol (1974); "El trino del diablo". Novela. Sudamericana (1974); "El vuelo del tigre". Novela. Legasa (1981); "La espera y otros cuentos". Cuentos. CEAL (1982); "Libro de navíos y borrascas". Novela. Legasa (1983); "Tres golpes de timbal". Novela. Alfaguara (1989); "Un silencio de corchea". Relatos. Ed. KRK (1999); "Dónde estás con tus ojos celestes". Novela. Gárgola (2005).

  Mario Trejo

26 de junio de 2012






















Esta agitada vida


Esta agitada vida
me gruñe como un perro.

Esta agitada vida
me ladra como un perro.

Esta agitada vida
me muerde como un perro.

Esta agitada vida
me lame como un perro.





Manzanero


En la indescifrable noche mexicana
Dibujaste un haiku

Esta noche oí llover
Vi gente correr
Y no estabas tú

Canta mundo el enigma de la poesía




Mario Trejo
Argentino (1926 – 2012)

En: Los pájaros perdidos
Poemas de amor
Ed. Continente – 2010

Mario Trejo era, es, ese poeta mayor, y no por su edad sino por su obra solitaria, que a través de décadas fue convirtiéndose en un manifiesto al cual acuden todos aquéllos que desconfían de la poesía como carrera en el circuito de capillas del verso.
Guillermo Saccomano – Contratapa de “Los  pájaros perdidos”

  Ray Bradbury

23 de junio de 2012
























Cuando yo muera morirá el mundo


Pobre mundo que desconoce su destino el día que yo muera.
Doscientos millones se irán a la hora que yo me vaya,
me llevo este continente conmigo a la tumba.
Son muy valientes e inocentes, y no saben
que si yo me hundo ellos se hundirán detrás.
Por eso a la hora de la muerte aplauden los Buenos Tiempos
mientras yo, egoísta loco, doy la bienvenida a su triste Año Nuevo.
Las tierras más allá de mi tierra son inmensas y brillantes,
pero yo con una mano segura les apago la luz.
Acabo con Alaska, niego la Francia del rey Sol, degüello Gran Bretaña,
Quito de la mente la Madre Rusia con un parpadeo cruel,
Empujo a China por el borde de una cantera de mármol,
Derribo la lejana Australia y le pongo encima la lápida,
Pateo a Japón mientras avanzo. ¿Grecia? La barro en un instante.
Como a Eire, la hago volar y estrellarse.
Revolcándome en el sudoroso sueño, quito la esperanza a España,
Mato a tiros a los niños de Goya, atormento a los hijos de Suecia,
Con cañones de crepúsculo destrozo flores y granjas y pueblos.
Cuando mi corazón se detenga, el gran Ra se ahogará dormido,
Y enterraré todas las estrellas en las Profundidades Cósmicas.
Así que escucha, mundo, aterrorízate, estás avisado.
Cuando me enferme, ese día tu sangre está muerta.
Si te portas bien, cumpliré mi palabra y te dejaré vivir.
Pero si te portas mal retiraré lo que ahora concedo.
Ese será el fin de todas las cosas. Has enrollado tus banderas…
¿Qué pasa si me disparan y caigo? Se acaba tu mundo.



Ray Bradbury
EEUU (1920 – 2012)

De: Antología Poética.Selección y traducción: Marcial Souto.
Ed. Desde la gente  - 2000


Imagen extraída del blog artesincopado.blogspot.com.ar

  Giuseppe Ungaretti

20 de junio de 2012




















No griten más


Dejen de matar a los muertos,
No griten más, no griten
Si aún los quieren oír
Si esperan no morir.

Son un susurro silencioso,
No hacen más rumor
Que el crecer de la hierba,
Feliz donde no pasa el hombre.





Giuseppe Ungaretti
Egipto / Italia  (1888 – 1970)

De: El Dolor
Ed.- Alción – 2009
Trad. Esteban Anadón y Pablo Anadón.

Imagen extraída de: corraldelocos.blogspot.com
s/d de autor.

  Waldo Leyva

17 de junio de 2012



























Definitivamente jueves


Quiero que el veintiuno de agosto
del año dos mil diez,
a las seis de la tarde como es hoy,
pases desnuda atravesando el cuarto
y preguntes por mí.
Si estoy, pregunta, y si no existo,
o si me he extraviado en algún lugar de la casa,
de la ciudad, del mundo,
pregunta igual, alguien responderá.
El primero de enero del año dos mil uno será lunes
pero el veintiuno de agosto de la fecha indicada
tiene que ser definitivamente jueves
y el calor, como hoy, agotará las ganas de vivir.
Las calles serán las mismas para entonces,
los flamboyanes de efe y trece seguirán floreciendo,
muchos amigos no estarán
y el tiempo habrá pasado por la historia de la casa,
de la ciudad, de mi país, del mundo.
Quiero que el veintiuno de agosto, al despertar,
prepares la piel
el corazón
las ganas de vivir.




Waldo Leyva
Cuba – 1943








De: Poesía Latinoamericana hoy
20 países – 50 poetas.
Ed. Arandurá – 2011

Posee más de 15 libros de poesía publicados y tres Cd´s con sus poemas. Tiene numerosas distinciones y cargos públicos en su país. Su obra fue traducida a varios idiomas. Actualmente es Consejero Cultural de la Embajada de Cuba en México.


Obra: Espaldas floridas – Ernesto Bertani (Argentino)

  Humberto Costantini

14 de junio de 2012





















Che 


A lo mejor está debajo de la alfombra.
A lo mejor nos mira de adentro del ropero.
A lo mejor ese color habano es una seña.
A lo mejor ese pez colorado es guerrillero.
Yo juro haberlo visto de gato en azoteas.
Y yo corriendo por los hilos del teléfono.
Señor, ¿ha revisado bien adentro de su cama?
Oh John, ¿qué es esa barba que asoma en tu chaleco?
Debiéramos filtrar todas las aguas de los ríos.
Lavar todas las caras de los negros.
Picar la cordillera de los Andes.
Poner a South América en un termo.
Dicen que en Venezuela montaba una guitarra.
Que en Buenos Aires entraba en bandoneones y discépolos.
Que en Uruguay punteaba una milonga con el Diablo.
Y en el Brasil vestido de caboclo bajaba a los terreiros.
Pero si ayer nomás saltó en Santo Domingo.
Si en Colombia era cumbia de los filibusteros.
Si lo vi esta mañana con su risa terrible soltándole los duendes al espejo.
A mí casi me mata la otra noche, se me subió con un millón de sátiros al sueño.
Ese lío en Bolivia es cosa suya.
Y esos ladridos en la noche no son perros.
Y esa sombra que pasa, ¿por qué pasa?
Y no me gustan nada esos berridos junto al pecho.
A lo mejor está en la pampa y es graznido.
A lo mejor está en la calle y es el viento.
A los mejor es una fiebre que no cura.
A lo mejor es rebelión y está viniendo.




Humberto “Cacho” Costantini
Nace en Buenos Aires, el 8 de abril de 1924 y fallece el 7 de junio de 1987.
Completa sus estudios universitarios y se recibe de médico veterinario. Ejerce su profesión en los campos cercanos a la ciudad de Lobería (provincia de Buenos Aires), luego en 1955 regresa a Bs. As, donde ejerce variados trabajos.
Parte al exilio en México en 1976 luego que la dictadura desapareciera a sus amigos Roberto Santoro y Haroldo Conti y tantos más.
En 1983 regresa a Buenos Aires después de 7 años, 7 meses y 7 días de exilio.
Su obra ha sido publicada en varios países e idiomas, entre otros en alemán, checo, inglés, finlandés, hebreo, polaco, sueco y ruso.