Estación Quilmes

  Javier Villafañe

8 de junio de 2012















Salmo


Un día
voy a estar tan adentro de tus ojos
que no voy a verte.
Hay que llegar más hondo
y no tocar el frío;
pasar el aire
abajo
sin que el pozo se cierre.
Golpeando las paredes
afinando el hombro
va el amante
sorbido por la hondura.
Sabe
que el amor es una copa de agua
y la pasión un charco donde todos te escupen
Y baja.
Hay rostros, días
que lo llaman;
manos que le tienden brazos,
puentes.
Y el amante
recuerda
a un leño en el fuego
que iba como un barco
y dice:
- Su olor,
esa piel que respiro.
Y desciende,
y el pie no llega al fondo.
¿Quién toma ese racimo,
esas uvas,
esa raíz de luz
que es música
y nos habla?
¿Quién regresa
y mira
poniéndose los labios
en las manos?




Javier Villafañe
Argentino (1909 – 1996)









De: “El amor en la poesía argentina”
Compilador: Eduardo Romano
Ed. del Club – 2003

Obra: El cuadro feliz – Ernesto Rancaño (Cuba)

  Dana Gelinas

5 de junio de 2012













Terminator



Arnold Schwarzenegger, antes austriaco,
se inflamó el corazón con esteroides
y pesas de gimnasio
emulando a los héroes modernos.

Y yo, lo confieso,
llegué a atiborrarme de burbujas de Coca – Cola
y palomitas de maíz,
mientras el gran Arnold, una estructura de titanio en vez de huesos,
terminaba con estrellas y extras de Hollywood.

Además, lo confieso, me parece un buen comediante
en películas para niños de kindergarten.

Sin embargo, lo que más admiro de él,
lo que me hace reír,
- y en verdad reí hasta las lágrimas -,
fue ver la escena en que le confiesa un gran amor a su esposa Kennedy
durante un homenaje público al actor:

Te amo, María, porque tienes la belleza de leyenda de los Kennedy.
Te amo porque cuidas a los niños mientras filmo.
Te amo, y beso tu mejilla para despedirme,
siempre que voy a las juntas del Partido Enemigo de los Kennedy.

Declaro que te amo, y que tengo una fortuna propia
gracias a los monstruos del espacio cibernético
y a mi risa musculosa.

Te amo María,
mientras levanto el puño de Bush,
el presidente más poderoso de la Tierra,
enemigo tuyo, y también de tus hijos.




Dana Gelinas
México – 1962












De: “Los trajes nuevos del emperador”
En: Poesía Latinoamericana hoy
20 países – 50 poetas.
Ed. Arandurá – 2011

  Martín Rodríguez

2 de junio de 2012


















Bala perdida con la puntería de un tiro en la sien…


Esto es navidad: la felicidad de los chicos,
sus almas de luciérnaga, de bicho de luz,
mocositos en el agua
de la zanja chorrean su ampolla
con una cañita prendida, y se carbonizan en el agua
un segundo, el segundo antes de las 12 asoman la calavera fosforescente,
los huesos, en la zanja…
Nachito asoma su cuello
para pasar al otro lado
de la sombra, de la verja,
de la alegría...Celeste se pone roja
de bendición y agonía
frente al vaso medio lleno
de sidra que se derrama
para bautizar
sus enaguas…Facundo:
asoman sus talones de uva pisada
del vino terrible que invocan los mayores
Ceferino es el espíritu que los corrompe.

Facundo y Celeste llegan hasta el pie de un árbol de moras,
aprovenchándose del ruido familiar,
de la cena navideña, del humo,
con el pulso de la mora y el amor enredado, coagulándose
se hace añicos de cristal, y como si los rodeara
la nieve ahí quedan:
Celeste y Facundo como si aún hubiese prohibiciones
se seducen en la penumbra. Más que una ley hay
pudor en el cuerpo expuesto
a la luz, que como toda luz – dirán en la cena –
es de interrogatorio.
Y ahí quedan sus raíces de hermanos en unidad enferma,
él se hacía Cura, ella Monja, vestidos así,
acentuando una prohibición donde no hay más:
el incesto flota en el agua de los callos que beben en silencio todos.




Martín Rodríguez
Argentino – 1978











De: “Para el lado de las cosas sagradas”
Ed. El niño Stanton – 2009


Obra: La civilización occidental y cristiana – León Ferrari (Argentina)

  Perotá Chingó

30 de mayo de 2012







Ríe chinito


Ríe Chinito  Ríe chinito,
se ríe y yo lloro porque el chino ríe sin mi.
Ríe en la noche,
y achina los ojos morochos mas lindos que vi.
Sopla las cañas,
sube la montaña, mañana quizás bajará.
Se hace de día,
el sol lo encandila, los vientos descansa y el chino se amansa.

Ríe chinito,
se ríe y yo lloro porque el chino ríe sin mi.
Ríe en la noche,
y achina los ojos morochos mas lindos que vi.
Sopla las cañas,
sube la montaña, mañana quizás bajará.
Mira la luna,
mi niña y se acuna, que es larga la noche y claro el camino.

Mi despedacito de río hasta donde bajaras
Mi despedacito de río, hasta donde bajaras

Ríe chinito,
se ríe y yo lloro porque el chino ríe sin mi.
Ríe en la noche,
y achina los ojos morochos mas lindos que vi.
Sopla las cañas,
sube la montaña, mañana quizás bajará.
Mira la luna,
mi niña y se acuna, que es larga la noche y claro el camino.

Mi despedacito de río hasta donde bajaras
Mi despedacito de río hasta donde bajaras.




Perotá Chingó

Julia Ortiz y Dolores Aguirre

  Ayelén Rocío Araujo

27 de mayo de 2012














El circo nocturno



Las copas de los árboles
golpean a tu puerta.
Las lechuzas se esconden de las ratas
y te miran altaneras.
Ataré tus cabellos
con ramas de eucalipto.
Estás descalzo.
Besaré tus pies
            tus piernas.
Y seguiré subiendo.
Tu acento extranjero sisea.
La noche gruñe.
Tus ojos
se desorbitan como aceitunas.
Las lechuzas quieren ser aves de rapiña
y practican con tus costillas.
La embajada del país de las maravillas
está cerrada.
El circo nocturno
extiende su carpa.
Si nos esfumamos entre la multitud
si hacemos bien los trucos
si caminamos en la cuerda floja
sobre los dientes afilados de los caníbales
al amanecer
                  no seremos carroña.




Llevo la magia

Levo la magia
en una máscara contra el espanto
y en un librito
como una bomba militar.
Mastico papeles brillantes
con letras mundanas inscriptas.
Inscriptas como en una lápida
imborrables recordadas.
Mastico palabras mundanas.
Las saboreo y deleitan mi garganta.
Todos los ríos acuden
a acallar mi sed de barbaridades medievales.
Bailan por mi cuerpo
las atrocidades heroicas del mundo.
(Podría vomitar arrepentimiento ahora mismo.)
Dicen que he muerto.
Yo no recuerdo haber nacido.
Con mano como de otra dimensión
me figuro que estoy acá
y sobre todo, que existo
y existo en esta vida
donde saber lo que hacemos es importante
y ser conscientes, un delirio.
Llevo la magia
de la ambigüedad.





Ayelén Rocío Araujo

Quilmes (1995)

 Inéditos - 1º premio "Concurso Literario Carlos Patiño" 2011 (categoría Juvenil) 
 organizado por la Sociedad Argentina de Escritores - S.A.D.E. - Bernal-Quilmes 


Realizó talleres literarios en la "Biblioteca Mariano Moreno de Bernal"
y con la poeta Liliana Souza (2009)


Obra: Minnie uy Mickey Mouse Just Married - Max Papeshi

  Nora Isabel Delgado

24 de mayo de 2012












Un día en el mundo


                                                       “Abro las mañanas de par en par”
                                                            María Teresa Carmona de Alsina


Abro las mañanas de par en par.
La simetría de los días me encandila
y no puedo bajar las escaleras sin tropiezo.
La risa disimula el desacierto y la caída
y otra vez el miedo se aferra a las llaves
y cierra.
Me acostumbro cada día más
a los paisajes enrejados.
A veces la tarde se demora en el patio interno,
y no sé si va llevándome, o si las nubes pasan.
Preparo la ducha y una puerta más me separa del resto de la casa y del mundo.
Rebautizada,
salgo y derramo perdones por las calles.
Más veloces que los autos
se alejan las horas.
Tengo hambre.
Las hojas  cayeron definitivamente.
La bolsa cargada de comestibles se apura,
la música estridente en la ventana
no le cede el paso y yo
creo haber estado en todos los lugares.
Vuelvo
buscando un plato caliente y una cama tibia.
Más tarde,  escribiré sobre las sábanas.






Nora Isabel Degado


 Inédito  - 2º premio "Concurso Literario Carlos Patiño" 2011 (categoría Adulto) 
 organizado por la Sociedad Argentina de Escritores - S.A.D.E. - Bernal-Quilmes 

Nació en la ciudad de Córdoba, reside en Quilmas. Es profesora de Inglés y Perito Traductora. Tradujo al inglés "La Trampa", ocho piezas para títeres, de Gabriel Castilla, en colaboración con Jorge Paolantonio. Participa en el taller de creatividad literaria coordinado por Mónica Cussotti. Obtuvo 1er. premio en el Concurso Literario de Primavera de la Asociación Cultural Mariano Moreno (Bernal) 2010;  2do.  premio en el Sexto Certamen Nacional e Internacional de Poesía “ALMAFUERTE” – 2010 de Berazategui; 2do. premio en el III Certamen Nacional 2011 organizado por Artistas y Pensadores Independientes (API) de Córdoba.

  Raquel Fernández

21 de mayo de 2012












ITINERARIO DEL HAMBRE

                                                                                                A Lewis Carroll


Una niña sonámbula
le camina los ojos
y él se marchita educadamente,
tan inglés, tan atildado,
tan estúpidamente virgen.


Una niña  dormida
sucede en su regazo
y él resbala por una flor caliente.
Contiene la respiración
para no despertarla.
Ella es blanca como un caracol de vidrio.
Él no se atreve
a anclar el rostro en la carne dulcísima,
a recostar la sed en esa boquita fruncida
como un clavel intenso.


El viejo solterón
dialoga con el fuego
y repeina los rizos melancólicos
que anochecen sobre sus orejas.
Al vacío, el amor.
Al vacío, las semillas del cuerpo.


Una niña insolente
se sienta en sus rodillas.
Es la hermanastra del pecado.
Levanta una copa de baba
y sonríe
con sus senos inexistentes.
La niña crece y se va.
Él no se atreve.



 Inédito - 1º premio "Concurso Literario Carlos Patiño" 2011 (categoría Adulto) 
 organizado por la Sociedad Argentina de Escritores - S.A.D.E. - Bernal-Quilmes 




JUEVES DE CENIZA

                                                                                          A Patricia


La muerta,
la muertita,
tenía una brújula de sal entre los labios.
El norte de la tierra severa.
La promesa de arcilla fría.

La muerta,
la muertita,
tan verde
como la clorofila sin objeto
de un trébol amputado,
tan sola
en la trinchera de los dientes.

Le lavaron los pies en silencio
(para que no la rasparan las palabras).
Le midieron el sudor y el asco
(le olfatearon la ausencia).
La cubrieron de flores,
de polvo,
de insectos ambiciosos
(no más sangre para ella, pobrecita,
no más corazón bombeando peces rojos
no más promesas rojas a la altura del pubis).

La muerta,
la muertita,
se durmió en sus laureles.

Muchos años después,
un Jueves de Ceniza,
yo me acordé de ella.
Me acordé de lo linda que era
cuando se reía.





Raquel Fernández
Nació en Villa Domínico, en noviembre de 1967.
En el año 1986 a los 17 años recibió su primer premio en Poesía , certamen organizado por el Taller Cultural Paco Urondo.
Obtuvo el 1º Premio en el “IV Certamen de Poesía Mujeres Silenciadas Argentina Rubiera” (organizado por el Colectivo Les Filanderes y la Asociación de Mujeres El Fresno, de Sama de Langreo, Asturias)  y 1º Premio en el “III Concurso Internacional Revista Hybrido” Modalidad Poesía, organizado en Nueva York.

Autora de cinco poemarios: “Ojos que miran el cielo”, “Revelaciones”, “Todos los hombres que me amaron”, “Hermano” y “La antigua enfermedad del otoño”, cuatro de ellos publicados gracias a la obtención de primeros premios en distintas editoriales a lo largo del país.
Es Profesora de Nivel Inicial.