Estación Quilmes

  Luisa Futoransky

25 de abril de 2012






















La sin tiempo 



deshice casas
perdí bibliotecas
me fui con lo puesto
en una valija
dos valijas
tres
indivisible
la trinidad
es

lágrimas
patitas
para qué te quiero

las actrices pobres y viejas
terminan sus días emparedadas
tomando mate
en un asilo temible
la Casa del teatro

¿Acaso no matan a los caballos?




La mano fértil 


las plantas como las palabras crecen en forma inesperada
por tanto hay que modelarlas de acuerdo a su naturaleza
sin desdeñar el azar

yuxtaponer sin empastar, dice
mostrando las palmas llagadas de otros brotes, otras podas

tras los rigores del invierno, la gracia

la rosa de Jericó es una rosa que se hace la muerta
y cuando la asperjan
revive
con olvido
pero más que nada
con paciencia



Luisa Futoransky
Nació en Buneos Aires en 1939. Abogada, aunque nunca ejerció, está radicada en Francia desde la década del 70. 

  Leopoldo “Teuco” Castilla

24 de abril de 2012




















Intruso en una aldea de Laos



Ya te están midiendo
Te van a apagar el fulgor y la insolencia
Bebes de su agua y el agua te desconoce.
Se ataranta el humo de sus chozas
y esa mujer desnuda se moja con una luz de guerra.
Qué haces en la aldea
rompiendo la hora del que miraba,
sus lugarcitos temblando,
su viejo nacimiento.
Si no te difuntan es por lástima
a ese pájaro ojoso
que te sostiene, insolado, en un cielo ajeno.
Ni gastan palabras. Así como has entrado,
perderá el oído tu camino.

Que los niños te persigan con piedras,
que las piedras te persigan,
que te expulsen,
que te arranquen la sombra, la tentación y el cuchillo.

Sólo así,
           desamparado,
                                     se mira el desamparo.




Leopoldo “Teuco” Castilla








Argentina – 1947
De: “Bambú”
Ed. El Mono Armado – 2004


Obra: Colibrí – Ernesto Rancagno (Cuba)

  Joaquín Sabina

20 de abril de 2012















Alrededor no hay nada



El moño, las pestañas, las pupilas,
el peroné, la tibia, las narices,
la frente, los tobillos, las axilas,
el menisco, la aorta, las varices.

La garganta, los párpados, las cejas,
las plantas de los pies, la comisura,
los cabellos, el coxis, las orejas,
los nervios, la matriz, la dentadura.

Las encías, las nalgas, los tendones,
la rabadilla, el vientre, las costillas,
los húmeros, el pubis, los talones.

La clavícula, el cráneo, la papada,
el clítoris, el alma, las cosquillas,
esa es mi patria, alrededor no hay nada


Joaquín Sabina
España – 1949



  Sylvia Plath

17 de abril de 2012






















Mujer sin hijos



El útero
Agita su membrana, la luna
Se desprende del árbol sin tener adónde ir.

Mi paisaje es una mano sin líneas.
Caminos anudados en los cuales
Yo misma soy el nudo,

Yo misma la rosa que alcanzas –
Este cuerpo,
Este marfil

Divino como el alarido de un niño.
Al modo de una araña, hilo espejos,
Leal a mi imagen,

Sin proferir más que sangre –
¡Prueba su rojo oscuro!
Y mi bosque

Mi funeral,
y esta colina y este
resplandor con boca de cadáveres.




Sylvia Plath
EEUU  (1932 – 1963)


De: Collected Poems, 1981
En: La pasión del exilio
Diez poetas norteamericanas del S.XX
Trad. María Negroni
Ed. bajo la luna - 2007


Imagen extraída de : bibliojunkie.wordpress.com

  Alberto Muñoz

14 de abril de 2012













Código Morse

No fue culpa mía
haber tardado tanto en leer
tardado en escribir.
No es mi culpa que
bellota no vaya con v corta
como varrera
varita
vastón.
El abuelo sabía el código
Morse y nos escribía
a todos el nombre
en el aire.
Yo me llamaba: tac tac
tac tac tac.
prendí a leer con el oído
golpes en el aire
o gallinas
con las uñas sobre las
valdosas: tac tac tac tac
el nombre de mi hermano.
Las pelotitas de los árboles
sobre las chapas de zinc
haciéndole levantar
las orejas del perro.
Qué culpa tengo yo
de que Banesa mi prometida
me corrija las iniciales
en la costra de los árboles
que va con v corta y yo la
pongo como Bictoria que
fue la anterior y que perdimos
un hijo que se iba a llamar
toc toc toc toc toc como
el abuelo que era un hombre
del ferrocarril del cual heredo
ese amor por el bicho carpintero
que escribe de corrido todo
lo que quiere
en vez de bolar.



Alberto Muñoz














Argentina – 1951
De: 200 años de Poesía argentina
Ed. Alfaguara – 2010

Es músico, dramaturgo y guionista.
Obra poética: “Floresta – poemas” (1979); “La compañía mágica del circo” (1980); “Almagrosa” (1981); “Acordeón a piano” (1984); Terra Balestra” (1985); “Dos épicas” (con Eduardo Mileo) (1987); “Tratado de verdugos” (1989); “Misa negra” (con Eduardo Mileo) (1992); “También los jabalíes enloquecen” (1998); “El deseo en el Pavo real” (2000); “Camiones” (2001); “Venecia negra” (con Javier Cófreces) (2003); “Trenes” (2004); “Código Morse” (2004); “Canciones de amor vegetal” (con Javier Cófreces) (2006); “El levantador de pesas and other poems” (2008); Tigre (con Javier Cófreces) (2010)

  William Blake

11 de abril de 2012














Proverbios del infierno


Durante la siembra aprende, en la cosecha enseña,
                  y en invierno disfruta.
Conduce tu carro y tu arado sobre los huesos de los muertos.
El camino del exceso lleva al palacio de la sabiduría.
Prudencia es una doncella rica, fea y vieja cortejada por la Ineptitud.
El que desea pero no actúa, engendra pestilencia.
El gusano partido perdona al arado.
Sumerge en el río a quien ama el agua.
El necio no ve el mismo árbol que el sabio.
Aquel cuya cara no irradia luz,  jamás será una estrella.
La eternidad está enamorada de los frutos del tiempo.
La abeja laboriosa no tiene tiempo para penas.
Las horas de necedad las mide el reloj;
las de la sabiduría no hay reloj que las mida.
Todo alimento sano se atrapa sin red ni trampa.
Saca la cuenta, el peso y la medida en año de escasez.
Ningún  pájaro asciende demasiado, si lo hace con sus propias alas.
Un cadáver no venga injurias.
La acción más sublime es poner a otro antes que tú.
Si el necio perseverase en su necedad se volvería sabio.
La estupidez es el manto de la vileza.
La vergüenza es el manto del orgullo.
Las cárceles se construyen con piedras de ley; los prostíbulos
                      con ladrillos de religión.
El orgullo del pavo  es la gloria de Dios.
La lujuria de la cabra es la generosidad de Dios.
La cólera del león es la sabiduría de Dios.
La desnudez de la mujer es la obra de Dios.
Exceso de pena,  ríe. Exceso de alegría,  llora.
El rugido de los leones, el aullido de los lobos, el furor del mar tormentoso,
              y la espada destructora, son segmentos de la eternidad demasiado grandes
              para el ojo del hombre.
El zorro maldice a la trampa, no a sí mismo.
Las alegrías fecundan. Las penas paren.
Que el hombre vista la piel del león. La mujer el vellón de la oveja.
El pájaro un nido, la araña una tela, el hombre amistad.
Tanto el estúpido vanidoso y sonriente como el estúpido resentido y ceñudo serán tenidos por sabios, para servir de escarmiento.
Ahora está demostrado lo que en otros tiempos tan sólo se imaginó.
Miran las raíces la rata, el zorro, el conejo y el ratón; ven los frutos el tigre, el caballo
             el elefante y el león.
El aljibe guarda; la fuente rebosa.
Un solo pensamiento llena la inmensidad.
Permanece siempre dispuesto a decir lo que piensas y un hombre despreciable te evitará.
Todo lo que puede creerse es una imagen de la verdad.
El águila nunca perdió tanto tiempo como cuando se avino a aprender del cuervo.
El zorro se provee para sí; pero Dios provee para el león. 
Piensa por la mañana. Obra al mediodía. Come al atardecer. Duerme por la noche.
El que ha sufrido tus abusos, ese te conoce.
Como el arado sigue a las palabras, así Dios premia la oración.
Los tigres de la ira son más sabios que los caballos de la instrucción.
Espera veneno del agua estancada.
Nunca sabrás lo que es suficiente a menos que conozcas lo que es más que suficiente.
¡Escucha el  reproche del necio! ¡Es título de reyes!
Los ojos, de fuego; las fosas de aire; la boca, de agua; la barba, de tierra.
El débil en valentía es fuerte en astucia.
El manzano nunca pregunta al haya cómo ha de crecer; ni el león al caballo cómo ha de atrapar su presa.
Quien recibe agradecido produce una cosecha abundante.
Si otros no hubiesen sido necios, nos hubiera tocado a nosotros serlo.
El alma de dulce gozo,  jamás se podrá mancillar.
Cuando ves un águila, ves una parte del genio: ¡Levanta tu cabeza!
Así como la oruga elige las hojas más hermosas para poner sus huevos,
el sacerdote pone su maldición en las alegrías más hermosas.
Crear una pequeña flor es trabajo de siglos.
Maldecir fortalece, bendecir relaja.
El mejor vino es el más añejo.  La mejor agua la más fresca.
¡Los rezos no aran! ¡Las alabanzas no cosechan!
¡Las alegrías no ríen! ¡Las penas no lloran!
La cabeza sublime, el corazón pathos, los genitales belleza, las manos y los pies proporción.
Como el aire al pájaro o el mar al pez, así es el desprecio para el despreciable.
El cuervo lo querría todo negro; la lechuza, todo blanco.
La exuberancia es belleza.
Si el león fuera aconsejado por el zorro, sería astuto.
Las mejoras enderezan caminos; pero los caminos tortuosos sin mejorar son los caminos del Genio.
Antes asesinar  a un niño en su cuna que alimentar deseos no acometidos.
Donde no está el hombre, la naturaleza es estéril.
La verdad jamás puede decirse de forma que sea entendida y no sea creída.
¡Basta! o ya es demasiado.

William Blake
Inglaterra (1757 – 1827)
En: “El matrimonio del cielo y el infierno”
Ed. Terramar – 2009

Fue un poeta, pintor, grabador y místico inglés. Libros iluminados:  "All Religions are One"; "There is No Natural Religion"; 1789: "Songs of Innocence" ("Cantares de inocencia"); "The Book of Thel"; 1790–1793: "The Marriage of Heaven and Hell" ("El matrimonio del cielo y el infierno"); 1793: "Visions of the Daughters of Albion" ("Las visiones de las hijas de Albión"); "America: a Prophecy" ("América: una profecía"); 1794: "Europe: a Prophecy" ("Europa: una profecía"); "The First Book of Urizen" ("El libro de Urizén"); "Songs of Experience" ("Canciones de experiencia"); 1795: "The Book of Los"; "The Song of Los"; "The Book of Ahania"; h.1804–h.1811: "Milton: a Poem" ("Milton: un poema"); 1804–1820: "Jerusalem: The Emanation of The Giant Albion" ("Jerusalén").

Obra de William Blake




  Silvio Rodríguez Domínguez

8 de abril de 2012















Escaramujo


¿Por qué la tierra es mi casa?
¿Por qué la noche es oscura?
¿Por qué la luna es blancura
que engorda como adelgaza?
¿Por qué una estrella se enlaza
con otra, como un dibujo?
Y ¿por qué el escaramujo
es de la rosa y el mar?
Yo vivo de preguntar:
saber no puede ser lujo.

El agua hirviente en puchero
suelta un ánima que sube
a disolverse en la nube
que luego será aguacero.
Niño soy tan preguntero,
tan comilón del acervo,
que marchito si le pierdo
una contesta a mi pecho.
Si saber no es un derecho,
seguro será un izquierdo.

Yo vine para preguntar
flor y reflujo.
Soy de la rosa y de la mar,
como el escaramujo.

Soy aria, endecha, tonada,
soy Mahoma, soy Lao-Tsé,
soy Jesucristo y Yahvéh,
soy la serpiente emplumada,
soy la pupila asombrada
que descubre como apunta,
soy todo lo que se junta
para vivir y soñar:
soy el destino del mar:
soy un niño que pregunta.

Yo vine para preguntar
flor y reflujo.
Soy de la rosa y de la mar,
como el escaramujo.


Silvio Rodríguez Domínguez
De "Concierto del año 2007 en República Dominicana"

Músicos: 
Grupo Acompañante: Trio Trovarroco
Guitarra: Rachid López
Tres Y Cavaquinho: Maykel Elizarde
Bajo: Cesar Bacaro
Flauta Y Clarinete: Niurka González
Percusion: Oliver Valdés

(1946) Nació en San Antonio de los Baños, Cuba. Cantautor, guitarrista y poeta cubano, exponente característico de la música de su país surgida con la Revolución cubana, conocida como la Nueva Trova Cubana.