Estación Quilmes

  Javier Adúriz

13 de octubre de 2011




Antes, me refiero a la época en que el libro era un
proyecto embrionario, creía en la trascendencia me-
diante el amor, más concretamente a través del acto
amoroso. Imaginaba que aquellos primeros poemas
decían eso: que podíamos burlar el tiempo y ser una
forma viva de la eternidad.

Hoy me parece insuficiente. Quiero decir que no
me extraña, a esta altura, que semejante proyecto
haya sido un fracaso. Por eso el libro, una vez ter-
minado, se destruye a sí mismo, deshace lo que yo
soñaba como unidad sumamente poética.




Prisionero de su libertad, el libro no supo ser ilegi-
ble. Ahora, desafortunado, busca la misteriosa coin-
cidencia de un lector. Pero sólo le queda el acto,
la obsesiva dicción de su propio poder, apenas la
sombra de un sueño.

Y eso también es insuficiente: que la poesía sea su
desmesurado énfasis.



Javier Adúriz
Argentino (1948 – 2011)

De: “En sombra de elegía”
Ed. Losada – 1979


Foto: Tecnópolis

  Fernando Cabrera

11 de octubre de 2011





Puerta de los dos


Tanto salto, tanto rápido
Y llegar a esta conclusión:
Otra noche sin tu amor
Daría todo lo que tengo
Por una carta tuya
Por una foto de los dos
Cuánta tinta, tanto sádico
Nadie dijo “bajate acá”
Desconocí mi documento
Esa tarjeta de humo
Con sólo uno de los dos
Daría todo lo que tengo
Por una carta tuya
Por una puerta de los dos




Fernando Cabrera
Nacido en el barrio Paso Molino de Montevideo (1956)
Poeta y músico

Versión interpretada por: Juan Quintero

Del espectáculo "Cartas al rey de la cabina" "Poesía y canción"
Luis Pescetti y Juan Quintero


Obra: Carlos Cruz Peñafiel

  Miguel Hernández

9 de octubre de 2011




Nariz Flaca


El órgano nasal me desordena:
¡qué tentación de olores lo remueve!
Y a desembarazarme de la nieve
Me incita mayo, mayo que me apena.

Me inclino hacia el clavel; a la azucena
le desoigo el lamento claro y leve;
del lado de la rosa el pie se mueve,
y le doy el jazmín: ¡qué pura pena!

Partidario del cardo antes de ahora,
esquivando su imagen de tortura,
dejo desamparados los azahares.

¡Ay!: ¡hazte de mi bando!, el lirio llora,
Y no atiendo, y asaltan mi criatura
deseos nones y malicias pares



Miguel Hernández
España (1910 – 1942)


De: “Perito en lunas” y otros poemas.
Ed. Losada – 1984


Nació el 30 de octubre de 1910 en Orihuela (Alicante). Hijo de un pastor de cabras. Estudió en el colegio de los jesuitas aunque abandonó muy pronto para ganarse la vida como lechero y pastor, ya por entonces era un aficionado a la lectura sobre todo de la poesía clásica española. Estuvo interesado por el teatro y asistía a representaciones que se celebraban en la Casa del Pueblo de Orihuela, incluso llegó a participar en alguna de ellas.
Publica algunos poemas en el periódico de Orihuela y la revista El Gallo Crisis. Formó parte de la tertulia literaria, en Orihuela, de Efrén Fenoll y Ramón Sijé del que fue gran amigo. En los años 30 viaja a Madrid, busca trabajo pero, pese a sus esfuerzos, no lo consigue. Lleva sus versos al escritor Ernesto Giménez Caballero director de La Gaceta Literaria, una de las mejores revistas literarias del momento, pero no logra que se los publiquen. Publicó, esta vez en la revista Cruz y Raya, su auto sacramental Quién te ha visto y quién te ve y sombra de lo que eras, fue colaborador de José María Cossio en Los toros y conoce a poetas como el chileno Pablo Neruda, y los españoles Rafael Alberti, Luis Cernuda y otros.
Se casó el año 1937 con Josefina Manresa. Afiliado al Partido Comunista Español, durante la República tomó parte en las Misiones pedagógicas, intentando llevar la cultura a las zonas más deprimidas de España. Durante la Guerra Civil española se alistó en el ejército republicano y asistió al Congreso internacional de intelectuales antifascistas de 1937 en Valencia.
Tras la guerra fue detenido en la frontera portuguesa. Condenado a pena de muerte, se le conmutó por la de treinta años, la tuberculosis acabó con su vida el 29 de marzo de 1942 en el penal de Ocaña en Toledo.

  Juan Antonio Corretjer

7 de octubre de 2011




Boricua en la luna


Desde las ondas del mar
que son besos a su orilla,
una mujer de Aguadilla
vino a New York a cantar.
Pero no, solo a llorar
un largo llanto y morir.
De ese llanto yo nací
como la lluvia una fiera.
Y vivo en larga espera
de cobrar lo que perdí.

Por un cielo que se hacía
mas feo mas más volaba
a Nueva York se acercaba
un peón de Las Marías
Con la esperanza, decía,
de un largo día volver.
Pero antes me hizo nacer
Y de tanto trabajar
se quedo sin regresar:
reventó en un taller.

De una lagrima soy hijo
y soy hijo del sudor
y fue mi abuelo el amor
único en mi regocijo
del recuerdo siempre fijo
en aquel cristal del llanto
como quimera en el canto
de un Puerto Rico de ensueño
y yo soy Puertorriqueño,
sin na, pero sin quebranto.

Y el "echón" que me desmienta
que se ande muy derecho
no sea en lo mas estrecho
de un zaguán pague la afrenta.
Pues según alguien me cuenta:
dicen que la luna es una
sea del mar o sea montuna.
Y así le grito al villano:
yo sería borincano
aunque naciera en la luna.



Juan Antonio Corretjer
Puerto Rico (1908 – 1985)

Música e intérprete: Roy Brown
Puerto Rico - 1945


En: Árboles (Roy Brown/ Silvio Rodríguez/ Afrocuba)
Estudios Ojalá – 1984


Juan Antonio Corretjer Montes (Ciales, Puerto Rico, 3 de marzo de 1908 - Río Piedras, Puerto Rico, 19 de enero de 1985) fue un poeta, periodista, escritor y político puertorriqueño que luchó por la independencia de Puerto Rico.

Roy Brown Ramírez (nacido el 18 de julio de 1945), cantautor y guitarrista puertorriqueño ferviente creyente de la independencia de Puerto Rico y además integrante de la Nueva Trova de este país.

  Gabriel Aresti Segurola

5 de octubre de 2011




La casa de mi padre


Defenderé
la casa de mi padre.
Contra los lobos,
contra la sequía,
contra la usura,
contra la justicia,
defenderé
la casa
de mi padre.
Perderé
los ganados,
los huertos,
los pinares;
perderé
los intereses,
las rentas,
los dividendos,
pero defenderé la casa de mi padre.
Me quitarán las armas
y con las manos defenderé
la casa de mi padre;
me cortarán las manos
y con los brazos defenderé
la casa de mi padre;
me dejarán
sin brazos,
sin hombros
y sin pechos,
y con el alma defenderé
la casa de mi padre.
Me moriré,
se perderá mi alma,
se perderá mi prole,
pero la casa de mi padre
seguirá
en pie.




Gabriel Aresti Segurola
España (1933 – 1975)


Fue un escritor y poeta español nacido y fallecido en Bilbao y que escribió en lengua vasca, tal vez el más importante del siglo XX en este idioma.
Su poesía evolucionó del simbolismo de su juventud a la crítica social de su madurez, ejerciendo una enorme influencia en la juventud de los años 60 y 70. Su Harri eta Herri (Piedra y Pueblo, 1964) es el libro fundacional de la moderna poesía civil vasca. Criticó, polemizó, rompió con el mito del vasco creyente, se declaró abiertamente de izquierdas, renovó también la canción y el teatro... Su muerte, coincidiendo con el fin del franquismo, cierra un ciclo de la literatura vasca.

  María Teresa Andruetto

3 de octubre de 2011




Sueño americano


Sobre el camino, personajes solitarios
instalados del otro lado del muerto ventanal,
vieron Vietnam, vieron Corea, Afganistán.
Presente perpetuo sacudido por el vértigo
de las autopistas y el desarraigo. Cierta
improvisación también, como una zapada
entre amigos, emerge y arrastra los lugares
comunes. No hay futuro ni tradición, salvo
aquellas Hojas de Hierba. Todo se funda
a cada instante y coloca en el centro
del mundo su deseo animal
de destrucción.




La nena de mamá


Era estrábica, estrambótica, ridícula.
tenía una mamá muy religiosa y se acodaba
en el Guggenheim con la camisa blanca
y los pantalones cigarette. Era una chica sixty,
heavy, dark, con el saquito black y la remera.
Era la niña buena de un mundo nuevo, la nena
de mamá. Se había enamorado de un chico gay
que estaba perdido en Oklahoma y había mudado
a Camagüey. Como toda sixty adoraba lo dirty.
Era una chica sexy, empapada en heroína
y en alcohol, era la novia del amigo de su hijo,
antes de creer en Dios.




María Teresa Andruetto
Argentina – 1954


De: “Sueño americano”
Ed. Caballo negro – 2009

Imagen extraída de www.viajeros.com

  Elvio Romero

1 de octubre de 2011




Con un silbido


Con un silbido
derribaré esa puerta, esa ventana;
penetraré en tu corazón con un silbido.
Viene, lo reconoces,
de una ancestral maraña, de un primario
temblor reiterativo convocando a las aves,
por eso te habla así, te indica derroteros,
reconoce tus aires, respira si respiras,
se liga a una costumbre de dominio secreto,
ocupa el sitio airoso donde los dos vivimos.
Se me ocurre
que cuando silbo piensas y recuerdas
los naranjales que nos dieron sombra,
el aroma quemado de un horno de ladrillos
donde la harina blanca de una raíz gemía
o el maíz ofrendaba su maravilla de oro,
se me hace que te pierdes en lejanas praderas
donde ya el caminante callado te aguardaba.
No ha de cejar su renonancia,
invadirá el tapial y los jardines del fondo,
silbido agudo y único en la siesta,
melodía insistente por donde caminemos,
siempre a tu lado en celo y vigilando,
señal de mi presencia sobre tus huellas siempre.
Y si yo no estuviera,
perdido y esparcido en una umbrosa brizna,
entre los eucaliptos, solo,
lo escucharas todavía, lo sentirás saliendo
de los recodos últimos, de los cuartos vacíos
sobresaltándote,
recordándote al hombre que a tu penumbra
uniera su penumbra.



Elvio Romero
Paraguay (1926 – 2004)

De: "El viejo fuego"
Ed. Losada - 1977

Obra: Marc Chagall


Nacido en Yegros, Paraguay, en 1926, se sitúa entre una (la del ‘40) y otra generación (la del ‘50), en la historia de la poesía paraguaya del presente siglo.
Ha recibido el elogio y el reconocimiento de numerosos lectores, entre ellos tres ganadores del Premio Nobel de Literatura, como Gabriela Mistral (que afirmaba leerlo "como acostada sobre la tierra"), Miguel Ángel Asturias ( " Poesía invadida llamo yo a esta poesía, poesía invadida por la vida, por el juego y el fuego de la vida") y Pablo Neruda ( "poesía llena de fuerza y follaje"). El poeta Hamlet Lima Quintana lo señala como uno de los referentes más importantes de nuestra poesía latinoamericana.
Es la voz poética paraguaya más conocida en el mundo hispano hablante
Obra poética: “Días roturados” (1948); “Resoles áridos” (1950); “Despiertan las fogatas” (1953); “El sol bajo las raíces” (1956); “De cara al corazón” (1961);“Esta guitarra dura” (1961); “Libro de la migración” (1966); “Un relámpago herido” (1967); “Los innombrables” (1970); “Destierro y atardecer” (1975); “El viejo fuego” (1977) “Los valles imaginarios” (1984); “Flechas en un arco tendido” (1994); “Cantar de caminante” (2007).