Estación Quilmes

  Carlos Patiño

16 de noviembre de 2010

Parte de guerra niño



Antoine de Saint-Exuperí
murió al comando de un Lokheed p-38 Lighning en 1941
mientras Hill Barnes retornaba victorioso de otro
vuelo nocturno
Hitler se revolvía excitado como un gato en celo dentro
de su bunker
y no había manera de impedir de que José Manuel Moreno
pusiera la pelota
con su pie como mano
en el rincón del arco apostado esa misma madrugada en
la mesa de un bar.

Las noches de Buenos Aires
se veteaban con el haz de los reflectores
hurgando presagios que jamás hallaron.
Por Rivadavia al este los tranvías timbraban iracundos
contra las cucarachas rojas desnudas de neumáticos
con sus redondos dedos de metal usurpando las vías
Hirohito atravesaba su segunda vejez alimentado
con la vida de los kamikazes.
España trataba de apartar su cáliz sin demasiada suerte.
Los hornos de exterminio funcionaban con prusiana
y estúpida eficiencia
y los italianos intentaban desentumir sus miembros
oxidados de fascismo
buscando recobrar el canto y la holganza
los dos pilares de su sabiduría de pueblo milenario.

Por aquellos años mi madre tenía una bella voz de
contralto y nadie podía consolarla de la muerte de
Carlos Gardel
Glenn Miller ascendía a los cielos de donde nadie lo vio
descender
y a los turbios ecos de la Guerra debían sumarse otras
desgracias
como la historia argentina escrita por Astolfi
el guapo de la otra cuadra que la tenía conmigo
o la horrible sospecha de que entre Stewart Granger y yo
mediaban algunas diferencias
visibles a la hora y en el momento menos oportuno.

La guerra era para mí una absurda geografía
de fronteras muy vivas a costa de la muerte
en el mapa que cada tarde traía la quinta edición de
Noticias Gráficas/
algo lejano, impenetrable,
como Jorge Negrete
el catecismo
los incipientes senos de Risita Ametralladora
el cuadrado de la hipotenusa que es igual al cuadrado de
los catetos
o sea curiosa costumbre nocturna de mi tío Roque
de afeitarse para ir a la cama.

Para ese entonces el que Saint-Exuperí
estallara en su Lokheed
era tan apasionante
como que alguien me leyera un tratado de farmacopea
o intentara explicarme la posición esquizo paranoide de
Melanie Klein
porque jamás, jamás, nada de eso podría
siquiera compararse
con algún tranvía loco
saltando de las vías en Emilio Mitre y Rivadavia atascando el tránsito
hecho mil millones de veces más excitante
que todo aquello
y que la caída de Polonia Hungría y Checoslovaquia
juntas.

Hoy
el choque de dos automóviles aquí a la vuelta
es mucho menos que dar con el dato del modelo de aparato
en el cual el principito halló el lado oscuro de su planeta
y el enigmático rito de mi tío Roque perdió todo misterio
la primera vez que me sorprendí afeitándome
antes de ir a la cama
sabiendo para qué.
Bill Barnes es una vieja tapa de una vieja historia
que muy pocos recuerdan.
Anduve casi toda la tierra de Jorge Negrete
hasta aprender a amarla
y si bien sigo sin entender ese asunto de la hipotenusa
Stewart Granger y yo no nos hemos reconciliado
aunque nunca lo perdone
y sé que invadir Polonia Hungría o Panamá
es una canallada irremisible.

Lo que no estoy seguro/ y nunca lo estaré
es si gané o perdí con esta travesía.



Carlos Patiño
De “SCALAM” 2006
Nació en 1934, miembro del Grupo Barrilete

Audio: en vivo desde el "Bar Ríe" Bernal
Ciclo de lectura de poesía: "Club Atlético de Poetas"
domingo 10 de octubre, año 2010
www.clubatleticodepoetas.blogspot.com

  Chantal Maillard

15 de noviembre de 2010




Se hizo de noche al mediodía...


Se hizo de noche al mediodía.
No pude respirar.
Tanto metal entre la carne,
aquel sabor a cieno
y sobre todo
el corazón oblicuo, sí, eso es,
el corazón oblicuo.
Como las tejas de un tejado,
resbalando.
El viento arriba
(había viento, sí, un viento suave).

Pero ya terminó. Una sombra
no hace la noche entera.
Volvamos cada uno a lo que nos distingue:
esa historia concreta, personal
que nos mantiene a salvo -mientras tanto.

Una sombra no hace la noche entera
-¿o sí la hace?



Chantal Maillard
Bélgica – 1951
De "Matar a Platón" 2004
Premio Nacional de Poesía
España - 2004

Poeta y filósofa española de origen belga (Bruselas, 1951). Doctora en Filosofía y Profesora Titular de Estética y Teoría de las Artes, vivió largas temporadas en Benarés, India, en cuya Universidad se especializó en Filosofía y Religión India. Es autora de numerosos ensayos, cuadernos y poemarios. Ha traducido y editado a Henri Michaux y colaborado con otras ediciones en la difusión del pensamiento de la India. Con Matar a Platón le fue concedido el Premio Nacional de Poesía (España) 2004, y con «Hilos» recibió el Premio Andalucía de la Crítica y el Premio de la Crítica de poesía castellana 2007. Obra Poesía: “La otra orilla”. Coria del Río: Qüásyeditorial, 1990. Premio Juan Sierra 1990; “Hainuwele”. Córdoba: Ayuntamiento de Córdoba, 1990. Premio Ciudad de Córdoba «Ricardo Molina» 1990; “Poemas a mi muerte”. Madrid: La Palma, 1993. Premio Ciudad de Santa Cruz de la Palma 1993; “Semillas para un cuerpo” (en colaboración con Jesús Aguado). Soria: Diputación Provincial de Soria, 1988. Premio Leonor 1987; “Conjuros”. Madrid: Huerga y Fierro. Editores, S.L., 2001; “Lógica borrosa”. Málaga: Miguel Gómez Ediciones, 2002; “Matar a Platón”. Barcelona: Tusquets, 2004. Premio Nacional de Poesía 2004 ; “Hilos”, 2007. Premio Nacional de la Crítica 2007 y Premio Andalucía de la Crítica 2008; “La tierra prometida”. Barcelona: Milrazones, 2009; “Hainuwele y otros poemas”. Barcelona: Tusquets, 2009

  Juan Carlos Bustriazo Ortiz

14 de noviembre de 2010




Cuadragésima Sexta Palabra


renacido pasaba con su gaita era él era él la noche ondeaba
ondulaba el gentío y él pasaba con su rostro rosillo lampagueaba
su pupila terrible celta en llamas su laringe animal ay insuflada
por la vida y la muerte que sonaban como el viento de dios con la garganta
el cogote animal que regresaba dylan thomas bermejo con su gaita
dylan rojo gemido dylan lágrima dylan odre el alcol balido panza
loca lengua caliente bofe entraña de los clanes remotos se asomaba
me rozó su quemor porque él se lanzaba del hervor de vivir soplo soplaba
poderoso viviente de su gaita yo temblé de un temblado yo temblaba
de profundo temblor dylan rojeaba salvajoso de amor se calcinaba!


(noche del 16,
casa de edgar,
casa de abraham.)


(Lo escribí cuando vino a Santa Rosa una delegación escocesa. Tocaron gaitas, y yo creí verlo al poeta Dylan Thomas tocando con ellos). Dato incluido en copia manuscrita enviada por BO a C. Aliaga.



Juan Carlos Bustriazo Ortiz
Argentino (1929 – 2010)


De: “Herejía bermeja”
Ed. En Danza - 2008

  Juan Carlos Bustriazo Ortiz

13 de noviembre de 2010




Cuadragésima Tercera Palabra


Adónde vas, poeta nochernícola,
de austera sal, de halo melancólico?
Y el primo amor, o bien, el tu penúltimo?
Y el vaso azul? Erótico y arqueólogo,
te sientes bien, mi vate, muy católico?
Eres o no el juglar, el archimítico,
el facedor maniático, elegíaco
de tu canción? O estrilas de neurótico
talante, o vas de túnica, de báculo
por la vastura de la noche eólica?
Ay semoviente, austral humano mágico,
nómade Juan, desnudo en lo fonético!


(Ruta 5, divagando bajo el
pánfilo viento)



Juan Carlos Bustriazo Ortiz
Argentino (1929 – 2010)

De: “Herejía bermeja”
Ed. En Danza – 2008

Foto: Rafael Curtoni

  León Gieco

12 de noviembre de 2010

Soy un pobre agujero



Me pueden mirar de arriba hacia abajo
y yo de abajo solo puedo ver el cielo
soy, solo soy un pobre agujero

Hace ya tiempo guardo hojas del invierno
y revivo a veces algún sapo sediento
soy, solo soy un pobre agujero

Ni siquiera soy el de una guitarra
ni vendrán los arqueólogos en busca de un hueso
soy, solo soy un pobre agujero

No tengo cuerpo ni me sopla el viento
para el arregla calles quizás no molesto
solo tengo adentro, soy un pobre agujero

Hace ya tiempo soy amigo de un trapo
y de un solo gusano que el sol pone ciego
soy, solo soy un pobre agujero

Después de las lluvias crío renacuajos
pero cuando se van quedo solo en silencio
soy, solo soy un pobre agujero

Vivo tranquilo en mi solo bolsillo
casi siempre vacío o algún bicho pasajero
soy, solo soy un pobre agujero.


León Gieco
Argentino – 1951

Nació el 20 de noviembre de 1951 con el nombre de Raúl Alberto Antonio Gieco en una chacra cercana a Cañada Rosquín, en el centro de la provincia de Santa Fe. Se caracteriza por mezclar el género folclórico con el rock argentino y por las connotaciones sociales y políticas de sus canciones, a favor de los derechos humanos y la solidaridad con los marginados.
Discografía: “León Gieco” 1973; “La banda de los caballos cansados” 1974; “El fantasma de Canterville” 1976; “IV LP” 1978; “Siete años” 1980; “Pensar en nada” 1981; “Corazón americano. El gran concierto” 1985; “De Ushuaia a la Quiaca I” 1985; “De Ushuaia a la Quiaca II” 1985; “De Ushuaia a la Quiaca III” 1985; “Semillas del corazón” 1989; “Ayer y Hoy” 1989; “Mensajes del alma” 1992; “Desenchufado” 1994; “Orozco” 1997; “En el país de la libertad” 1999; “De Ushuaia a la Quiaca IV” 1999; “Bandidos rurales” 2001; “Por partida doble” 2002; “Por favor perdón y gracias” 2005; “El ángel de la bicicleta” 2005; y muchos más.

  Carlos Illescas

11 de noviembre de 2010




Lo único bueno


Lo único bueno que hay en mí
es ser un mal poeta.
Qué insidioso furúnculo en mal sueño
turbó la muerte de mi madre
en el instante en que caí en su vientre?
¿Cuál sapo acariciaste tumba mía
antes de croar en un cerrojo lirio
mi corazón zapato?
Sin embargo, en las noches más secretas
pongo en orden mi flauta lamentable
esperando vencer al mismo Apolo.



Carlos Illescas
Guatemala (1918 – 1998)


De: “Anillo de silencio” Centroamérica en la poesía
Selección Jorge Boccanera
Ed. Desde la Gente - 2009

De 1954 a su muerte vivió asilado en México, donde dirigió talleres literarios. Considerado un maestro de poetas de las últimas generaciones, publicó: “Ejercicios” (1960), “Los cuadernos de Marcías” (1973); “Manual de simios” (1977); “El mar es una llaga” (1979); “Réquiem del obseno”(1982); “Usted es la culpable” (1983) y “Palabra en tierra” (1997)

  Malú Urriola

10 de noviembre de 2010




IV


Hey, malú, asume la vida de gato
que te toca saltar de techo en techo
porque ni siquiera un poco de sol
los hará volver
porque no nacimos para dar
pero tampoco para recibir
hay que asumir el costo
te estás chalando
nada te llena
y el hastío te agarra de espaldas
por eso le seguimos el juego
a los imbéciles
y corremos en esta carrera de equinos
de mala sangre
cuando el poeta canta su bar cecil
y Dios le guiña un ojo
y por el otro le cae un goterón de tinto
de aburrido tinto.
Hey, malú, nace una estrella
nadie quiere el nobel
pero se mueren de sólo pensarlo
los poetas se odian
toman juntos pero se odian
a quién le importa
que se maten
que se tengan pica hasta la muerte
total, de todas maneras
no tenemos quien nos abrace
porque los gatos se retiran de noche
quién sabe dónde.
Hay que asumir, pendeja
que estás sola
que te bailas un rock
para quitarte las ganas –tú sabes de qué–
porque de tanto perraje patriarcal trompeteado
estás hasta la tusa
y ellos siguen tirándose a partir
prejuiciados
amablemente discrepantes
hey, malú una raja, qué te importa
si ni siquiera encuentras algo que te importe
por eso callas y luego ríes
porque nadie te llena el hoyo,
ni el vino
ni los machitos
ni mirar sus traseros sin forma
no te queda más que caminar borracha
y llegar borracha a tu home
piedrita mendiga.



Malú Urriola
Chile – 1967
De: “Piedras rodantes”

Sus textos han sido recogidos en diversas antologías: 16 poetas chilenos (Santiago: Ediciones Cámara Chile, 1987); Antología de la poesía latinoamericana del siglo XXI. El turno y la transición, compilada por Julio Ortega (México: Siglo XXI Editores, 1997); Antología de poetas chilenas. Confiscación y silencio, preparada por Eugenia Brito (Santiago: Dolmen Ediciones, 1998); Mujeres Poetas de Chile: Muestra Antológica, 1980-1995, compilada por Linda Koski (Santiago: Editorial Cuarto Propio, 1998).
Participa junto a otros escritores latinoamericanos en la Guía del nuevo siglo, editada por Julio Ortega (Editorial de la Universidad de Puerto Rico, 1998).
En el año 2002 recibe la Beca del Fondo de Desarrollo de las Artes y la Cultura (FONDART), para realizar el proyecto poético de intervención urbana Poesía es +: Lectura de poesía desde globos aerostáticos.
En el año 2004 recibe el Premio Mejores Obras Editadas del Consejo Nacional del libro, con el libro Nada, Editorial LOM, 2003. Libro que también recibe el Premio Municipal de Poesía 2004.
En el año 2006 recibe el Premio Pablo Neruda, de la fundación del mismo nombre.
Ha realizado trabajos como guionista, labor en la que también se ha destacado recibiendo el Premio al Mejor Aporte Televisivo, en el año 2004, por el guión de Sofía, una historia de maltrato a la mujer'.
En el año 2009 recibe la Beca John Simon Guggenheim Memorial Foundation, Creative Arts Poetry. New York, USA.
Obra editada: “Piedras rodantes” (1988); “Dame tu sucio amor” (1994); “Hija de perra” (1998); “Nada” (2003); “Bracea” (2007); "Hija de Perra y otros Poemas" (2010) Monte Ávila, Caracas, Venezuela.