Estación Quilmes

  León Gieco

12 de noviembre de 2010

Soy un pobre agujero



Me pueden mirar de arriba hacia abajo
y yo de abajo solo puedo ver el cielo
soy, solo soy un pobre agujero

Hace ya tiempo guardo hojas del invierno
y revivo a veces algún sapo sediento
soy, solo soy un pobre agujero

Ni siquiera soy el de una guitarra
ni vendrán los arqueólogos en busca de un hueso
soy, solo soy un pobre agujero

No tengo cuerpo ni me sopla el viento
para el arregla calles quizás no molesto
solo tengo adentro, soy un pobre agujero

Hace ya tiempo soy amigo de un trapo
y de un solo gusano que el sol pone ciego
soy, solo soy un pobre agujero

Después de las lluvias crío renacuajos
pero cuando se van quedo solo en silencio
soy, solo soy un pobre agujero

Vivo tranquilo en mi solo bolsillo
casi siempre vacío o algún bicho pasajero
soy, solo soy un pobre agujero.


León Gieco
Argentino – 1951

Nació el 20 de noviembre de 1951 con el nombre de Raúl Alberto Antonio Gieco en una chacra cercana a Cañada Rosquín, en el centro de la provincia de Santa Fe. Se caracteriza por mezclar el género folclórico con el rock argentino y por las connotaciones sociales y políticas de sus canciones, a favor de los derechos humanos y la solidaridad con los marginados.
Discografía: “León Gieco” 1973; “La banda de los caballos cansados” 1974; “El fantasma de Canterville” 1976; “IV LP” 1978; “Siete años” 1980; “Pensar en nada” 1981; “Corazón americano. El gran concierto” 1985; “De Ushuaia a la Quiaca I” 1985; “De Ushuaia a la Quiaca II” 1985; “De Ushuaia a la Quiaca III” 1985; “Semillas del corazón” 1989; “Ayer y Hoy” 1989; “Mensajes del alma” 1992; “Desenchufado” 1994; “Orozco” 1997; “En el país de la libertad” 1999; “De Ushuaia a la Quiaca IV” 1999; “Bandidos rurales” 2001; “Por partida doble” 2002; “Por favor perdón y gracias” 2005; “El ángel de la bicicleta” 2005; y muchos más.

  Carlos Illescas

11 de noviembre de 2010




Lo único bueno


Lo único bueno que hay en mí
es ser un mal poeta.
Qué insidioso furúnculo en mal sueño
turbó la muerte de mi madre
en el instante en que caí en su vientre?
¿Cuál sapo acariciaste tumba mía
antes de croar en un cerrojo lirio
mi corazón zapato?
Sin embargo, en las noches más secretas
pongo en orden mi flauta lamentable
esperando vencer al mismo Apolo.



Carlos Illescas
Guatemala (1918 – 1998)


De: “Anillo de silencio” Centroamérica en la poesía
Selección Jorge Boccanera
Ed. Desde la Gente - 2009

De 1954 a su muerte vivió asilado en México, donde dirigió talleres literarios. Considerado un maestro de poetas de las últimas generaciones, publicó: “Ejercicios” (1960), “Los cuadernos de Marcías” (1973); “Manual de simios” (1977); “El mar es una llaga” (1979); “Réquiem del obseno”(1982); “Usted es la culpable” (1983) y “Palabra en tierra” (1997)

  Malú Urriola

10 de noviembre de 2010




IV


Hey, malú, asume la vida de gato
que te toca saltar de techo en techo
porque ni siquiera un poco de sol
los hará volver
porque no nacimos para dar
pero tampoco para recibir
hay que asumir el costo
te estás chalando
nada te llena
y el hastío te agarra de espaldas
por eso le seguimos el juego
a los imbéciles
y corremos en esta carrera de equinos
de mala sangre
cuando el poeta canta su bar cecil
y Dios le guiña un ojo
y por el otro le cae un goterón de tinto
de aburrido tinto.
Hey, malú, nace una estrella
nadie quiere el nobel
pero se mueren de sólo pensarlo
los poetas se odian
toman juntos pero se odian
a quién le importa
que se maten
que se tengan pica hasta la muerte
total, de todas maneras
no tenemos quien nos abrace
porque los gatos se retiran de noche
quién sabe dónde.
Hay que asumir, pendeja
que estás sola
que te bailas un rock
para quitarte las ganas –tú sabes de qué–
porque de tanto perraje patriarcal trompeteado
estás hasta la tusa
y ellos siguen tirándose a partir
prejuiciados
amablemente discrepantes
hey, malú una raja, qué te importa
si ni siquiera encuentras algo que te importe
por eso callas y luego ríes
porque nadie te llena el hoyo,
ni el vino
ni los machitos
ni mirar sus traseros sin forma
no te queda más que caminar borracha
y llegar borracha a tu home
piedrita mendiga.



Malú Urriola
Chile – 1967
De: “Piedras rodantes”

Sus textos han sido recogidos en diversas antologías: 16 poetas chilenos (Santiago: Ediciones Cámara Chile, 1987); Antología de la poesía latinoamericana del siglo XXI. El turno y la transición, compilada por Julio Ortega (México: Siglo XXI Editores, 1997); Antología de poetas chilenas. Confiscación y silencio, preparada por Eugenia Brito (Santiago: Dolmen Ediciones, 1998); Mujeres Poetas de Chile: Muestra Antológica, 1980-1995, compilada por Linda Koski (Santiago: Editorial Cuarto Propio, 1998).
Participa junto a otros escritores latinoamericanos en la Guía del nuevo siglo, editada por Julio Ortega (Editorial de la Universidad de Puerto Rico, 1998).
En el año 2002 recibe la Beca del Fondo de Desarrollo de las Artes y la Cultura (FONDART), para realizar el proyecto poético de intervención urbana Poesía es +: Lectura de poesía desde globos aerostáticos.
En el año 2004 recibe el Premio Mejores Obras Editadas del Consejo Nacional del libro, con el libro Nada, Editorial LOM, 2003. Libro que también recibe el Premio Municipal de Poesía 2004.
En el año 2006 recibe el Premio Pablo Neruda, de la fundación del mismo nombre.
Ha realizado trabajos como guionista, labor en la que también se ha destacado recibiendo el Premio al Mejor Aporte Televisivo, en el año 2004, por el guión de Sofía, una historia de maltrato a la mujer'.
En el año 2009 recibe la Beca John Simon Guggenheim Memorial Foundation, Creative Arts Poetry. New York, USA.
Obra editada: “Piedras rodantes” (1988); “Dame tu sucio amor” (1994); “Hija de perra” (1998); “Nada” (2003); “Bracea” (2007); "Hija de Perra y otros Poemas" (2010) Monte Ávila, Caracas, Venezuela.

  Malú Urriola

9 de noviembre de 2010




XI

Lo estropearon todo, baby
y te bailas un rock de malas ganas
porque ellos quieren verte
reventar de noche
ebria
sin hablar con nadie
y de día se lo pasarán pateando gatos
es entretenido verlos pavonearse
con sus chascas y ropitas excéntricas
pretendiendo volver al divino tesoro
qué va, son iguales a los demás
las grandes lumbreras del mundo
devorando ratas en las bibliotecas
bebiendo de noche en algún bar snob
de algún barrio snob
y salir snobmente borrachos
trágate esa vaga sensación de techos
despoblados, pendeja
y ve a emborracharte hasta que revientes
con tus amigos oligofrénicos
a quién le importa
que el último gato gris se aleje
en medio de los cachureos del techo
y que a lo lejos Bob Dylan gima
“like a rolling stone”.



Malú Urriola
Chile – 1967
De: "Piedras rodantes"

  Hugo Mujica

8 de noviembre de 2010




Alba


Quieto,

como no moviéndose

para que la sangre no rebase

la boca


Quieto,

como sintiendo un pájaro

herido

en la palma de la mano

sin cerrar la mano

sin abrir los ojos.

hay una fe que es absoluta:

una fe sin esperanza.





Hay perros que mueren de la muerte de su amo


Hay perros

que mueren de la muerte de su amo

cuerpos que no hacen el amor,

hacen el miedo

que no se agitan,

tiemblan.

Y hay hombres

en los que muere dios

como una gota de lacre

sobre el pecho

de un torso de mármol,


son los que lloran cuando creen

estar hablando,

o gritan soñando, pero al alba

olvidan el grito

con que encendieron la noche.

Hay hombres en los que gime dios

por no encontrar un hombre

donde morir de carne,

pero no llora como quien lo hace

solo,

llora como quien llora abrazado a un niño.




Hugo Mujica
Nació en Buenos Aires en 1942.

  José Emilio Pacheco

7 de noviembre de 2010




Memoria

No tomes muy en serio
lo que te dice la memoria.

A lo mejor no hubo esa tarde.
Quizá todo fue autoengaño.
La gran pasión
sólo existió en tu deseo.

Quién te dice que no te está contando ficciones
para alargar la prórroga del fin
y sugerir que todo esto
tuvo al menos algún sentido



Mar eterno

Digamos que no tiene comienzo el mar
Empieza donde lo hallas por vez primera
y te sale al encuentro por todas partes



Lluvia de sol

La muchacha desnuda toma el sol
apenas cubierta
por la presencia de las frondas.

Abre su cuerpo al sol
que en lluvia de fuego
la llena de luz.
Entre sus ojos cerrados
la eternidad se vuelve instante de oro.
La luz nació para que el resplandor de este cuerpo

le diera vida.
Un día más
sobrevive la tierra gracias a ella
que sin saberlo
es el sol
entre el rumor de las frondas



José Emilio Pacheco
México – 1939
Nació en Ciudad de México el 30 de Junio de 1939
Entre otros galardones ha recibido el Premio Cervantes (2009); el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana (2009); el José Donoso (2001); el Octavio Paz (2003); el Pablo Neruda (2004); el Ramón López Velarde (2003); el Alfonso Reyes (2004); el José Asunción Silva (1996); el Xavier Villaurrutia (1973); y el García Lorca (2005).
Editó en poesía: “Los elementos de la noche” (1963); “El reposo del fuego” (1966); “No me preguntes cómo pasa el tiempo” (1970);“Irás y no volverás” (1973);“Islas a la deriva” (1976); “Desde entonces” (1979); “Los trabajos del mar” (1984);“Miro la tierra” (1987);“Ciudad de la memoria” (1990); “El silencio de la luna” (1996);“La arena errante” (1999); “Siglo pasado” (2000); “Tarde o temprano” (2000; poesía completa, ampliada en la edición de 2010);“Como la lluvia” (2009);“La edad de las tinieblas” (2009)

  Aca Seca Trío

6 de noviembre de 2010

Equipaje



Voy hurgando pa' ver que llevo
sin olvidar destino y pasaje,
origen y documentos.
Me voy a un horizonte
tan difuso
y tan incierto
que mejor me llevo en norte
en una brújula que me invento
la palabra con el acento,
calma en el paso y ansia de abrazo
y la arenga del ser querido
que me despide y que me acompaña:
"metéle chango,
metéle fuerza y maña"...
Mañanitas de sol de Enero,
luna y lucero
canto y mirada,
llanto con su silencio.
El mate y la palmada amiga y franca,
la guitarra y el asado
llevo un lastre de cariño por todos lados
y el dolor del error pasado,
el daño que hei hecho viaja en el pecho
Pa' tratar de matar los miedos
me llevo encima un poco 'e prudencia

y para sobrellevar la ausencia
la paciencia y nada más.

Cotidianos que pierdo el paso,
y desgarrándome en pedazos
me voy entero.
Y ya te estaré encontrando,
no se dónde y no sé cuándo
y mientras tanto largo esta copla
para que agite un poco el vacío
y que te abrace en el nombre mío
si no estoy más.


Aca Seca Trío
Juan Quintero (guitarra y voz)/ Andrés Beeuwsaert (piano y voz)/ Mariano Cantero (percusión y voz)

De su álbum “Avenido” (2006)